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<feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom"><title>Ciencia con el pueblo - crítica, opinión</title><link href="https://cienciaconelpueblo.org/" rel="alternate"/><link href="https://cienciaconelpueblo.org/feeds/critica-opinion.atom.xml" rel="self"/><id>https://cienciaconelpueblo.org/</id><updated>2017-04-01T00:00:00-05:00</updated><entry><title>La homeopatía mata</title><link href="https://cienciaconelpueblo.org/blog/la-homeopatia-mata/" rel="alternate"/><published>2017-04-01T00:00:00-05:00</published><updated>2017-04-01T00:00:00-05:00</updated><author><name>Corriente Progresista de Intelectuales - Eje Cafetero</name></author><id>tag:cienciaconelpueblo.org,2017-04-01:/blog/la-homeopatia-mata/</id><summary type="html">&lt;p&gt;La semana pasada nos encontramos con la siguiente noticia en el Espectador
titulada: Homeopatía, ¿debe ser expulsada de la Nacho?. La respuesta es
sencilla: ¡Sí!.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La noticia hace referencia a un diplomado que ofrece la Universidad Nacional que
supuestamente "mezcla las teorías de Einstein con esencias florales" del que se …&lt;/p&gt;</summary><content type="html">&lt;p&gt;La semana pasada nos encontramos con la siguiente noticia en el Espectador
titulada: Homeopatía, ¿debe ser expulsada de la Nacho?. La respuesta es
sencilla: ¡Sí!.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La noticia hace referencia a un diplomado que ofrece la Universidad Nacional que
supuestamente "mezcla las teorías de Einstein con esencias florales" del que se
dice lo siguiente:&lt;/p&gt;
&lt;div class="text-box mb-5 p-4"&gt; &lt;em&gt; En el primer módulo del diplomado
“Homeopatía y terapias alternativas en el ámbito farmacéutico”, que ofrece la
Universidad Nacional por $2’900.000, se estudia al ser humano desde “la física
newtoniana y la física cuántica”. Luego se revisan conceptos de electricidad,
magnetismo para pasar de ahí a diversas manifestaciones “energéticas y
vibracionales de los organismos”. A lo largo del curso se mezcla la medicina
china con plantas medicinales y esencias florales. Los matriculados también
reciben una introducción a las doshas (vata, pitta y kapha) y su relación con
los pulsos. &lt;/em&gt; &lt;/div&gt;

&lt;p&gt;Este párrafo bien puede acompañar como ejemplo a una definición de seudociencia
en cualquier diccionario o enciclopedia. La mezcla de conceptos científicos
usados de manera confusa como lo es la mecánica cuántica o la "energía" con
términos no científicos como doshas, pulsos o manifestaciones "energéticas y
vibracionales de los organismos" es típica de la seudociencia. Se aprovechan del
prestigio que tiene la ciencia y también de términos atractivos y misteriosos
(cuántico, energía) para parecer ciencia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El diplomado generó críticas y reclamos de usuarios de redes sociales y el mismo
exrector de la Universidad, Moisés Wassserman, escribió:&lt;/p&gt;
&lt;div class="text-box mb-5 p-4"&gt; &lt;em&gt; “Es increíble que en la principal facultad
de ciencias del país se promocione la superchería”. &lt;/em&gt; &lt;/div&gt;

&lt;p&gt;En la noticia nos enteramos también que junto a este diplomado, la Nacional
cuenta con un programa de maestría en "medicina alternativa" que incluye, además
de homeopatía, medicina tradicional china y acupuntura, osteopatía, entre otras
seudociencias. En el perfil del egresado, la universidad afirma que busca
mezclar los conceptos de toda esta superchería con "…los de la Medicina Clásica
bajo la concepción de una sola medicina". Dicho esfuerzo puede ser válido si se
hace con el enfoque científico correcto, pero no con el enfoque ecléctico que
parece proponer la maestría en el que se combinan cosas que simplemente no
pueden mezclarse, y hace pasar por ciencia aquello que no lo es.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El artículo dice a continuación:&lt;/p&gt;
&lt;div class="text-box mb-5 p-4"&gt; &lt;em&gt; En 1993 Edzard Ernst, un famoso médico de
terapias alternativas, se vinculó a la enseñanza e investigación de estas
prácticas en la universidad y publicó más de 100 artículos. En 2015 fue un libro
titulado Un científico en el país de las maravillas, en el que recapituló su
“búsqueda de la verdad”, en la que sólo encontró problemas. Después de 20 años
de investigación, como lo resumió en un artículo para el periódico The Guardian,
concluyó varias cosas: 1a. “Nuestros ensayos demostraron que la homeopatía no es
más que un placebo”. 2a. “Nuestras revisiones demostraron que el más confiable
de los aproximadamente 230 ensayos de homeopatía publicados no tuvo efectos
positivos”. 3a. “Los estudios con animales confirmaron los resultados obtenidos
en seres humanos”. 4a. “Las encuestas y los informes de casos sugieren que la
homeopatía puede ser peligrosa. 5a. “Las afirmaciones hechas por los homeópatas
para curar enfermedades como el cáncer, el asma o incluso el ébola eran falsas”.
