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<feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom"><title>Ciencia con el pueblo - crítica</title><link href="https://cienciaconelpueblo.org/" rel="alternate"/><link href="https://cienciaconelpueblo.org/feeds/critica.atom.xml" rel="self"/><id>https://cienciaconelpueblo.org/</id><updated>2025-07-21T00:00:00-05:00</updated><entry><title>¿Pueden las máquinas pensar?</title><link href="https://cienciaconelpueblo.org/blog/pueden-las-maquinas-pensar/" rel="alternate"/><published>2025-07-21T00:00:00-05:00</published><updated>2025-07-21T00:00:00-05:00</updated><author><name>Corriente Progresista de Intelectuales - Eje Cafetero</name></author><id>tag:cienciaconelpueblo.org,2025-07-21:/blog/pueden-las-maquinas-pensar/</id><summary type="html">&lt;p&gt;Esta pregunta es central en el artículo "Maquinaria computacional e
inteligencia" que Alan Turing escribió en 1950. Es una pregunta que
trasciende el conocimiento de su tiempo, y del nuestro. Aún no podemos
responder si las máquinas piensan, o llegarán a hacerlo. Es una
pregunta para la cual Turing, en …&lt;/p&gt;</summary><content type="html">&lt;p&gt;Esta pregunta es central en el artículo "Maquinaria computacional e
inteligencia" que Alan Turing escribió en 1950. Es una pregunta que
trasciende el conocimiento de su tiempo, y del nuestro. Aún no podemos
responder si las máquinas piensan, o llegarán a hacerlo. Es una
pregunta para la cual Turing, en su artículo, tuvo que responder a
numerosas objeciones.&lt;sup id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-1-back"&gt;&lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-1" class="simple-footnote" title="Pueden ver el artículo en inglés en: https://courses.cs.umbc.edu/471/papers/turing.pdf Entre las diversas objeciones se encuentra la idea de un alma inmortal, o de un dios. La idea de la necesidad de la conciencia y hasta la posible percepción extrasensorial, que aún era totalmente descartada en su momento. "&gt;1&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Con el surgimiento de la computación electrónica la pregunta cobró
relevancia.&lt;sup id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-2-back"&gt;&lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-2" class="simple-footnote" title="La computación moderna fue impulsada por el artículo de Alan Turing: Sobre números computables, con una aplicación al problema de la decisión."&gt;2&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt; El artículo es fundacional para el
campo de la inteligencia artificial, planteando una manera práctica de
verificar si una máquina puede, o no pensar, conocida como la prueba
de Turing.  ¿En qué consiste? Se basa en el "juego de la
imitación". En la prueba de Turing, una máquina (o programa
informático) interactúa con varias personas. En la medida en que pueda
engañar a una cantidad suficiente de ellas, se considera que supera la
prueba. Toda la comunicación se hace a través de una terminal&lt;sup id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-3-back"&gt;&lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-3" class="simple-footnote" title="Una terminal es un dispositivo que permite interactuar con una computadora."&gt;3&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt;. No tiene sentido, al menos desde el punto de vista
de la inteligencia, el tener que emular la apariencia, los gestos, la
voz, y otras características que, por sí mismas no son relevantes a la
hora de juzgar la capacidad de pensar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;img src="/images/turing-test.png" alt="La prueba de Turing (hecha por Google Gemini)" width="500"&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La prueba evita discusiones sobre la forma concreta en que la
inteligencia se basa. Si la computadora es electrónica, o si se basa
en fotónica; no importa. El pensamiento se define en términos de lo
que vemos "desde afuera". En otras palabras, los /estados mentales/
dependen de lo que manifiestan, y no de la forma concreta en que se
realizan. Si el "amor" nos hace buscar a otros seres humanos, a la vez
que nos lleva a cuidar de ellos y a procurar su bienestar; entonces,
si una máquina posee un estado mental análogo que signifique que se
traduzca en un comportamiento similar, se considera, desde este punto
de vista, como enamorada. Lo mismo podemos decir del miedo, y de
cualquier otro comportamiento humano.&lt;sup id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-4-back"&gt;&lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-4" class="simple-footnote" title="Mi descripción es simple, para probar un punto. Una mente pensante, así como la gran cantidad de emociones y sentimientos que en ella se dan, son de gran complejidad. Tan solo imitarlos, de una manera creíble, no ha sido posible."&gt;4&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;¿Es la imitación verdadera inteligencia; verdadero pensar; verdadero
sentir? ¿Es la imitación, por perfecta que sea, un signo real de
conciencia&lt;sup id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-5-back"&gt;&lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-5" class="simple-footnote" title="Por conciencia, me refiero a la capacidad de la máquina, en este caso, de percibirse a sí misma y a su entorno en un nivel comparable al nuestro."&gt;5&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt;? No podemos hacer trampa.&lt;sup id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-6-back"&gt;&lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-6" class="simple-footnote" title='Qué difícil es definir de una manera clara todos estos términos. Justamente es eso lo que Alan Turing quiso evitar con su postura funcionalista. Sin embargo, como espero que vaya quedando claro, el funcionalismo es también una "definición" limitada e insuficiente.'&gt;6&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt; Preguntémonos primero: ¿Necesita la capacidad de
pensar de la conciencia? ¿Necesita la capacidad de pensar de
"sentimientos" y de emociones? Por supuesto que no. Aunque, claro
está, depende de cómo queramos entender el pensamiento. De acuerdo a
la prueba de Turing, pensar se define como aquello que un ser humano
hace y que la máquina trata de imitar/replicar. Si es indistinguible
desde afuera, es lo mismo. Es difícil argumentar contra esa lógica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A esta postura, llamada funcionalista, le llueven críticas. El cuarto
chino es una de las más mencionadas. Veamos una descripción del cuarto
chino tomada de la Wikipedia:&lt;sup id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-7-back"&gt;&lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-7" class="simple-footnote" title="https://es.wikipedia.org/wiki/Habitaci%C3%B3n_china"&gt;7&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt;&lt;/p&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;Supongamos que han pasado muchos años, y que el ser humano ha
 construido una máquina aparentemente capaz de entender el idioma
 chino, la cual recibe ciertos datos de entrada que le da un hablante
 natural de ese idioma, estas entradas serían los signos que se le
 introducen a la computadora, la cual más tarde proporciona una
 respuesta en su salida. Supóngase a su vez que este ordenador supera
 fácilmente la prueba de Turing, ya que convence al hablante del
 idioma chino de que sí entiende completamente el idioma, y por ello
 el chino dirá que la computadora entiende su idioma.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ahora Searle nos pide que supongamos que él está dentro de ese
 computador completamente aislado del exterior, salvo por algún tipo
 de dispositivo (una ranura para hojas de papel, por ejemplo) por el
 que pueden entrar y salir textos escritos en chino.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Supongamos también que fuera de la sala o computador está el mismo
 chino que creyó que el ordenador entendía su idioma y dentro de esta
 sala está Searle que no sabe ni una sola palabra en dicho idioma,
 pero está equipado con una serie de manuales y diccionarios que le
 indican las reglas que relacionan los caracteres chinos (algo
 parecido a «Si entran tal y tal caracteres, escribe tal y tal
 otros»).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De este modo Searle, que manipula esos textos, es capaz de responder
 a cualquier texto en chino que se le introduzca, ya que tiene el
 manual con las reglas del idioma, y así hacer creer a un observador
 externo que él sí entiende chino, aunque nunca haya hablado o leído
 ese idioma.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Dada esta situación cabe preguntarse:&lt;/p&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;¿Cómo puede Searle responder si no entiende el idioma chino?&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;¿Acaso los manuales saben chino? &lt;/li&gt;
&lt;li&gt;¿Se puede considerar todo el sistema de la sala (diccionarios,
  Searle y sus respuestas)como un sistema que entiende chino?&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;El cuarto chino nos da a entender que aparentar no es
comprender. Aunque, desde un punto de vista funcional, el conjunto
parece hablar chino, ¿qué es lo que realmente lo comprende?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;img src="/images/cuarto-chino.png" alt="El cuarto chino (hecha por Google Gemini). Rule book quiere decir " libro="" de="" reglas"."="" width="500"&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Desde el idealismo, el intento de replicarnos por medios digitales es
un rotundo no. Las tradiciones religiosas nos dotan de una supuesta
alma inmortal que, de ningún modo, podría ser replicada por una
computadora. Por más que haya igualdad en el comportamiento, no habrá
manera de replicar una sustancia inmaterial. Turing dedica varios
párrafos a varias objeciones, incluyendo algunas de este tipo. Por mi
parte, el "alma" no es más que un concepto abstracto para encubrir
nuestra ignorancia del cerebro, de su complejidad y para ocultar
nuestra ignorancia de "cómo" somos lo que somos. Este tipo de críticas
no merecen atención en este artículo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En medio del "boom" reciente de la inteligencia artificial, los
