<?xml version="1.0" encoding="utf-8"?>
<feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom"><title>Ciencia con el pueblo</title><link href="https://cienciaconelpueblo.org/" rel="alternate"/><link href="https://cienciaconelpueblo.org/feeds/all.atom.xml" rel="self"/><id>https://cienciaconelpueblo.org/</id><updated>2026-08-09T00:00:00-05:00</updated><entry><title>Primer encuentro del club de lectura: Cosmos, de Carl Sagan</title><link href="https://cienciaconelpueblo.org/blog/primer-encuentro-del-club-de-lectura-cosmos-de-carl-sagan/" rel="alternate"/><published>2026-08-09T00:00:00-05:00</published><updated>2026-08-09T00:00:00-05:00</updated><author><name>Corriente Progresista de Intelectuales - Eje Cafetero</name></author><id>tag:cienciaconelpueblo.org,2026-08-09:/blog/primer-encuentro-del-club-de-lectura-cosmos-de-carl-sagan/</id><summary type="html">&lt;p&gt;Arrancamos el club de lectura de este año, y lo hacemos con un clásico: &lt;em&gt;Cosmos&lt;/em&gt;, de Carl Sagan. Es un libro que invita a mirar el universo de frente, a entender el lugar que ocupamos en él y, sobre todo, a recuperar esa curiosidad por la ciencia y el conocimiento …&lt;/p&gt;</summary><content type="html">&lt;p&gt;Arrancamos el club de lectura de este año, y lo hacemos con un clásico: &lt;em&gt;Cosmos&lt;/em&gt;, de Carl Sagan. Es un libro que invita a mirar el universo de frente, a entender el lugar que ocupamos en él y, sobre todo, a recuperar esa curiosidad por la ciencia y el conocimiento que tan a menudo se nos queda en el camino.&lt;/p&gt;
&lt;div class="ex-basic-1 pt-5 pb-5"&gt;
  &lt;div class="container text-center"&gt;
    &lt;div class="row"&gt;
      &lt;div class="col-lg-12"&gt;
        &lt;img src="/images/club-lectura-cosmos-agosto-2026.jpeg" alt="Flyer del club de lectura: Cosmos, capítulo 1, En la orilla del océano cósmico. Martes 11 de agosto, 6:00 p.m., Café La Catedral" class="img-fluid mt-5 mb-3"&gt;
      &lt;/div&gt;
    &lt;/div&gt;
  &lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;

&lt;p&gt;En esta primera sesión nos concentraremos en el capítulo inicial, "En la orilla del océano cósmico", punto de partida perfecto para el viaje que propone Sagan a lo largo de toda la obra.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Nos reuniremos el martes 11 de agosto a las 6:00 p. m. en el Café La Catedral (Calle 11 #15-32, Los Alpes). La entrada es libre.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si quieren acompañarnos, les pedimos diligenciar el &lt;a href="https://forms.gle/hGGf3LZpPZ1V52yN9"&gt;formulario de inscripción&lt;/a&gt;, donde también encontrarán el texto para la lectura previa.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los esperamos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;CORRIENTE PROGRESISTA DE INTELECTUALES.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;EJE CAFETERO.&lt;/p&gt;</content><category term="actividad"/><category term="actividad"/><category term="club de lectura"/><category term="cosmos"/><category term="Carl Sagan"/><category term="tertulia"/></entry><entry><title>¿Pueden las máquinas pensar?</title><link href="https://cienciaconelpueblo.org/blog/pueden-las-maquinas-pensar/" rel="alternate"/><published>2025-07-21T00:00:00-05:00</published><updated>2025-07-21T00:00:00-05:00</updated><author><name>Corriente Progresista de Intelectuales - Eje Cafetero</name></author><id>tag:cienciaconelpueblo.org,2025-07-21:/blog/pueden-las-maquinas-pensar/</id><summary type="html">&lt;p&gt;Esta pregunta es central en el artículo "Maquinaria computacional e
inteligencia" que Alan Turing escribió en 1950. Es una pregunta que
trasciende el conocimiento de su tiempo, y del nuestro. Aún no podemos
responder si las máquinas piensan, o llegarán a hacerlo. Es una
pregunta para la cual Turing, en …&lt;/p&gt;</summary><content type="html">&lt;p&gt;Esta pregunta es central en el artículo "Maquinaria computacional e
inteligencia" que Alan Turing escribió en 1950. Es una pregunta que
trasciende el conocimiento de su tiempo, y del nuestro. Aún no podemos
responder si las máquinas piensan, o llegarán a hacerlo. Es una
pregunta para la cual Turing, en su artículo, tuvo que responder a
numerosas objeciones.&lt;sup id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-1-back"&gt;&lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-1" class="simple-footnote" title="Pueden ver el artículo en inglés en: https://courses.cs.umbc.edu/471/papers/turing.pdf Entre las diversas objeciones se encuentra la idea de un alma inmortal, o de un dios. La idea de la necesidad de la conciencia y hasta la posible percepción extrasensorial, que aún era totalmente descartada en su momento. "&gt;1&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Con el surgimiento de la computación electrónica la pregunta cobró