6a. “La promoción de la homeopatía no es ética”. &lt;/em&gt; &lt;/div&gt;

&lt;p&gt;Y es que si, la homeopatía no solo puede ser peligrosa sino que es peligrosa. El
debate aparece con una sincronía frente a una noticia que sucedió en Italia hace
algunas semanas; el caso de la muerte de un niño de 7 años en Italia por una
otitis. Sus padres se negaron a administrar antibióticos a su hijo ya que no
"creen" en la medicina y optaron por la homeopatía. Tristemente, la infección se
propagó y el niño fue declarado en estado de muerte cerebral.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ya para terminar, nos encontramos con lo siguiente:&lt;/p&gt;
&lt;div class="text-box mb-5 p-4"&gt; &lt;em&gt; Claudia Vacca, profesora del mismo
Departamento, dice que hoy existe “mucha evidencia científica” del papel que
cumple el “efecto placebo” en la actuación de los medicamentos homeopáticos.
Este efecto es la capacidad de autocuración del cuerpo humano cuando está bajo
algún tipo de sugestión. Por ejemplo, el beneficio que arroja en algunos casos
creer que una pastilla inocua es un poderoso tratamiento. “Mi postura es crítica
sobre el asunto, en especial porque esto no proviene de un acercamiento cultural
sólido, sino de especular sobre el conocido efecto placebo”. &lt;/em&gt; &lt;/div&gt;

&lt;p&gt;O sea que la profesora Vacca está afirmando aquí que la homeopatía no tiene
efecto más allá del efecto placebo y que, por tanto, no tiene más efectividad
que una menta o caramelo cualquiera, siempre y cuando el "terapeuta" y el
paciente crean en ella. Queda entonces la pregunta: ¿Por qué un diplomado (y una
maestría) para promocionar sustancias y terapias sin ninguna evidencia
científica?.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como referencia, el "efecto placebo" se refiere a toda mejoría que no es
atribuible a un tratamiento o medicación. Hoy en día se cree que el efecto
placebo se debe a una combinación de muchos factores como una posible mejora
espontánea (porque un paciente puede curarse de muchas enfermedades sin
necesidad de medicamentos o tratamiento), reducción del estrés, errores de
diagnóstico, condicionamiento clásico y un largo
&lt;a href="http://skepdic.com/placebo.html"&gt;etcétera&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;</content><category term="crítica, opinión"/><category term="homeopatía"/><category term="pseudociencia"/></entry><entry><title>Comentario a la bobada global</title><link href="https://cienciaconelpueblo.org/blog/comentario-a-la-bobada-global/" rel="alternate"/><published>2017-01-01T00:00:00-05:00</published><updated>2017-01-01T00:00:00-05:00</updated><author><name>Corriente Progresista de Intelectuales - Eje Cafetero</name></author><id>tag:cienciaconelpueblo.org,2017-01-01:/blog/comentario-a-la-bobada-global/</id><summary type="html">&lt;p&gt;Leyendo su columna recordé a dos autores que dan luces para el entendimiento de
estas situaciones, situaciones que podrían calificarse de absurdas,
incomprensibles y hasta demenciales si se miran superficialmente, pero que
pueden entenderse en tanto no se trata de tendencias aisladas del contexto
social, sino por el contrario situaciones …&lt;/p&gt;</summary><content type="html">&lt;p&gt;Leyendo su columna recordé a dos autores que dan luces para el entendimiento de
estas situaciones, situaciones que podrían calificarse de absurdas,
incomprensibles y hasta demenciales si se miran superficialmente, pero que
pueden entenderse en tanto no se trata de tendencias aisladas del contexto
social, sino por el contrario situaciones que se reproducen en muchos lugares
del planeta y en grupos sociales muy distintos, en tanto concurran condiciones
similares. Añado acá, algunas ideas sobre el extremo grado de destructividad que
han mostrado estas “barras bravas” contra personas y bienes y que ha tenido gran
impresión en la opinión pública por su carácter aparentemente “ciego e
irracional”.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Dos cuestiones a mi juicio merecen un análisis más detenido y las planteo a manera de preguntas:&lt;/p&gt;
&lt;ol&gt;
&lt;li&gt;¿Cómo se construye la identidad de un individuo? ¿Quién la construye en la