futurólogos de siempre aparecen para hacer una predicción de cuándo
llegará la esperada inteligencia artificial general&lt;sup id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-8-back"&gt;&lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-8" class="simple-footnote" title="AGI, en inglés. Una inteligencia que nos iguale y nos supere."&gt;8&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt;. Que
vendrá en 2.025, en 2.026, en 2.027. Sam Altman, director ejecutivo de
OpenAI, empresa que inició la reciente fiebre, afirma que la prometida
verdadera inteligencia llegará en unos pocos años. No le presten
demasiada atención; necesita financiación para su proyecto y no lo
conseguirá con predicciones realistas. Pocas personas invertirán en un
proyecto que puede tardar décadas y cuyo resultado puede ser un total
fracaso, al darse cuenta de la dificultad del problema.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Prefiero, en este artículo, hablar de las limitaciones de la
computación. Porque si, ante tan sorprendentes logros de las
computadoras, que hasta "todos" cuentan con una de bolsillo, nos
olvidamos que, como todo logro científico, por más que parezca
indistinguible de la magia, no es magia. La computación es un producto
de la ciencia y de la tecnología y, como tal se enfrenta a las
limitaciones propias de la naturaleza y del esfuezo humano por
conocer. Como mencioné en los primeros párrafos, ni siquiera
entendemos como se da la inteligencia en nuestra especie, ¿podemos
replicar lo que no entendemos? Tal vez si, tal vez no. Cuando menos,
la pregunta continúa abierta. Lo responsable es afirmar que nuestro
cerebro, aunque inspire avances computacionales como las redes
neuronales, funciona, en realidad, de una forma muy diferente a la
maquinaría computacional.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y es que computación y computadora, vienen de "computar". Los equipos
de cómputo que usamos todos los días no pueden más que resolver
"problemas computables". De manera sencilla, podemos entender un
problema computable como aquél que puede ser expresado en forma de
algoritmo; es decir, en forma de una secuencia de pasos simple que una
máquina computadora puede ejecutar. La definición parece circular, y
en parte lo es. Todas, absolutamente todas las computadoras modernas,
son una "realización" de algo que se conoce como "máquina de
Turing". En 1936, Alan Turing escribió otro artículo revolucionario
titulado "Sobre números computables, con una aplicación al problema de
la decisión"&lt;sup id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-9-back"&gt;&lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-9" class="simple-footnote" title='En lugar de "problema de la decisión", el título dice entscheidungsproblem, que es un término alemán. El problema de la decisión se refiere a la posibilidad de construir un algoritmo que pueda responder si una afirmación simbólica es correcta o no.'&gt;9&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt;
Para resolver ese problema, el de la decisión,&lt;sup id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-10-back"&gt;&lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-10" class="simple-footnote" title="No está en el alcance de este artículo el profundizar en el problema de la decisión. El lector puede encontrar más información en: https://en.wikipedia.org/wiki/Entscheidungsproblem"&gt;10&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt; modeló una
máquina mecánica capaz de ejecutar cualquier computación. En términos
concretos: cualquier computadora moderna es una de estas máquinas,
conocidas como &lt;em&gt;máquinas de Turing&lt;/em&gt;.&lt;sup id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-11-back"&gt;&lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-11" class="simple-footnote" title="Más o menos al mismo tiempo, Alonzo Church, matemático, abordó el mismo problema con otro enfoque. A las conclusiones, se les conoce como tesis Church-Turing."&gt;11&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los límites de una computadora, son los mismos límites de una máquina
de Turing. No importa si incrementamos la RAM o si multiplicamos la
capacidad de los procesadores. Tampoco importa si "distribuimos" el
trabajo entre decenas, cientos o miles de computadoras. Tampoco
importará la implementación de "computadoras cuánticas".&lt;sup id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-12-back"&gt;&lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-12" class="simple-footnote" title='Las computadoras cuánticas no pueden resolver problemas que no sean computables. Dentro de aquellos problemas que son computables, existen los de mucha complejidad, tanto así, que una computadora "clásica" no los puede resolver en un tiempo razonable para que sea útil. Las computadoras cuánticas pueden resolver algunos de estos problemas computables, pero difíciles, en un tiempo razonable (o, por lo menos, eso es lo que se cree). La criptografía moderna se basa en la resolución de problemas difíciles, por esa razón, la aparición de una computadora cuántica práctica podría romperla.'&gt;12&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt; Surge entonces la
pregunta: ¿es la mente&lt;sup id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-13-back"&gt;&lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-13" class="simple-footnote" title='La "mente" es un concepto de gran complejidad. Históricamente se ha asociado a un alma inmaterial de la cual no hemos encontrado nunca evidencia. Podemos entender aquí la "mente" como el conjunto de actividades y procesos psíquicos, incluídos lo de carácter cognitivo, que ocurren en nuestro cerebro. No es una definición enteramente satisfactoria, más con el enfoque funcionalista nos interesa el cómo se ven esos procesos "desde afuera", y no tanto la base física sobre la cual se implementa. Esto permite que lo biológico sea reemplazado por lo electrónico.'&gt;13&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt;
computable? Si lo es, cuando menos, en principio, puede ser
implementada en una computadora. No comprendemos lo suficiente lo que
es la mente como para responder a esta pregunta. El enfoque
funcionalista asume que si es posible; que es una cuestión de
"complejidad"&lt;sup id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-14-back"&gt;&lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-14" class="simple-footnote" title='Aquí, uso el término complejidad como es comúnmente aceptado. En el campo de las ciencias de la computación, se habla de "complejidad computacional", como la cantidad de operaciones que debe ejecutar una computadora para resolver un problema. Esto se traduce, más o menos, al tiempo que necesitará, pero es independiente de la velocidad de la máquina.'&gt;14&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt;. El cerebro, en un proceso de evolución de cientos
de millones de años, se ha hecho tan complejo como para producir la
mente. Se está intentando un proceso análogo en las ciencias de la
computación: aumenten la cantidad de "parámetros" del modelo,
incrementen la cantidad de procesadoras gráficas, etc. No obstante, no
hay garantía de que el problema se pueda resolver de esa manera, y que
sea, tan solo, un problema de complejidad del modelo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El matemático Roger Penrose, piensa que, en su interior, el cerebro
realiza "operaciones cuánticas" de alguna manera, y es por eso que
puede albergar una mente. Es decir; la mente es computable, pero es un
problema que solo puede resolverse con una computadora cuántica. Si
algo sabemos de la computación cuántica, es que se necesita, para su
funcionamiento, de lugares "fríos", lo que quiere decir, de poca
actividad. Los sistemas cuánticos son muy sensibles a las
interacciones con el entorno. En el cuerpo humano, tal vez no hay nada
más "caliente" que nuestro cerebro. Por eso, es difícil imaginar que
la mente pueda depender, de alguna manera, de la mecánica cuántica. No
obstante, el mismo Penrose junto a Stuart Hameroff, proponen un
mecanismo para que sea posible. No puedo profundizar al respecto en
este artículo, más debo anotar que algunos recientes estudios han
reforzado esa posiblidad.&lt;sup id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-15-back"&gt;&lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-15" class="simple-footnote" title="Para más información: https://www.youtube.com/watch?v=R6G1D2UQ3gg"&gt;15&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Espero quede en evidencia que la pregunta: /¿pueden las máquinas
pensar?/ es una pregunta abierta. Frente al optimismo por los grandes
modelos de lenguaje, se asoman las advertencias de una burbuja que se
infla por necesidades económicas; y de cuestiones fundamentales que
los enfoques de hoy no pueden resolver como el problema de la
computabilidad y que evitan discutir. Nos enfrentamos, además, a la
dificultad de definir con claridad qué es "pensar" o, de otro modo,
será inútil siquiera intentar responder si una máquina, o cualesquier
otro /ser/ pueda hacerlo. La prueba de Turing se queda muy corta ante
la dificultad de la tarea.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;¿Vale la pena continuar investigando en inteligencia artificial? Claro
que si. Que logremos, o no, replicar una mente humana, no evitará que
estas tecnologías sean de extrema utilidad, como lo han venido siendo
en las últimas décadas. La investigación científica de la actualidad,
con sus grandes volúmenes de datos, depende de técnicas
computacionales basadas en redes neuronales para su
viabilidad. Además, los avances que se hagan se convierten en insumos
que, en principio, se han mantenido en el campo filosófico. La IA,
además, puede tener profundas implicaciones para nuestra vida y para
nuestra especie. En otro escrito, profundizaré en esas cuestiones.&lt;/p&gt;
&lt;h2&gt;Notas al pie&lt;/h2&gt;&lt;ol class="simple-footnotes"&gt;&lt;li id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-1"&gt;Pueden ver el artículo en inglés en:
https://courses.cs.umbc.edu/471/papers/turing.pdf Entre las diversas
objeciones se encuentra la idea de un alma inmortal, o de un dios. La
idea de la necesidad de la conciencia y hasta la posible percepción
extrasensorial, que aún era totalmente descartada en su momento.