relevancia.&lt;sup id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-2-back"&gt;&lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-2" class="simple-footnote" title="La computación moderna fue impulsada por el artículo de Alan Turing: Sobre números computables, con una aplicación al problema de la decisión."&gt;2&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt; El artículo es fundacional para el
campo de la inteligencia artificial, planteando una manera práctica de
verificar si una máquina puede, o no pensar, conocida como la prueba
de Turing.  ¿En qué consiste? Se basa en el "juego de la
imitación". En la prueba de Turing, una máquina (o programa
informático) interactúa con varias personas. En la medida en que pueda
engañar a una cantidad suficiente de ellas, se considera que supera la
prueba. Toda la comunicación se hace a través de una terminal&lt;sup id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-3-back"&gt;&lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-3" class="simple-footnote" title="Una terminal es un dispositivo que permite interactuar con una computadora."&gt;3&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt;. No tiene sentido, al menos desde el punto de vista
de la inteligencia, el tener que emular la apariencia, los gestos, la
voz, y otras características que, por sí mismas no son relevantes a la
hora de juzgar la capacidad de pensar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;img src="/images/turing-test.png" alt="La prueba de Turing (hecha por Google Gemini)" width="500"&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La prueba evita discusiones sobre la forma concreta en que la
inteligencia se basa. Si la computadora es electrónica, o si se basa
en fotónica; no importa. El pensamiento se define en términos de lo
que vemos "desde afuera". En otras palabras, los /estados mentales/
dependen de lo que manifiestan, y no de la forma concreta en que se
realizan. Si el "amor" nos hace buscar a otros seres humanos, a la vez
que nos lleva a cuidar de ellos y a procurar su bienestar; entonces,
si una máquina posee un estado mental análogo que signifique que se
traduzca en un comportamiento similar, se considera, desde este punto
de vista, como enamorada. Lo mismo podemos decir del miedo, y de
cualquier otro comportamiento humano.&lt;sup id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-4-back"&gt;&lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-4" class="simple-footnote" title="Mi descripción es simple, para probar un punto. Una mente pensante, así como la gran cantidad de emociones y sentimientos que en ella se dan, son de gran complejidad. Tan solo imitarlos, de una manera creíble, no ha sido posible."&gt;4&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;¿Es la imitación verdadera inteligencia; verdadero pensar; verdadero
sentir? ¿Es la imitación, por perfecta que sea, un signo real de
conciencia&lt;sup id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-5-back"&gt;&lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-5" class="simple-footnote" title="Por conciencia, me refiero a la capacidad de la máquina, en este caso, de percibirse a sí misma y a su entorno en un nivel comparable al nuestro."&gt;5&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt;? No podemos hacer trampa.&lt;sup id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-6-back"&gt;&lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-6" class="simple-footnote" title='Qué difícil es definir de una manera clara todos estos términos. Justamente es eso lo que Alan Turing quiso evitar con su postura funcionalista. Sin embargo, como espero que vaya quedando claro, el funcionalismo es también una "definición" limitada e insuficiente.'&gt;6&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt; Preguntémonos primero: ¿Necesita la capacidad de
pensar de la conciencia? ¿Necesita la capacidad de pensar de
"sentimientos" y de emociones? Por supuesto que no. Aunque, claro
está, depende de cómo queramos entender el pensamiento. De acuerdo a
la prueba de Turing, pensar se define como aquello que un ser humano
hace y que la máquina trata de imitar/replicar. Si es indistinguible
desde afuera, es lo mismo. Es difícil argumentar contra esa lógica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A esta postura, llamada funcionalista, le llueven críticas. El cuarto
chino es una de las más mencionadas. Veamos una descripción del cuarto