   época de la sociedad globalizada?, ¿De qué manera lo hace?&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;   ¿Por qué asumen actitudes cada vez más destructivas (y autodestructivas) los
   sujetos actuales y especialmente los jóvenes de los sectores populares?&lt;/li&gt;

&lt;/ol&gt;

&lt;p&gt;Con relación al primer interrogante, dice Estanislao Zuleta en “Tribulación y
felicidad del pensamiento” (ensayo recogido en el libro “Sobre la idealización
en la vida personal y colectiva” y otros ensayos, Procultura, Bogotá, 1985,
página 41):&lt;/p&gt;
&lt;div class="text-box mb-5 p-4"&gt;
&lt;em&gt;
“La descomposición progresiva y acelerada de las formaciones colectivas
tradicionales, como son la familia patriarcal, las culturas regionales
diferenciadas por rasgos lingüísticos y costumbres características y, en
general, la disolución de los grupos de origen que determinaban formas de
identidad – independientemente de si el individuo se rebelara contra ellos o
acentuara su pertenencia – es algo que ha terminado por crear una crisis
colectiva de identidad. (Ahora...) los individuos se encuentran bajo la amenaza
de una normalidad que es una despersonalización esquizoide, una normalidad en
la cual, más que sujetos del discurso, son sujetos hablados, trasmisores de
discursos anónimos y más que sujetos del deseo, son ejecutantes de demandas
programadas y aspiraciones codificadas con sus respectivos signos. Una
situación esquizoide crea siempre la tentación deprecipitarse en cualquier
propuesta de identidad que se le ofrezca, una teoría, una formación colectiva,
que como son adoptadas en un movimiento reactivo contra la pérdida de
identidad, resultan tanto más tentadoras cuanto más paranoicamente garantizados
contra toda crítica se presenten...”.
&lt;/em&gt;
&lt;/div&gt;

&lt;p&gt;Esta sociedad, escalonada y violenta, jerárquica y competitiva, ha ofrecido de tiempo atrás unos criterios de identidad cerrados y estrechos donde el individuo renuncia a su propia identidad para aceptar la de un grupo, dogmático y rígido, al estilo de las iglesias y grupos religiosos, los grupos empresariales, los partidos políticos, los grupos fanáticos, o ideales supremacistas del tipo masculino, nacional o “racial”. En estos ambientes se hace imposible la expresión del propio pensamiento y la conducta humana se reduce al problema de los efectos, es decir no una conducta propia y espontánea, sino de una conducta calculada y canalizada. El individuo empeña su libertad a la seguridad de un pensamiento ya establecido, un líder que encarna todas las “verdades”, un patrón de conducta aceptado y uniforme. Se forma así la llamada personalidad autoritaria, la base social de todos los fascismos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero, a la par con esto, es más, como reacción a éste dogmatismo que ofrece una seguridad incuestionable, se ha generado otro criterio que es su opuesto, una especie de pensamiento difuso, que concilia y empareja todas las diferencias, “abierto sin resistencia a todas las ideas, las costumbres y las modas que entran en circulación”(E. Z. Obra citada). Cualquier criterio de identidad puede llegar ahora y actuará en nuestra conciencia como “piedras lanzadas contra huevos”, pues los individuos ya no tienen desde donde resistir: ninguna identidad definida, ninguna historia asumida, ninguna convicción por la cual vivir y morir. Nuestros mayores podían hacer un duelo por la pérdida de esta identidad (“porque se volvió ciudad, murió mi pueblo pequeño”, L.C. González), no así nuestra juventud que acoge como propia cualquier basura, cualquier veneno, el veneno de la globalización consumista por ejemplo, que no es ninguna “bobada” sino una cosa muy seria, la marea detergente que lo inunda todo y que viene arrasando con el planeta y todo lo que lleva encima. Aquí la despersonalización es absoluta, nada a que aferrarse, el “todo vale” posmodernista.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Estas dos tendencias contrapuestas explican por igual en estos suburbios, por un lado la proliferación de sectas religiosas de garaje y la adhesión sin principios a la más baladí de las causas... hacerse matar por el Real Madrid.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Con respecto a la segunda pregunta, comenta Erich Fromm en “El miedo a la libertad” (página 222 de la edición popular de Paidos, Buenos Aires, Argentina):&lt;/p&gt;