 &lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-1-back" class="simple-footnote-back"&gt;↩︎&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-2"&gt;La computación moderna fue impulsada por el artículo
de Alan Turing: Sobre números computables, con una aplicación al
problema de la decisión. &lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-2-back" class="simple-footnote-back"&gt;↩︎&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-3"&gt;Una
terminal es un dispositivo que permite interactuar con una
computadora. &lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-3-back" class="simple-footnote-back"&gt;↩︎&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-4"&gt;Mi descripción es simple,
para probar un punto. Una mente pensante, así como la gran cantidad de
emociones y sentimientos que en ella se dan, son de gran
complejidad. Tan solo imitarlos, de una manera creíble, no ha sido
posible. &lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-4-back" class="simple-footnote-back"&gt;↩︎&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-5"&gt;Por conciencia, me refiero a la capacidad de la
máquina, en este caso, de percibirse a sí misma y a su entorno en un
nivel comparable al nuestro. &lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-5-back" class="simple-footnote-back"&gt;↩︎&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-6"&gt;Qué
difícil es definir de una manera clara todos estos
términos. Justamente es eso lo que Alan Turing quiso evitar con su
postura funcionalista. Sin embargo, como espero que vaya quedando
claro, el funcionalismo es también una "definición" limitada e
insuficiente. &lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-6-back" class="simple-footnote-back"&gt;↩︎&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-7"&gt;https://es.wikipedia.org/wiki/Habitaci%C3%B3n_china &lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-7-back" class="simple-footnote-back"&gt;↩︎&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-8"&gt;AGI, en
inglés. Una inteligencia que nos iguale y nos supere. &lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-8-back" class="simple-footnote-back"&gt;↩︎&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-9"&gt;En lugar de "problema de la decisión", el título dice
entscheidungsproblem, que es un término alemán. El problema de la
decisión se refiere a la posibilidad de construir un algoritmo que
pueda responder si una afirmación simbólica es correcta o no. &lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-9-back" class="simple-footnote-back"&gt;↩︎&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-10"&gt;No está en el
alcance de este artículo el profundizar en el problema de la
decisión. El lector puede encontrar más información en:
https://en.wikipedia.org/wiki/Entscheidungsproblem &lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-10-back" class="simple-footnote-back"&gt;↩︎&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-11"&gt;Más o menos al mismo tiempo,
Alonzo Church, matemático, abordó el mismo problema con otro
enfoque. A las conclusiones, se les conoce como tesis
Church-Turing. &lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-11-back" class="simple-footnote-back"&gt;↩︎&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-12"&gt;Las
computadoras cuánticas no pueden resolver problemas que no sean
computables. Dentro de aquellos problemas que son computables, existen
los de mucha complejidad, tanto así, que una computadora "clásica" no
los puede resolver en un tiempo razonable para que sea útil. Las
computadoras cuánticas pueden resolver algunos de estos problemas
computables, pero difíciles, en un tiempo razonable (o, por lo menos,
eso es lo que se cree). La criptografía moderna se basa en la
resolución de problemas difíciles, por esa razón, la aparición de una
computadora cuántica práctica podría romperla. &lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-12-back" class="simple-footnote-back"&gt;↩︎&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-13"&gt;La "mente" es un concepto de gran
complejidad. Históricamente se ha asociado a un alma inmaterial de la
cual no hemos encontrado nunca evidencia. Podemos entender aquí la
"mente" como el conjunto de actividades y procesos psíquicos,
incluídos lo de carácter cognitivo, que ocurren en nuestro cerebro. No
es una definición enteramente satisfactoria, más con el enfoque
funcionalista nos interesa el cómo se ven esos procesos "desde
afuera", y no tanto la base física sobre la cual se implementa. Esto
permite que lo biológico sea reemplazado por lo electrónico. &lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-13-back" class="simple-footnote-back"&gt;↩︎&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-14"&gt;Aquí, uso el término complejidad como es comúnmente aceptado. En
el campo de las ciencias de la computación, se habla de "complejidad
computacional", como la cantidad de operaciones que debe ejecutar una
computadora para resolver un problema. Esto se traduce, más o menos,
al tiempo que necesitará, pero es independiente de la velocidad de la
máquina. &lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-14-back" class="simple-footnote-back"&gt;↩︎&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-15"&gt;Para más información:
https://www.youtube.com/watch?v=R6G1D2UQ3gg &lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-15-back" class="simple-footnote-back"&gt;↩︎&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;</content><category term="crítica"/><category term="ia"/><category term="ciencia"/></entry><entry><title>“Laissez-faire” a la peste</title><link href="https://cienciaconelpueblo.org/blog/laissez-faire-a-la-peste/" rel="alternate"/><published>2020-04-01T00:00:00-05:00</published><updated>2020-04-01T00:00:00-05:00</updated><author><name>Corriente Progresista de Intelectuales - Eje Cafetero</name></author><id>tag:cienciaconelpueblo.org,2020-04-01:/blog/laissez-faire-a-la-peste/</id><summary type="html">&lt;p&gt;Don Benja es un señor muy mayor que vive solitario por temporadas en su pequeña
cabaña de barro y guadua de un resguardo indígena clavado entre las montañas.
Apenas cursó pocos años de primaria, pero es un hombre sabio, dueño del
conocimiento que le legaron la vida y sus luchas …&lt;/p&gt;</summary><content type="html">&lt;p&gt;Don Benja es un señor muy mayor que vive solitario por temporadas en su pequeña
cabaña de barro y guadua de un resguardo indígena clavado entre las montañas.