chino tomada de la Wikipedia:&lt;sup id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-7-back"&gt;&lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-7" class="simple-footnote" title="https://es.wikipedia.org/wiki/Habitaci%C3%B3n_china"&gt;7&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt;&lt;/p&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;Supongamos que han pasado muchos años, y que el ser humano ha
 construido una máquina aparentemente capaz de entender el idioma
 chino, la cual recibe ciertos datos de entrada que le da un hablante
 natural de ese idioma, estas entradas serían los signos que se le
 introducen a la computadora, la cual más tarde proporciona una
 respuesta en su salida. Supóngase a su vez que este ordenador supera
 fácilmente la prueba de Turing, ya que convence al hablante del
 idioma chino de que sí entiende completamente el idioma, y por ello
 el chino dirá que la computadora entiende su idioma.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ahora Searle nos pide que supongamos que él está dentro de ese
 computador completamente aislado del exterior, salvo por algún tipo
 de dispositivo (una ranura para hojas de papel, por ejemplo) por el
 que pueden entrar y salir textos escritos en chino.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Supongamos también que fuera de la sala o computador está el mismo
 chino que creyó que el ordenador entendía su idioma y dentro de esta
 sala está Searle que no sabe ni una sola palabra en dicho idioma,
 pero está equipado con una serie de manuales y diccionarios que le
 indican las reglas que relacionan los caracteres chinos (algo
 parecido a «Si entran tal y tal caracteres, escribe tal y tal
 otros»).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De este modo Searle, que manipula esos textos, es capaz de responder
 a cualquier texto en chino que se le introduzca, ya que tiene el
 manual con las reglas del idioma, y así hacer creer a un observador
 externo que él sí entiende chino, aunque nunca haya hablado o leído
 ese idioma.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Dada esta situación cabe preguntarse:&lt;/p&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;¿Cómo puede Searle responder si no entiende el idioma chino?&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;¿Acaso los manuales saben chino? &lt;/li&gt;
&lt;li&gt;¿Se puede considerar todo el sistema de la sala (diccionarios,
  Searle y sus respuestas)como un sistema que entiende chino?&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;El cuarto chino nos da a entender que aparentar no es
comprender. Aunque, desde un punto de vista funcional, el conjunto
parece hablar chino, ¿qué es lo que realmente lo comprende?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;img src="/images/cuarto-chino.png" alt="El cuarto chino (hecha por Google Gemini). Rule book quiere decir " libro="" de="" reglas"."="" width="500"&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Desde el idealismo, el intento de replicarnos por medios digitales es
un rotundo no. Las tradiciones religiosas nos dotan de una supuesta
alma inmortal que, de ningún modo, podría ser replicada por una
computadora. Por más que haya igualdad en el comportamiento, no habrá
manera de replicar una sustancia inmaterial. Turing dedica varios
párrafos a varias objeciones, incluyendo algunas de este tipo. Por mi
parte, el "alma" no es más que un concepto abstracto para encubrir
nuestra ignorancia del cerebro, de su complejidad y para ocultar
nuestra ignorancia de "cómo" somos lo que somos. Este tipo de críticas
no merecen atención en este artículo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En medio del "boom" reciente de la inteligencia artificial, los
futurólogos de siempre aparecen para hacer una predicción de cuándo
llegará la esperada inteligencia artificial general&lt;sup id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-8-back"&gt;&lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-8" class="simple-footnote" title="AGI, en inglés. Una inteligencia que nos iguale y nos supere."&gt;8&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt;. Que
vendrá en 2.025, en 2.026, en 2.027. Sam Altman, director ejecutivo de
OpenAI, empresa que inició la reciente fiebre, afirma que la prometida
verdadera inteligencia llegará en unos pocos años. No le presten
demasiada atención; necesita financiación para su proyecto y no lo
conseguirá con predicciones realistas. Pocas personas invertirán en un
proyecto que puede tardar décadas y cuyo resultado puede ser un total
fracaso, al darse cuenta de la dificultad del problema.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Prefiero, en este artículo, hablar de las limitaciones de la