&lt;div class="text-box mb-5 p-4"&gt;
&lt;em&gt;
La vida posee un dinamismo íntimo que le es peculiar; tiende a extenderse, a
expresarse, a ser vivida. Parece que si esta tendencia se ve frustrada, la
energía encauzada hacia la vida sufre un proceso de descomposición y se muda en
una fuerza dirigida hacia la destrucción. En otras palabras: el impulso de vida
y el de destrucción no son factores mutuamente independientes, sino que son
inversamente proporcionales. Cuanto más el impulso vital se ve frustrado, tanto
más fuerte resulta el que se dirige a la destrucción; cuanto más plenamente se
realiza la vida, tanto menor es la fuerza de la destructividad. Ésta es el
producto de la vida no vivida. Aquellos individuos y condiciones sociales que
conducen a la represión de la plenitud de la vida, producen también aquella
pasión destructiva que constituye, por decirlo así, el depósito del cual se
nutren las tendencias hostiles especiales contra uno mismo o los otros”.
&lt;/em&gt;
&lt;/div&gt;

&lt;p&gt;Todavía estamos en el positivismo más simple en tanto pretendemos “explicar”
esta violencia por la simple referencia a lo sucedido, por terrible que sea la
descripción de los hechos. Pretender que el hecho se explica por sí mismo (que
es el enfoque de nuestro periodismo, pero más grave aún, de nuestros
sociólogos), es dar por sentado que los valores establecidos se justifican por
sí mismos. No es así; hay que preguntarse qué valores ataca o cuestiona esta
violencia aparentemente “ciega”... ¿la propiedad?, ¿la supuesta “libertad”?, ¿la
olvidada “fraternidad”?. De ahí la importancia del planteamiento de Fromm... de
una sociedad que no ofrece nada a su juventud, sobre todo a la juventud más
pobre, ni propiedad, ni libertad, ni fraternidad (sino todo lo contrario), ¿por
qué asombrarse de que esto suceda?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Columna referenciada: http://www.latarde.com/opinion/columnistas/111863-la-bobada-global&lt;/p&gt;</content><category term="crítica, opinión"/><category term="comentario"/><category term="crítica"/><category term="globalización"/><category term="cultura"/><category term="barras bravas"/></entry><entry><title>La ciencia en la historia y su impacto en la sociedad</title><link href="https://cienciaconelpueblo.org/blog/la-ciencia-en-la-historia-y-su-impacto-en-la-sociedad/" rel="alternate"/><published>2015-04-01T00:00:00-05:00</published><updated>2015-04-01T00:00:00-05:00</updated><author><name>Corriente Progresista de Intelectuales - Eje Cafetero</name></author><id>tag:cienciaconelpueblo.org,2015-04-01:/blog/la-ciencia-en-la-historia-y-su-impacto-en-la-sociedad/</id><summary type="html">&lt;p&gt;Lo que distingue a la historia humana de la historia del resto de la naturaleza,
incluyendo la de los animales y las plantas, es que el hombre ha aprendido a
producir y reproducir sus propios medios de existencia. Al actuar sobre la
naturaleza, el hombre modifica el mundo natural y …&lt;/p&gt;</summary><content type="html">&lt;p&gt;Lo que distingue a la historia humana de la historia del resto de la naturaleza,
incluyendo la de los animales y las plantas, es que el hombre ha aprendido a
producir y reproducir sus propios medios de existencia. Al actuar sobre la
naturaleza, el hombre modifica el mundo natural y el propio mundo humano. Por
medio del trabajo, con la ayuda de la ciencia y la técnica, se sostiene y
profundiza la existencia material de la sociedad. Sin el trabajo y sin la
ciencia, sería imposible el florecimiento del espíritu humano, el arte, la
educación y la cultura.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No obstante, en sus orígenes, el saber científico no tenía el impacto que tiene
en la época moderna. Los grandes adelantos tecnológicos de etapas anteriores,
fueron más producto del ingenio de gente sencilla y no patrimonio de científicos
o altos centros del pensamiento y la técnica. El fuego, la agricultura, el
pastoreo, la rueda, la fundición de los metales, el arco y la flecha, el barco y