Apenas cursó pocos años de primaria, pero es un hombre sabio, dueño del
conocimiento que le legaron la vida y sus luchas continuas. Es, sobre todo, un
hombre comprometido, que sigue luchando por los derechos de su pueblo, que sigue
enseñando a luchar a los jóvenes. Lo recuerdo en estos días en que los ancianos
se han convertido en las principales víctimas del virus que se propaga con la
velocidad frenética de las ofertas comerciales y los vuelos transplanetarios,
como si los ancianos pobres de mi país no fueran ya las primeras víctimas de
otra epidemia de abandono, miseria e inexistencia total de servicios sociales,
el legado de tres décadas de neoliberalismo furioso.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y entonces repaso algunos de los titulares de los últimos días: “Israel anuncia
que sacará a ancianos de hospitales para dejar sitio a infectados con COVID”
anota La Vanguardia. “Italia: confirman las declaraciones de un médico sobre la
masacre de ancianos” dice El Clarín. “El horror que se vive en algunas
residencias de ancianos de España por la crisis del COVID-19” titula luego la
BBC. ¿Merece existir un orden social que sacrifica y desecha a los más viejos,
con todo lo que significan, con todo lo que representan?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hay un hilo conductor entre la política (neo) liberal, el control demográfico y
la eugenesia social, un discurso que ha experimentado un repentino y epidémico
brote casi al mismo tiempo que el COVID-19. Ese hilo común es el “dejar hacer,
dejar pasar”, la fórmula elegida por los poderes mundiales hace ya cuatro
décadas para superar la crisis de acumulación del capital y, de paso, la debacle
social que la acompaña, especialmente en el tercer mundo. Aunque la fórmula se
aplica principalmente a la no intervención del Estado en la economía y proviene
del siglo XVIII, su influencia se extiende hasta nuestros días y se expresa en
todas las esferas de la vida social.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Robert Malthus fue un influyente pensador inglés de principios del siglo XIX. En
su libro “Ensayo sobre el principio de la población”, Malthus esbozó métodos
brutales y muy crueles de control demográfico, en un lenguaje desparpajado que
parece evocar al de políticos como Donald Trump o Jair Bolsonaro. Aunque era
clérigo, no lo motivaba la preocupación por el prójimo, sino los intereses de su
propia clase que sentía amenazada su riqueza ante el explosivo crecimiento de
los trabajadores. Explícitamente planteaba:&lt;/p&gt;
&lt;div class="text-box mb-5 p-4"&gt; &lt;em&gt;
El hambre parece ser el último y el más terrible recurso de la naturaleza. La
fuerza de crecimiento de la población es tan superior a la capacidad de la
tierra de producir el alimento que necesita el hombre para subsistir, que la
muerte prematura en una u otra forma debe necesariamente visitar a la raza
humana. Los vicios humanos son agentes activos y eficaces de despoblación. Son
la vanguardia del gran ejército de destrucción; y muchas veces ellos solos
terminan esta horrible tarea. Pero si fracasan en su labor exterminadora, son
las enfermedades, las epidemias y la pestilencia quienes avanzan en terrorífica
formación segando miles y aún decenas de miles de vidas humanas. Si el éxito no
es aún completo, queda todavía en la retaguardia como reserva el hambre: ese
gigante ineludible que de un solo golpe nivela la población con la capacidad
alimenticia del mundo”.&lt;sup id="sf-laissez-faire-a-la-peste-1-back"&gt;&lt;a href="#sf-laissez-faire-a-la-peste-1" class="simple-footnote" title="Malthus, Robert. Primer ensayo sobre la población. Altaya editores, 1993, Barcelona, página 128."&gt;1&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt;
&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;

&lt;p&gt;Desde aquellos tiempos, las guerras, el hambre y las pestes han estado
cumpliendo su terrible labor, no siempre con éxito, pues la población no cesa de
crecer. Esto, por supuesto, no ha impedido que las ideas de Malthus se reciclen
en los trabajos de distintas entidades internacionales, desde Naciones Unidas y
el Banco Mundial, hasta el Club de Roma con documentos tan influyentes como “Los
límites del crecimiento”, un informe de 1972 que vuelve sobre la vieja idea
maltusiana del desfase entre el crecimiento de la población y la limitación de
los recursos del planeta, discurso presentado como “científico” para apuntalar
programas de control social y demográfico muy regresivos. Aunque ahora no se
defienden públicamente soluciones al estilo Malthus, si se aplican políticas de
control natal y esterilización forzada en países del tercer mundo, especialmente
hacia minorías étnicas, como ha ocurrido en Centroamérica, o como ocurrió en
Perú en décadas pasadas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Políticas de control demográfico fueron, por ejemplo, las que propuso el premier
británico Boris Johnson el 12 de marzo, cuando afirmó que era conveniente
permitir un contagio controlado de la población, antes de recurrir a medidas más
radicales como el aislamiento social, el cierre de fronteras o la paralización
de la economía. Incluso, su asesor científico sir Patrick Vallance, sugirió que
parte de la estrategia consistiría en gestionar el contagio de la infección para
hacer inmune a la población. La llamada “inmunidad del rebaño” permitiría que el
80% de la población se contagie para crear una autoinmunidad que supuestamente
iba a proteger al 20% más vulnerable. Pero los expertos de la OMS consideran que
este experimento de no intervencionismo se traduciría en unos 510.000 muertos
sólo en el Reino Unido&lt;sup id="sf-laissez-faire-a-la-peste-2-back"&gt;&lt;a href="#sf-laissez-faire-a-la-peste-2" class="simple-footnote" title="https://www.bbc.com/mundo/noticias-51930745"&gt;2&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El gobierno norteamericano ha seguido una estrategia muy similar. Se ha negado a
trazar una política unificada en todo el país, dejando que cada Estado actúe por
su cuenta. Incluso, después de haber ordenado el aislamiento de las ciudades más
afectadas, Donald Trump declaró que “el remedio no puede ser peor que la
enfermedad” y que pronto relajaría las medidas, en una clara defensa de los
negocios por encima de la vida de las personas. El vicegobernador de Texas, Dan
Patrick -republicano acérrimo- lo dijo más claro: “como adulto mayor, estoy
dispuesto a arriesgar la vida a cambio de mantener el Estados Unidos en el que
yo crecí… sí ese es el intercambio, yo estoy dispuesto" &lt;sup id="sf-laissez-faire-a-la-peste-3-back"&gt;&lt;a href="#sf-laissez-faire-a-la-peste-3" class="simple-footnote" title=" https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-52043274"&gt;3&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En la misma tónica anticientífica, se está dejando avanzar a la epidemia en
países como Brasil, Suecia o Bielorusia. Así, Bolsonaro minimizó la enfermedad
llamándola una “gripiña”, S. Loften le dijo al pueblo que “había que
sacrificarse” por la economía y el autoritario Lukashenko afirmó que “estas
cosas pasan”, negándose a tomar medidas efectivas. Esto implica no solo “dejar
hacer” al virus y “dejar pasar” la pandemia en aras de salvar la economía, sino
cobrar la vida de millones de personas por todo el mundo. ¿Qué ideologías
fomentan una infamia tan grande?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Francis Galton, primo de Charles Darwin y padre de la teoría eugenésica, propuso
a mediados del siglo XIX la mejora de los rasgos hereditarios mediante diversas
formas de selección humana. Buscando garantizar la continuidad de los más
fuertes, sanos e inteligentes (según criterios muy sesgados), Galton defendió la
no reproducción y hasta la muerte de personas que no encajaban en dichos
estereotipos. Según su lógica, proteger a los minusválidos, los enfermos o los
tarados, era ir contra la ley natural de la “supervivencia del más apto”,
fomentando la continuidad de las enfermedades y llevando a la decadencia de “la
especie”. Por eso se opuso al tratamiento de estos enfermos dejando que la “ley
natural” de la enfermedad los eliminara, considerando esto como un “ahorro” de
recursos para el Estado y la sociedad. El reverso de la eugenesia derivó, es
bien sabido, hacia los campos de exterminio masivo de los nazis.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los sistemas de asistencia social y de aseguramiento en salud cumplen
precisamente la función de prolongar la vida de la gente y hacerla más
llevadera. En parte, gracias a ellos, se ha logrado una esperanza de vida de 72
años en promedio mundial, cifra que para mediados del siglo pasado llegaba
apenas a los 50 años. Está claro que la pandemia de coronavirus atacará con más
fuerza a las masas urbanas y especialmente a mayores de edad, enfermos crónicos,
inmigrantes, desplazados, desempleados, habitantes de calle y adictos a las
drogas. Esta es la población que políticos de derecha como Nicolás Zarkozy
llamaron “la racaille”, la escoria, al igual que Trump cataloga a los
inmigrantes de “plaga” y Bolsonaro de “peste” a los delincuentes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De modo que siguiendo aquel concejo de W. Churchill de “nunca desaprovechar una
buena crisis”, estos políticos de la derecha están aprovechando la pandemia para
aplicar un programa eugenésico de dimensiones planetarias. Regidos por su
fanatismo político y religioso, consideran que es el momento de deshacerse de
millones de personas por improductivas, que son una onerosa “carga” para el
Estado. La “masacre de ancianos” de la que se hablaba hace unas semanas en
Italia, será en los hechos un fabuloso incremento en la rentabilidad de los
fondos privados de pensiones. Incluso atacan a aquellos trabajadores productivos
como los inmigrantes, considerándolos “parásitos”, al estilo de una perversa
película coreana, invirtiendo completamente la realidad de quién alimenta a
quién en esta sociedad. Este odio y desprecio se extiende a las minorías
nacionales de afroamericanos, amerindios, asiáticos, gitanos, considerados
ciudadanos de tercera clase, vidas que no valen, gente que no duele, carne de
cañón para las guerras, las fábricas o los prostíbulos. Desde hace siglos se
experimenta con ellas y se les somete a exterminio.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aunque en apariencia el virus no diferencia clases sociales, en realidad veremos
que cuando se complete el ciclo del desastre y aparezcan las grandes
estadísticas, el pueblo será quién ponga la mayoría de los muertos. En parte
porque el acceso a los sistemas de salud y a las medidas de prevención del virus
como auto aislarse y confinarse también acaban sujetas a condicionamientos de
cada clase social. Ahí están la educación, la ciencia, la cultura, la
posibilidad de reservar comida para uno o dos meses, el acceso a un grifo con
agua potable para lavarse las manos, cuestiones que faltan a media humanidad.