computación. Porque si, ante tan sorprendentes logros de las
computadoras, que hasta "todos" cuentan con una de bolsillo, nos
olvidamos que, como todo logro científico, por más que parezca
indistinguible de la magia, no es magia. La computación es un producto
de la ciencia y de la tecnología y, como tal se enfrenta a las
limitaciones propias de la naturaleza y del esfuezo humano por
conocer. Como mencioné en los primeros párrafos, ni siquiera
entendemos como se da la inteligencia en nuestra especie, ¿podemos
replicar lo que no entendemos? Tal vez si, tal vez no. Cuando menos,
la pregunta continúa abierta. Lo responsable es afirmar que nuestro
cerebro, aunque inspire avances computacionales como las redes
neuronales, funciona, en realidad, de una forma muy diferente a la
maquinaría computacional.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y es que computación y computadora, vienen de "computar". Los equipos
de cómputo que usamos todos los días no pueden más que resolver
"problemas computables". De manera sencilla, podemos entender un
problema computable como aquél que puede ser expresado en forma de
algoritmo; es decir, en forma de una secuencia de pasos simple que una
máquina computadora puede ejecutar. La definición parece circular, y
en parte lo es. Todas, absolutamente todas las computadoras modernas,
son una "realización" de algo que se conoce como "máquina de
Turing". En 1936, Alan Turing escribió otro artículo revolucionario
titulado "Sobre números computables, con una aplicación al problema de
la decisión"&lt;sup id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-9-back"&gt;&lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-9" class="simple-footnote" title='En lugar de "problema de la decisión", el título dice entscheidungsproblem, que es un término alemán. El problema de la decisión se refiere a la posibilidad de construir un algoritmo que pueda responder si una afirmación simbólica es correcta o no.'&gt;9&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt;
Para resolver ese problema, el de la decisión,&lt;sup id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-10-back"&gt;&lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-10" class="simple-footnote" title="No está en el alcance de este artículo el profundizar en el problema de la decisión. El lector puede encontrar más información en: https://en.wikipedia.org/wiki/Entscheidungsproblem"&gt;10&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt; modeló una
máquina mecánica capaz de ejecutar cualquier computación. En términos
concretos: cualquier computadora moderna es una de estas máquinas,
conocidas como &lt;em&gt;máquinas de Turing&lt;/em&gt;.&lt;sup id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-11-back"&gt;&lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-11" class="simple-footnote" title="Más o menos al mismo tiempo, Alonzo Church, matemático, abordó el mismo problema con otro enfoque. A las conclusiones, se les conoce como tesis Church-Turing."&gt;11&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los límites de una computadora, son los mismos límites de una máquina
de Turing. No importa si incrementamos la RAM o si multiplicamos la
capacidad de los procesadores. Tampoco importa si "distribuimos" el
trabajo entre decenas, cientos o miles de computadoras. Tampoco
importará la implementación de "computadoras cuánticas".&lt;sup id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-12-back"&gt;&lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-12" class="simple-footnote" title='Las computadoras cuánticas no pueden resolver problemas que no sean computables. Dentro de aquellos problemas que son computables, existen los de mucha complejidad, tanto así, que una computadora "clásica" no los puede resolver en un tiempo razonable para que sea útil. Las computadoras cuánticas pueden resolver algunos de estos problemas computables, pero difíciles, en un tiempo razonable (o, por lo menos, eso es lo que se cree). La criptografía moderna se basa en la resolución de problemas difíciles, por esa razón, la aparición de una computadora cuántica práctica podría romperla.'&gt;12&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt; Surge entonces la
pregunta: ¿es la mente&lt;sup id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-13-back"&gt;&lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-13" class="simple-footnote" title='La "mente" es un concepto de gran complejidad. Históricamente se ha asociado a un alma inmaterial de la cual no hemos encontrado nunca evidencia. Podemos entender aquí la "mente" como el conjunto de actividades y procesos psíquicos, incluídos lo de carácter cognitivo, que ocurren en nuestro cerebro. No es una definición enteramente satisfactoria, más con el enfoque funcionalista nos interesa el cómo se ven esos procesos "desde afuera", y no tanto la base física sobre la cual se implementa. Esto permite que lo biológico sea reemplazado por lo electrónico.'&gt;13&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt;