la vela, fueron todos desarrollos que se dieron al margen de centros
especializados del conocimiento y asimismo se difundieron.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Posteriormente, dichos saberes fueron formalizados en las distintas disciplinas
científicas y en las academias y universidades, estableciendo una división del
trabajo entre los que piensan y los que hacen, los que trabajan con su cabeza y
los que trabajan con sus manos. Esta división, si bien necesaria en un comienzo,
impide ahora a inmensas mayorías acceder al conocimiento científico, así como
tomar control de sus beneficios.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El desarrollo de la ciencia no ha sido uniforme, ha tenido febriles períodos de
auge, largos períodos de estancamiento, e incluso, algunos de retroceso. Se dice
que más del 90% de los científicos de todas las épocas están vivos en la
actualidad, lo cual dice mucho del crecimiento exponencial de la industria
científica en nuestras sociedades.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Durante el renacimiento y los siglos subsiguientes, la ciencia se volcó al
estudio de las cosas particulares, olvidándose de la visión abarcadora de la
antigüedad, volviéndose concreta y analítica. El científico moderno reunificó la
ciencia y la técnica. Por lo menos desde Galileo, la ciencia ha venido
enfocándose hacia el experimento, a actuar sobre el mundo para controlarlo y
darle utilidad. El impacto sobre la sociedad fue directo e inmediato, alterando
la estructura toda de la sociedad humana.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hoy nuestra civilización no podría sostenerse sin el apoyo de la ciencia y la
técnica y lo será aún más en el futuro. La aldea global se ha hecho realidad con
la revolución de los transportes, la informática y las telecomunicaciones. El
estudio del genoma ha puesto de presente la unidad orgánica de toda la vida
terrestre, de modo que hoy sabemos que no hay “razas” humanas y que todos
provenimos de un antecesor común que vivió en África unos seis millones de años
atrás.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La ciencia ha sido una fuerza civilizadora, una fuerza propulsora del desarrollo
liberando a la humanidad de las garras de la superstición y la escasez. La
ciencia sirve para crear nuevos objetos, nuevas ideas, nuevas tecnologías y
nuevas formas sociales. Hoy en día la ciencia es una fuerza directa de
producción. No podemos seguir considerando la ciencia, la investigación, el
trabajo y la vida social como cosas separadas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No obstante, tenemos que estar alertas frente a la tendencia a convertir la
ciencia en un factor de dominación. La ciencia misma puede ser utilizada para
concentrar el poder económico, ejercer dominación política y controlar a las
personas. Hoy, la devaluación del mundo de los hombres, está en proporción
directa con el creciente valor del mundo de las cosas. Y la ciencia parece estar
contribuyendo a profundizar este fenómeno.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La ciencia es vital para la supervivencia de la especie, al tiempo que una
amenaza de continuar realizándose y utilizándose como se hace. No es la
racionalidad científica la que regula la economía y la política: es la
racionalidad económica y política la que regula la ciencia y la somete. La
sociedad actual nos han suministrado algunas cosas magnificas, pero al mismo
tiempo, nos han enseñado muy malas maneras de utilizarlas. El uso del petróleo y
sus derivados -con sus secuelas de calentamiento global y desastres ambientales-
es una clara muestra de ello.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Estas reflexiones apuntan a entender que el ejercicio de la ciencia no está
separado del entorno social y estructura de poder determinados. Y que dicho
entorno social puede favorecer u obstaculizar el quehacer de los científicos y
mejorar o estropear la sociedad humana. Los científicos tienen que reflexionar
sobre esto y ojalá asumir una postura.&lt;/p&gt;</content><category term="crítica, opinión"/><category term="ciencia"/><category term="historia"/><category term="sociedad"/></entry></feed>