Así funciona este sistema en su base, reproduciendo la segregación, la
marginación, la opresión, en cada ciclo, en cada crisis, en cada generación.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Adam Smith se hizo célebre al plantear que la búsqueda de los intereses egoístas
de los distintos agentes económicos conlleva de manera inconsciente el máximo
bienestar social para el conjunto. Adujo que una “mano invisible” –el mercado-
conducía todo el proceso hacia sus nobles objetivos. No intervenir, no regular,
no colocar barreras; permitir que el mercado se desenvolviera como un orden
natural, que se limita y se regula a sí mismo. Pero el discurso del libre
mercado esconde la necesidad de rotación del capital, vital para su
supervivencia. Sus “nobles objetivos” hoy están a la vista: hambre, pestes,
guerras, degradación social, debacle ambiental. La quietud o el enlentecimiento
de su incesante ciclo, significan la muerte del capital. No importa que haya que
sacrificar a millones para acelerarlo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;¡Dejen pasar a la peste, dejen hacer a la epidemia! El futuro del capital está
en juego.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;CORRIENTE PROGRESISTA DE INTELECTUALES EJE CAFETERO&lt;/p&gt;&lt;ol class="simple-footnotes"&gt;&lt;li id="sf-laissez-faire-a-la-peste-1"&gt;Malthus, Robert. Primer ensayo sobre la población. Altaya editores, 1993, Barcelona, página 128. &lt;a href="#sf-laissez-faire-a-la-peste-1-back" class="simple-footnote-back"&gt;↩︎&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li id="sf-laissez-faire-a-la-peste-2"&gt;&lt;a href="https://www.bbc.com/mundo/noticias-51930745"&gt;https://www.bbc.com/mundo/noticias-51930745&lt;/a&gt; &lt;a href="#sf-laissez-faire-a-la-peste-2-back" class="simple-footnote-back"&gt;↩︎&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li id="sf-laissez-faire-a-la-peste-3"&gt;&lt;a href="
https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-52043274"&gt;
https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-52043274&lt;/a&gt; &lt;a href="#sf-laissez-faire-a-la-peste-3-back" class="simple-footnote-back"&gt;↩︎&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;</content><category term="crítica"/><category term="libre mercado"/><category term="capitalismo"/><category term="pandemia"/><category term="coronavirus"/><category term="covid-19"/><category term="eugenesia"/></entry><entry><title>Cosmos, mundos posibles</title><link href="https://cienciaconelpueblo.org/blog/cosmos-mundos-posibles/" rel="alternate"/><published>2020-02-01T00:00:00-05:00</published><updated>2020-02-01T00:00:00-05:00</updated><author><name>Corriente Progresista de Intelectuales - Eje Cafetero</name></author><id>tag:cienciaconelpueblo.org,2020-02-01:/blog/cosmos-mundos-posibles/</id><summary type="html">&lt;p&gt;La famosa frase de Carl Sagan, “no quiero creer, quiero saber”, sintetiza el
objetivo trazado por la serie COSMOS iniciada por él mismo en 1980 y continuada
por su viuda Anne Druyan en la segunda temporada de 2014. A lo largo de las dos
series mencionadas se ha expuesto el …&lt;/p&gt;</summary><content type="html">&lt;p&gt;La famosa frase de Carl Sagan, “no quiero creer, quiero saber”, sintetiza el
objetivo trazado por la serie COSMOS iniciada por él mismo en 1980 y continuada
por su viuda Anne Druyan en la segunda temporada de 2014. A lo largo de las dos
series mencionadas se ha expuesto el avance de la ciencia desde la antigua
Grecia hasta nuestros días en dura lucha contra el pensamiento místico, la
ignorancia y la superstición. La serie ha educado a cientos de millones de
personas en los principios de la ciencia, a lo largo de varias generaciones y en
multiplicidad de países, así como su importancia para la supervivencia de la
especie y de la vida en el planeta.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Nunca como hoy ha sido tan urgente y necesaria la ciencia para la continuidad de
la especie humana. No solo porque se ha incorporado a todo lo largo y todo lo
ancho de la vida social, -desde la producción económica, la vida política, la
comunicación y la cultura-, sino además y, ante todo, porque sin una clara
visión científica de la realidad será imposible superar los grandes problemas
que nos amenazan como especie.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Fue precisamente Carl Sagan en 1980, quién alertó al mundo sobre la posibilidad
de un calentamiento global debido al “efecto invernadero” provocado por el uso
de combustibles fósiles y otro tipo de emisiones humanas de “gases de
invernadero”. Hoy es una realidad amenazante reconocida por el pleno de la
comunidad científica y que ha generado un poderoso movimiento ambiental global
que clama con fuerza por cambios fundamentales en la manera como se produce y se
vive, la llamada sociedad del consumo y el desecho.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;También se defendió con gran claridad la ciencia de la evolución, aquella que
permite entender la gran diversidad de formas de vida en el planeta y sus
distintas formas de adaptación, todas descendientes de una forma primigenia
basada en la genética del ADN, diversidad de especies con las cuales compartimos
los humanos un origen común. No somos “criaturas especiales” hechas a “imagen y
semejanza de dios” como plantean las distintas tradiciones y libros sagrados y
no existe tampoco una escalera evolutiva ni un destino manifiesto, solo el azar
de la mutación genética y la necesidad de la selección natural actuando al
unísono. De esa manera nos ayudó a ubicarnos como especie.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero COSMOS también nos ayudó a ubicarnos en el espacio y en el tiempo.
Descubrimos a través de sus “historias de viajeros”, que la tierra tiene 4.500
millones de años, que no es el centro del universo y entendimos que nuestra
galaxia –la vía láctea- es otra más de las miles de millones de galaxias del
universo conocido. Con su épico relato acerca de aquel &lt;a href="https://www.youtube.com/watch?v=898Z8M51Io4"&gt;“punto azul
pálido”&lt;/a&gt;, abrió nuestros ojos ante
el peligro del fanatismo religioso, la ceguera política o la discriminación de
género. Somos una sola especie, dividida sí por abismos terribles de clase,
nación y género, pero que clama por su reunificación emancipada. De ahí la
intrigante pregunta de Carl a todas las naciones y vertientes políticas de su
época: “¿quién habla en nombre de la tierra?”&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ahora enfrentamos la amenaza de una pandemia global y de nuevo afloran las
visiones irracionales, los fanatismos políticos, el odio “racial”, la xenofobia.
Liderazgos políticos retardatarios aplican programas eugenésicos con su política
de “no hacer nada” (la llamada “inmunidad del rebaño”) y el resultado será una
gran “limpieza social”: limpieza de ancianos (por “improductivos”), de enfermos
crónicos (por ser “una carga para el Estado”), de habitantes de calle (por
“desechables”) y de pobres y desamparados (por “potenciales rebeldes”). Pero la
ciencia, una vez más la ciencia, clama por aplicar una política sanitaria
distinta que salvará a millones de personas por todo el planeta, aunque amenace
los intereses de los grandes grupos de capital y los negocios.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La voz profética de Sagan nos grita desde el otro lado del silencio: ¿quién
podrá derrotar los demonios del mundo? ¿quién encenderá una luz en la oscuridad?