computable? Si lo es, cuando menos, en principio, puede ser
implementada en una computadora. No comprendemos lo suficiente lo que
es la mente como para responder a esta pregunta. El enfoque
funcionalista asume que si es posible; que es una cuestión de
"complejidad"&lt;sup id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-14-back"&gt;&lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-14" class="simple-footnote" title='Aquí, uso el término complejidad como es comúnmente aceptado. En el campo de las ciencias de la computación, se habla de "complejidad computacional", como la cantidad de operaciones que debe ejecutar una computadora para resolver un problema. Esto se traduce, más o menos, al tiempo que necesitará, pero es independiente de la velocidad de la máquina.'&gt;14&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt;. El cerebro, en un proceso de evolución de cientos
de millones de años, se ha hecho tan complejo como para producir la
mente. Se está intentando un proceso análogo en las ciencias de la
computación: aumenten la cantidad de "parámetros" del modelo,
incrementen la cantidad de procesadoras gráficas, etc. No obstante, no
hay garantía de que el problema se pueda resolver de esa manera, y que
sea, tan solo, un problema de complejidad del modelo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El matemático Roger Penrose, piensa que, en su interior, el cerebro
realiza "operaciones cuánticas" de alguna manera, y es por eso que
puede albergar una mente. Es decir; la mente es computable, pero es un
problema que solo puede resolverse con una computadora cuántica. Si
algo sabemos de la computación cuántica, es que se necesita, para su
funcionamiento, de lugares "fríos", lo que quiere decir, de poca
actividad. Los sistemas cuánticos son muy sensibles a las
interacciones con el entorno. En el cuerpo humano, tal vez no hay nada
más "caliente" que nuestro cerebro. Por eso, es difícil imaginar que
la mente pueda depender, de alguna manera, de la mecánica cuántica. No
obstante, el mismo Penrose junto a Stuart Hameroff, proponen un
mecanismo para que sea posible. No puedo profundizar al respecto en
este artículo, más debo anotar que algunos recientes estudios han
reforzado esa posiblidad.&lt;sup id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-15-back"&gt;&lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-15" class="simple-footnote" title="Para más información: https://www.youtube.com/watch?v=R6G1D2UQ3gg"&gt;15&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Espero quede en evidencia que la pregunta: /¿pueden las máquinas
pensar?/ es una pregunta abierta. Frente al optimismo por los grandes
modelos de lenguaje, se asoman las advertencias de una burbuja que se
infla por necesidades económicas; y de cuestiones fundamentales que
los enfoques de hoy no pueden resolver como el problema de la
computabilidad y que evitan discutir. Nos enfrentamos, además, a la
dificultad de definir con claridad qué es "pensar" o, de otro modo,
será inútil siquiera intentar responder si una máquina, o cualesquier
otro /ser/ pueda hacerlo. La prueba de Turing se queda muy corta ante
la dificultad de la tarea.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;¿Vale la pena continuar investigando en inteligencia artificial? Claro
que si. Que logremos, o no, replicar una mente humana, no evitará que
estas tecnologías sean de extrema utilidad, como lo han venido siendo
en las últimas décadas. La investigación científica de la actualidad,
con sus grandes volúmenes de datos, depende de técnicas
computacionales basadas en redes neuronales para su
viabilidad. Además, los avances que se hagan se convierten en insumos
que, en principio, se han mantenido en el campo filosófico. La IA,
además, puede tener profundas implicaciones para nuestra vida y para
nuestra especie. En otro escrito, profundizaré en esas cuestiones.&lt;/p&gt;
&lt;h2&gt;Notas al pie&lt;/h2&gt;&lt;ol class="simple-footnotes"&gt;&lt;li id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-1"&gt;Pueden ver el artículo en inglés en:
https://courses.cs.umbc.edu/471/papers/turing.pdf Entre las diversas
objeciones se encuentra la idea de un alma inmortal, o de un dios. La
idea de la necesidad de la conciencia y hasta la posible percepción
extrasensorial, que aún era totalmente descartada en su momento.