Esperamos que la nueva serie que se inicia hoy (su tercera temporada), nos
permita encender la luz de la razón y de la ciencia entre millones y millones de
seres humanos, para enfrentar colectivamente los grandes desafíos y pensando en
las nuevas generaciones, de cara al futuro. Los invitamos a COSMOS, mundos
posibles.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;CORRIENTE PROGRESISTA DE INTELECTUALES.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;EJE CAFETERO.&lt;/p&gt;</content><category term="crítica"/><category term="cosmos"/><category term="mundos posibles"/><category term="2020"/><category term="Carl Sagan"/><category term="Ann Druyan"/><category term="Neil deGrasse Tyson"/></entry><entry><title>Los subterráneos de la libertad</title><link href="https://cienciaconelpueblo.org/blog/los-subterraneos-de-la-libertad/" rel="alternate"/><published>2018-02-01T00:00:00-05:00</published><updated>2018-02-01T00:00:00-05:00</updated><author><name>Corriente Progresista de Intelectuales - Eje Cafetero</name></author><id>tag:cienciaconelpueblo.org,2018-02-01:/blog/los-subterraneos-de-la-libertad/</id><summary type="html">&lt;p&gt;El rescate de los mineros chilenos invita a serias reflexiones. En principio, el
papel jugado por la ciencia sin el cual hubiera sido imposible la operación.
Basta pensar en la exacta ubicación del sitio, la efectiva comunicación con los
atrapados, el traspaso de provisiones, la apertura de un túnel y …&lt;/p&gt;</summary><content type="html">&lt;p&gt;El rescate de los mineros chilenos invita a serias reflexiones. En principio, el
papel jugado por la ciencia sin el cual hubiera sido imposible la operación.
Basta pensar en la exacta ubicación del sitio, la efectiva comunicación con los
atrapados, el traspaso de provisiones, la apertura de un túnel y la introducción
de una cápsula, en una operación muy bien ejecutada. Todo esto requiere
profundos conocimientos de geología, física, ingeniería, medicina,
comunicaciones, etc., y de una tecnología muy avanzada, que demuestran el alto
nivel de conocimiento y manejo de las leyes de la naturaleza. En contravía de
estas realidades, algunos pensadores acusan a la ciencia de ser la responsable
de las peores tragedias modernas&lt;sup id="sf-los-subterraneos-de-la-libertad-1-back"&gt;&lt;a href="#sf-los-subterraneos-de-la-libertad-1" class="simple-footnote" title="De la bomba de Hiroshima, de los campos de concentración, de la crisis ambiental, etc., etc."&gt;1&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt;, la tildan de
“dogmática”, “autoritaria” y “excluyente”. Pero si bien es cierto que no existe
ciencia en sí, sino que existe ciencia en un contexto económico, político y
social, en otro tipo de sociedad, la ciencia podría cumplir un gran papel
liberador para la especie humana.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En segundo lugar, aparecieron de nuevo los trabajadores, borrados por el
discurso de la “economía posindustrial” y la “sociedad del conocimiento”. De
pronto unos mineros atrapados nos devuelven a la realidad: alguien tiene que
hacer el trabajo material, alguien tiene que arrancar de la tierra el cobre para
los cables de energía, para las bovinas de los motores, para las piezas de los
aparatos electrónicos. De repente captamos que el conocimiento no trabaja solo,
se encarna en gente muy real y concreta que hace girar la cadena global de
producción. Gente que hace enormes esfuerzos y sí, ¡sacrificios!, para que la
sociedad funcione. Es el secreto “mejor guardado” de la globalización, una
verdad sepultada, ya no por toneladas de roca, sino de libros y discursos que
pronosticaron la “desaparición del proletariado” y el “fin del trabajo”. En un
artículo de esta semana se lee: “Ya no hay burgueses y proletarios como los que
Diego Rivera mostraba en sus murales”.&lt;sup id="sf-los-subterraneos-de-la-libertad-2-back"&gt;&lt;a href="#sf-los-subterraneos-de-la-libertad-2" class="simple-footnote" title="José Steinsleger, Lecciones ecuatorianas, Miércoles, 13 de Octubre de 2010, La Jornada."&gt;2&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt; El autor es de
la izquierda posmoderna.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A continuación se pone de presente la hipocresía de la sociedad chilena. Los
explotadores aparecen como redentores. El multimillonario Piñera es ahora “el
salvador”, junto a la aristocracia chilena (pinochetista). La realidad es que
los mineros atrapados se convirtieron en un problema político. ¿Cómo dejarlos
morir una vez se supo que podían sobrevivir semanas, incluso meses? ¿No
resultaba más rentable dejarlos morir -así no más-, como cientos de veces sucede
en minas por todo el mundo? Sí, era más rentable, pero “políticamente
incorrecto”. De un momento a otro se convierten en la “gran causa nacional”,
aquella que hermana al potentado con el minero, la que borra toda diferencia de
clase. Es la soñada comunidad de intereses entre el capital y el trabajo. Las
imágenes del presidente abrazando a cada minero, parecen confirmarlo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero no es así. Nos enteramos que en la mina se trabaja por menos del salario
mínimo, que la mayoría de mineros entraron al oficio siendo niños, que varios
han pasado ya por accidentes similares (incluso en la misma mina) y que otros
están mutilados o padecen graves enfermedades a sabiendas de la empresa. La
terrible silicosis de algunos mineros (la destrucción pulmonar por el polvillo
de las minas), es calificada de “enfermedad normal” por la gran prensa. Bajamos
entonces a la cruda realidad: las ganancias priman sobre la vida humana, el oro
y el cobre están manchados con la sangre de los mineros, el hambre los obliga a
trabajar en condiciones peligrosas. Incluso se supo que el padre de Luis Urzúa,
el héroe de la jornada y último minero en salir, fue asesinado por la dictadura
fascista del general Pinochet.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Antofagasta en el norte de Chile, tienen una larga historia de saqueo,
explotación, lucha y represión sangrientas. El territorio fue arrebatado a
Bolivia en 1883 perdiendo éste país, no solo la salida al mar, sino la mina de
cobre más importante del mundo. Las salitreras explotadas por los británicos,
motivaron la matanza de cientos de mineros en Iquique en 1907&lt;sup id="sf-los-subterraneos-de-la-libertad-3-back"&gt;&lt;a href="#sf-los-subterraneos-de-la-libertad-3" class="simple-footnote" title="La Cantata “Santa María de Iquique” del grupo Quilapayún, se inspiró en esta gesta obrera."&gt;3&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt;. Cuando decayó el salitre vino la explotación del oro, de la plata
y del cobre por parte de las trasnacionales norteamericanas. Es conocido el
papel activo que éstas jugaron a través de la CIA en el golpe militar que
derrocó y asesinó al presidente Salvador Allende en 1973. Esta feroz dictadura
se mantuvo con el apoyo estadunidense hasta 1990. Una protesta convocada por la
Confederación de Trabajadores del Cobre, fue el principio del fin para la
dictadura.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hace apenas unos meses, 73 mineros murieron sepultados en una mina en Amagá,
Antioquia. El regenerador Uribe Vélez fue a darse pantalla y a ratificar que su
gobierno dejaría morir a los afectados. Cumplió su palabra. Era “minería
artesanal” y no se dio el hecho político que “justificara la inversión” del
rescate. Solo los demás mineros hicieron esfuerzos denodados por salvar a sus
hermanos, pues saben que se puede sobrevivir semanas después de un accidente. El
esfuerzo fue en vano sin ayudas técnicas y logística adecuada. Ahora, en el
momento final del rescate en Chile, se informa de dos mineros atrapados en una
mina artesanal en Boyacá.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Semanalmente las minas por todo el mundo se tragan vivos a aquellos que ofrecen
su carne a esa vorágine horrorosa, a esa fantástica y alucinante fiesta de la
riqueza capitalista. Incluso en tiempos coloniales, ya el cerro maldito de
Potosí en Bolivia se había tragado la vida de ocho millones de indios a lo largo
de 300 años, cerca, muy cerca de donde ocurrió el accidente chileno. Y hoy la
fiebre del coltán, la bauxita, los diamantes y el petróleo se tragan la vida de
países, pueblos y regiones incendiadas por guerras que los países imperialistas
financian en su afán de ganancias. La Fuerza Aérea Colombiana bombardeó la
comunidad indígena del Resguardo Uradá Jiguamiandó, en los límites entre
Antioquia y Chocó, el 30 de enero de 2010. La clara intención del bombardeo era
desplazar a la comunidad indígena y negra, para dar vía libre al proyecto minero
Mandé Norte. Eso también sucedió cerca, muy cerca de donde yacen los cadáveres
de los mineros de Amagá. La novela Germinal de Emilio Zolá, epopeya que exalta
la lucha de los mineros franceses a finales del siglo XIX, termina con estas
palabras: “Echó andar de prisa, contemplando la vida sombría de aquel pueblo
subterráneo de esclavos. Pero allí abajo también crecían los hombres, un
ejército oscuro y vengador, que germinaba lentamente para quien sabe que futuras