 &lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-1-back" class="simple-footnote-back"&gt;↩︎&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-2"&gt;La computación moderna fue impulsada por el artículo
de Alan Turing: Sobre números computables, con una aplicación al
problema de la decisión. &lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-2-back" class="simple-footnote-back"&gt;↩︎&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-3"&gt;Una
terminal es un dispositivo que permite interactuar con una
computadora. &lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-3-back" class="simple-footnote-back"&gt;↩︎&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-4"&gt;Mi descripción es simple,
para probar un punto. Una mente pensante, así como la gran cantidad de
emociones y sentimientos que en ella se dan, son de gran
complejidad. Tan solo imitarlos, de una manera creíble, no ha sido
posible. &lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-4-back" class="simple-footnote-back"&gt;↩︎&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-5"&gt;Por conciencia, me refiero a la capacidad de la
máquina, en este caso, de percibirse a sí misma y a su entorno en un
nivel comparable al nuestro. &lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-5-back" class="simple-footnote-back"&gt;↩︎&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-6"&gt;Qué
difícil es definir de una manera clara todos estos
términos. Justamente es eso lo que Alan Turing quiso evitar con su
postura funcionalista. Sin embargo, como espero que vaya quedando
claro, el funcionalismo es también una "definición" limitada e
insuficiente. &lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-6-back" class="simple-footnote-back"&gt;↩︎&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-7"&gt;https://es.wikipedia.org/wiki/Habitaci%C3%B3n_china &lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-7-back" class="simple-footnote-back"&gt;↩︎&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-8"&gt;AGI, en
inglés. Una inteligencia que nos iguale y nos supere. &lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-8-back" class="simple-footnote-back"&gt;↩︎&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-9"&gt;En lugar de "problema de la decisión", el título dice
entscheidungsproblem, que es un término alemán. El problema de la
decisión se refiere a la posibilidad de construir un algoritmo que
pueda responder si una afirmación simbólica es correcta o no. &lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-9-back" class="simple-footnote-back"&gt;↩︎&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-10"&gt;No está en el
alcance de este artículo el profundizar en el problema de la
decisión. El lector puede encontrar más información en:
https://en.wikipedia.org/wiki/Entscheidungsproblem &lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-10-back" class="simple-footnote-back"&gt;↩︎&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-11"&gt;Más o menos al mismo tiempo,
Alonzo Church, matemático, abordó el mismo problema con otro
enfoque. A las conclusiones, se les conoce como tesis
Church-Turing. &lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-11-back" class="simple-footnote-back"&gt;↩︎&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-12"&gt;Las
computadoras cuánticas no pueden resolver problemas que no sean
computables. Dentro de aquellos problemas que son computables, existen
los de mucha complejidad, tanto así, que una computadora "clásica" no
los puede resolver en un tiempo razonable para que sea útil. Las
computadoras cuánticas pueden resolver algunos de estos problemas
computables, pero difíciles, en un tiempo razonable (o, por lo menos,
eso es lo que se cree). La criptografía moderna se basa en la
resolución de problemas difíciles, por esa razón, la aparición de una
computadora cuántica práctica podría romperla. &lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-12-back" class="simple-footnote-back"&gt;↩︎&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-13"&gt;La "mente" es un concepto de gran
complejidad. Históricamente se ha asociado a un alma inmaterial de la
cual no hemos encontrado nunca evidencia. Podemos entender aquí la
"mente" como el conjunto de actividades y procesos psíquicos,
incluídos lo de carácter cognitivo, que ocurren en nuestro cerebro. No
es una definición enteramente satisfactoria, más con el enfoque
funcionalista nos interesa el cómo se ven esos procesos "desde
afuera", y no tanto la base física sobre la cual se implementa. Esto
permite que lo biológico sea reemplazado por lo electrónico. &lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-13-back" class="simple-footnote-back"&gt;↩︎&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-14"&gt;Aquí, uso el término complejidad como es comúnmente aceptado. En
el campo de las ciencias de la computación, se habla de "complejidad
computacional", como la cantidad de operaciones que debe ejecutar una
computadora para resolver un problema. Esto se traduce, más o menos,
al tiempo que necesitará, pero es independiente de la velocidad de la