cosechas, y cuyos gérmenes no tardarían en hacer estallar la tierra.”&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Referencias:&lt;/p&gt;&lt;ol class="simple-footnotes"&gt;&lt;li id="sf-los-subterraneos-de-la-libertad-1"&gt;De la bomba de Hiroshima, de los campos de
concentración, de la crisis ambiental, etc., etc. &lt;a href="#sf-los-subterraneos-de-la-libertad-1-back" class="simple-footnote-back"&gt;↩︎&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li id="sf-los-subterraneos-de-la-libertad-2"&gt;José Steinsleger, Lecciones
ecuatorianas, Miércoles, 13 de Octubre de 2010, La Jornada. &lt;a href="#sf-los-subterraneos-de-la-libertad-2-back" class="simple-footnote-back"&gt;↩︎&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li id="sf-los-subterraneos-de-la-libertad-3"&gt;La Cantata
“Santa María de Iquique” del grupo Quilapayún, se inspiró en esta gesta
obrera. &lt;a href="#sf-los-subterraneos-de-la-libertad-3-back" class="simple-footnote-back"&gt;↩︎&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;</content><category term="crítica"/><category term="subterra"/><category term="minería"/><category term="Chile"/><category term="Colombia"/></entry><entry><title>Sobre la nueva serie cosmos</title><link href="https://cienciaconelpueblo.org/blog/sobre-la-nueva-serie-cosmos/" rel="alternate"/><published>2015-02-01T00:00:00-05:00</published><updated>2015-02-01T00:00:00-05:00</updated><author><name>Corriente Progresista de Intelectuales - Eje Cafetero</name></author><id>tag:cienciaconelpueblo.org,2015-02-01:/blog/sobre-la-nueva-serie-cosmos/</id><summary type="html">&lt;p&gt;El nuevo COSMOS se lanzó el pasado 11 de marzo por el canal Nat. Geo. (canal #40
en UNE) y continuará todos los martes a las 10 PM. Con la propia viuda de Sagan,
Ann Druyan, en la producción ejecutiva y la conducción del astrofísico y
divulgador científico Neil deGrasse …&lt;/p&gt;</summary><content type="html">&lt;p&gt;El nuevo COSMOS se lanzó el pasado 11 de marzo por el canal Nat. Geo. (canal #40
en UNE) y continuará todos los martes a las 10 PM. Con la propia viuda de Sagan,
Ann Druyan, en la producción ejecutiva y la conducción del astrofísico y
divulgador científico Neil deGrasse Tyson, la nueva serie comenzó bien en su
primer capítulo en cuanto a rigor científico, profundidad filosófica y belleza
artística se refiere. Solo en Estados Unidos el lanzamiento de la serie fue
vista por 8,5 millones de personas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Fue central en este primer programa, el filósofo italiano Giordano Bruno,
importante pensador materialista del renacimiento quién fue el primero en
plantear la infinitud del universo. Su vida fue un ejemplo claro de cómo la
ciencia solo ha podido avanzar en cruenta lucha contra la religión (todas las
religiones) pues, debido a sus ideas, fue acusado de “herejía” y quemado en
Campo dei Fiori (Roma) el 17 de febrero del año 1600. Al contrario de Galileo,
Bruno nunca abjuró de sus ideas, aunque hubiera salvado su vida si así lo
hiciera. Recomendamos a todos la película EL HEREJE: Giordano Bruno, realizada
en los años 70´s, donde podrán conocer otras facetas de su vida como científico,
filósofo, hedonista y opositor a la inquisición. Adjuntamos una breve nota
biográfica y algunas frases del filósofo extractadas de la película que podrán
leer en este enlace.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En otros aspectos el programa siguió el esquema del anterior COSMOS con su nave
viajera a través del universo, el calendario cósmico, etc., pero en esta serie
hay más claridad en la defensa de la INFINITUD DEL UNIVERSO, algo que no era tan
claro para C. Sagan, sobre todo el planteamiento de un sin fin de universos
posibles en una trama hermosamente tejida y recreada en el documental. C. Sagan
solo planteó esto en su programa 10, "Al filo de la eternidad", y solo como
hipótesis.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El programa hizo una defensa de la ciencia y su método, pero quedaron por fuera
algunos aspectos importantes. No basta solo centrarse en la evidencia (ese solo
factor no hace la ciencia), pues la evidencia puede confundirse con la
apariencia y llevar fácilmente al positivismo y el culto al hecho (una
manifestación del idealismo filosófico). A nuestro juicio hay que resaltar la
importancia del intelecto humano, del razonamiento y la abstracción, la
construcción de teorías para trascender la evidencia y agarrar la ley que
subyace a la apariencia misma del fenómeno. De la mano de lo anterior, está el
papel predictivo de la ciencia, su capacidad para anticiparse al hecho mismo y
superarlo por firme y seguro que éste parezca. Y aún más importante, su papel
para TRANSFORMAR EL MUNDO, de canalizar las fuerzas de la naturaleza en la
búsqueda de objetivos conscientes, algo que –sobre todo en el campo de la
transformación social-, no quieren ni oír hablar los servidores del aparato
tecnocientífico capitalista.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Fue muy valioso el rescate que se hace de Carl Sagan, la defensa de su vida, no
solo como divulgador, sino como científico activo, pero sobre todo el conmovedor
testimonio del enorme ser humano que era, para nada un tecnócrata, un científico
aislado del mundo o insensible, sino todo lo contrario. Ese humanismo que está
presente a todo lo largo y ancho de la serie de los 70´s, es una de las mejores
características de la misma, lo cual contribuyó a hacer de ella una obra
maestra, así como el discurso interrelacionado de ciencia, historia, arte y
cultura.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es muy importante la figura del presentador, el astrofísico Neil deGrasse Tyson,
discípulo de Sagan en los años 70. De entrada hay un mensaje antiracista, pues a
diferencia de otros divulgadores y defensores de la ciencia como Richard
Dawkins, Neil no es blanco, no es "bello", no es aristocrático, pero sí es
culto, agradable y elegante en sus intervenciones, irradiando un espíritu
sencillo como el del movimiento “ciencia para el pueblo”.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Algunas de las reacciones de los fundamentalistas religiosos en E.U. que lo
tacharon de ateo, confirman que la serie empezó muy bien, en la misma línea del
programa histórico el cual también fue muy atacado en su momento. Invitamos a
todos a ver mañana martes el segundo programa de la serie, con un espíritu
crítico, el espíritu de la ciencia, al cual no pueden escapar siquiera, nuestras
mejores producciones.&lt;/p&gt;</content><category term="crítica"/><category term="ciencia"/><category term="cosmos 2014"/><category term="cosmos"/><category term="Carl Sagan"/><category term="Neil deGrass Tyson"/></entry><entry><title>Sobre Columna de Klaus Ziegler</title><link href="https://cienciaconelpueblo.org/blog/sobre-columna-de-klaus-ziegler/" rel="alternate"/><published>2015-01-01T00:00:00-05:00</published><updated>2015-01-01T00:00:00-05:00</updated><author><name>Corriente Progresista de Intelectuales - Eje Cafetero</name></author><id>tag:cienciaconelpueblo.org,2015-01-01:/blog/sobre-columna-de-klaus-ziegler/</id><summary type="html">&lt;p&gt;(8 DE ENERO DE 2014 EN EL ESPECTADOR)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;http://www.elespectador.com/opinion/intelectuales-acientificos-columna-467545&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;He leído este columnista muchas veces; él y el profesor Antonio Vélez Montoya
(autor de libros como "Del Big Bang al homo sapiens" y "Homo sapiens"),
adhirieron hace rato al determinismo biológico para explicar la conducta …&lt;/p&gt;</summary><content type="html">&lt;p&gt;(8 DE ENERO DE 2014 EN EL ESPECTADOR)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;http://www.elespectador.com/opinion/intelectuales-acientificos-columna-467545&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;He leído este columnista muchas veces; él y el profesor Antonio Vélez Montoya
(autor de libros como "Del Big Bang al homo sapiens" y "Homo sapiens"),
adhirieron hace rato al determinismo biológico para explicar la conducta humana
(la escuela de Richard Dawkins, Edward Wilson, Steven Pinker), escuela que ha
chocado duramente con otras escuelas, entre ellas la marxista encabezada por
Richard Lewontin y Stephen Jay Gould ("La falsa medida del hombre", "No está en
los genes", etc.). Cuando el autor dice en la columna, que en esencia el hombre
primitivo y el ser humano de hoy “siguen siendo la misma fiera”, su enfoque y
método ahistórico, quedan al desnudo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La columna de Ziegler me parece típica de los positivistas: dice algunas cosas
ciertas sobre la ciencia y la historia, en medio de una cantidad de
inexactitudes, verdades a medias y lugares comunes. Por ejemplo, ven con
claridad la importancia que ha cobrado la ciencia en la sociedad contemporánea,
pero se niegan a ver en qué contexto se produce la ciencia, quiénes la controlan
y para qué fines se utiliza. Es una exaltación unilateral de la ciencia, un
culto religioso, una especie de fe (en esto siguen a su maestro Auguste Comte).
La cita de Popper es típica: ¿”nivel de vida” para quién?, ¿”libertad” para
quién? ¿”Oportunidades económicas” para quién? Eso no lo dicen los dogmáticos de
la ciencia y el “progreso”, negándose a ver la realidad de una ciencia atada a
los intereses del capitalismo y marchando al ritmo de sus necesidades. En otro
aparte el autor dice que han desaparecido los flagelos sociales, en contravía de
la dura realidad de millones de personas que siguen padeciendo la esclavitud, de
la epidemia de violencia contra las mujeres y los homosexuales, y que los
gobiernos siguen apelando a la tortura de manera rutinaria para arrancar
confesiones a los detenidos, etc. Es ceguera voluntaria o ingenuidad que raya
con la ignorancia. A ellos estos temas de la sociedad y la política nunca les
han gustado mucho, tal vez no les parezcan “científicos” o los consideren temas
para “humanistas”.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Más adelante habla de “Agricultura tecnificada” que no es otra cosa que
“Revolución verde”, la misma que está creando desiertos aceleradamente en muchos
puntos del planeta, arrasando la biodiversidad y arruinando a los pequeños
agricultores y comunidades indígenas y campesinas. Es muy útil a las
trasnacionales del agro, pero ni siquiera ha logrado erradicar el hambre en el
mundo donde 1.200 millones de personas la padecen en la actualidad (según datos
de la ONU). El abuso de la medicina tecnificada y el divorcio humano de la
naturaleza asociado al urbanismo capitalista, no solo ha visto resurgir con
indicadores alarmantes antiguas enfermedades que el autor considera erradicadas
(como la tuberculosis, la sífilis, la lepra, etc., entre otras cosas por el
abuso de los antibióticos y otros fármacos asociados a la gran industria de
medicamentos), sino que no ha podido tratar enfermedades que son una vergüenza
para la humanidad, como la malaria (un millón de víctimas cada año), el Chagas
(18 millones de infectados en América Latina), la leishmaniasis, para no
mencionar la simple diarrea, enfermedades ya conocidas pero a las que no se
presta mayor atención porque se concentran en los estratos más pobres y para
solución se requieren cambios estructurales que nadie quiere acometer. Ni hablar
de toda la patología que ha brotado de la vida moderna y tecnificada, creada por
el “progreso” y en parte por las aplicaciones de la ciencia, la industria
química, la industria de alimentos, la generación de energía, las radiaciones de
las telecomunicaciones, todas muy contaminantes y que afectan directamente la
salud humana con la consecuente epidemia de cáncer, enfermedades autoinmunes,
alérgicas, que eran muy raras en otros tiempos. O el sedentarismo asociado a la
vida moderna y las dietas basura que han hecho de las enfermedades
cardiovasculares el mayor asesino moderno y de nuevo con tasas muy bajas en
otros tiempos. En todo esto tiene la ciencia y los científicos al servicio de la
ganancia capitalista, una gran responsabilidad histórica (para no mencionar la
ciencia y la tecnología de guerra).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Oponerse al progreso tecnológico no es malo por definición: ¿vamos a aceptar la
energía nuclear con todos sus desastres a la vista, como en el más reciente caso
de la planta de Fukushima en Japón? Es claro que montaron plantas nucleares
desde los años 60s por todo el mundo sin saber que iban a hacer con los desechos
radiactivos ¿Está bien seguir moviendo el mundo a base de hidrocarburos con sus
reconocidas consecuencias nefastas sobre el medio ambiente? El calentamiento
global es una consecuencia necesaria de todo esto. Un hecho tan simple y
observable a simple vista como la masificación del transporte urbano en
motocicleta, una tecnología tan anti humana y anti ecológica, despierta rechazo
en cualquier mente medianamente razonable. O el uso indiscriminado de las TIC
que terminaron por aislarnos unos de otros mediando el contacto humano a través
de artefactos. Realmente no estamos obligados a aceptar este tipo de tecnología
que ha desarrollado el sistema pensando en el lucro y en las ganancias, no en el
planeta y los seres humanos. Mucha de esa ciencia y de esa tecnología tendrá que
ser suprimida y erradicada.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No hay porqué contraponer como dos enemigos irreconciliables, las humanidades y
las ciencias. Nosotros hablamos de ciencias sociales, es decir el estudio
científico de la sociedad, que no se reduce a las esferas del mundo inanimado y
ni siquiera a las biológicas, aunque se construya sobre estos campos hasta
llegar a la conciencia, la conducta, la historia, el arte y la filosofía. No se
puede negar la especificidad del fenómeno humano pues “es completamente errónea
la suposición de que comportamientos sociales humanos complejos puedan estar
ligados a programas genéticos específicos”1. Por supuesto hay que integrar la
biología al estudio de lo humano (y la física, las matemáticas, etc., de hecho
hace siglos se viene haciendo), pero repito, no se reduce a esto. Grandes
científicos han sido a la vez grandes humanistas, el mismo Bertrand Rusell o
Linus Pauling; y grandes humanistas han sido a la vez científicos, vale decir,
el filósofo Manuel Kant el padre de la teoría de la nebulosa par la formación
del sistema solar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Una pregunta interesante para estos señores positivistas es la que formula la
filósofa Marta Nusbaum: ¿sirve de algo leer El Quijote? ¿Valen de algo las artes
y la filosofía? ¿La ética y la política?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aunque F. Savater es un “filósofo” de medio pelo y algunos lo consideran más un
mercachifle periodístico, tiene razón en la tesis (que no es suya) de que la
ética es exclusivamente humana. La razón es muy sencilla: solo la materia que
toma conciencia de la existencia de sí misma en el espacio y en el tiempo, es
susceptible de comportamientos éticos. Nosotros podemos calcular las
consecuencias de nuestra conducta y proyectarlas en el tiempo, los animales y
las plantas no. Nosotros podemos tomar decisiones a favor o en contra de la
vida, el universo inanimado y los animales y plantas no pueden hacerlo. Ellos
están atados a leyes físicas o biológicas, nosotros podemos escapar a ellas y
eso es lo que nos hace propiamente humanos: el trabajo consciente y la acción
planificada. De allí nace la ética, el conflicto sobre lo correcto o incorrecto
de nuestras acciones.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Una última cuestión sobre lo “vivificante” de la ciencia en esta sociedad:
cuantas inteligencias se apagan porque bajo un sistema clasista y racista como
éste, los amplios sectores populares reciben una educación de tercera y para las
amplias masas populares ni soñar en entrar al mundo de la ciencia que sigue
siendo para unos cuantos privilegiados. Esa es la dura realidad del desarrollo
científico y tecnológico bajo este sistema y no puede ocultarse viendo solo un
aspecto de la cuestión e ignorando los otros. Eso… ¡no es científico!&lt;/p&gt;</content><category term="crítica"/><category term="positivismo"/><category term="ciencia"/><category term="crítica"/></entry></feed>