máquina. &lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-14-back" class="simple-footnote-back"&gt;↩︎&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li id="sf-pueden-las-maquinas-pensar-15"&gt;Para más información:
https://www.youtube.com/watch?v=R6G1D2UQ3gg &lt;a href="#sf-pueden-las-maquinas-pensar-15-back" class="simple-footnote-back"&gt;↩︎&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;</content><category term="crítica"/><category term="ia"/><category term="ciencia"/></entry><entry><title>Espacio y tiempo para la ciencia: Características y herramientas del pensamiento crítico</title><link href="https://cienciaconelpueblo.org/blog/espacio-y-tiempo-para-la-ciencia-caracteristicas-y-herramientas-del-pensamiento-critico/" rel="alternate"/><published>2025-03-30T00:00:00-05:00</published><updated>2025-03-30T00:00:00-05:00</updated><author><name>Corriente Progresista de Intelectuales - Eje Cafetero</name></author><id>tag:cienciaconelpueblo.org,2025-03-30:/blog/espacio-y-tiempo-para-la-ciencia-caracteristicas-y-herramientas-del-pensamiento-critico/</id><content type="html">&lt;div class="ex-basic-1 pt-5 pb-5"&gt;
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&lt;/div&gt;</content><category term="actividad"/><category term="actividad"/><category term="escepticismo"/><category term="tertulia"/></entry><entry><title>Conversaciones sobre ciencia: ¿En qué acertaron los griegos?</title><link href="https://cienciaconelpueblo.org/blog/conversaciones-sobre-ciencia-en-que-acertaron-los-griegos/" rel="alternate"/><published>2024-09-30T00:00:00-05:00</published><updated>2024-09-30T00:00:00-05:00</updated><author><name>Corriente Progresista de Intelectuales - Eje Cafetero</name></author><id>tag:cienciaconelpueblo.org,2024-09-30:/blog/conversaciones-sobre-ciencia-en-que-acertaron-los-griegos/</id><content type="html">&lt;p&gt;Evento: Griegos, 25 de febrero. 5:45 PM. Salón de medios audiovisuales, biblioteca UTP.&lt;/p&gt;</content><category term="actividad"/><category term="actividad"/><category term="conversaciones"/><category term="Grecia"/><category term="griegos"/><category term="naturalismo"/></entry><entry><title>Espacio y tiempo para la ciencia</title><link href="https://cienciaconelpueblo.org/blog/espacio-y-tiempo-para-la-ciencia/" rel="alternate"/><published>2024-09-30T00:00:00-05:00</published><updated>2024-09-30T00:00:00-05:00</updated><author><name>Corriente Progresista de Intelectuales - Eje Cafetero</name></author><id>tag:cienciaconelpueblo.org,2024-09-30:/blog/espacio-y-tiempo-para-la-ciencia/</id><content type="html">&lt;div class="ex-basic-1 pt-5 pb-5"&gt;
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        &lt;img src="/images/tertulia.webp" alt="Evento: 11 de septiembre. 5PM Espacio Vasto." class="img-fluid mt-5 mb-3"&gt;
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&lt;/p&gt;</content><category term="evento"/><category term="camelos"/><category term="falacias"/><category term="escepticismo"/></entry><entry><title>Conversaciones sobre ciencia: la ciencia en el siglo XXI - Biotecnología e Inteligencia artificial</title><link href="https://cienciaconelpueblo.org/blog/ciencia-siglo-xxi-ia-biotecnologia/" rel="alternate"/><published>2024-04-16T00:00:00-05:00</published><updated>2024-04-16T00:00:00-05:00</updated><author><name>Corriente Progresista de Intelectuales - Eje Cafetero</name></author><id>tag:cienciaconelpueblo.org,2024-04-16:/blog/ciencia-siglo-xxi-ia-biotecnologia/</id><content type="html">&lt;iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/5mBTkKiBzmQ?si=tAkOBa62KefYL7vo" title="YouTube video player" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen&gt;&lt;/iframe&gt;</content><category term="actividad"/><category term="actividad"/><category term="conversaciones"/><category term="ciencia"/><category term="biotecnología"/><category term="inteligencia artificial"/></entry><entry><title>Conversaciones sobre ciencia: la ciencia en el futuro</title><link href="https://cienciaconelpueblo.org/blog/conversaciones-sobre-ciencia-la-ciencia-en-el-futuro/" rel="alternate"/><published>2024-03-28T00:00:00-05:00</published><updated>2024-03-28T00:00:00-05:00</updated><author><name>Corriente Progresista de Intelectuales - Eje Cafetero</name></author><id>tag:cienciaconelpueblo.org,2024-03-28:/blog/conversaciones-sobre-ciencia-la-ciencia-en-el-futuro/</id><content type="html">&lt;div class="ex-basic-1 pt-5 pb-5"&gt;
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diagnóstico, he estado pensando sobre cómo afrontar la situación desde el punto
de vista de un ateo materialista. En un país donde apenas el 3% de la población
se declara no creyente (ateos, agnósticos o no …&lt;/p&gt;</summary><content type="html">&lt;p&gt;La enfermedad motiva la reflexión. Desde el momento en que me enteré de mi
diagnóstico, he estado pensando sobre cómo afrontar la situación desde el punto
de vista de un ateo materialista. En un país donde apenas el 3% de la población
se declara no creyente (ateos, agnósticos o no religiosos), no hay muchos
referentes locales a la hora de afrontar adversidades sin recurrir a la
superstición.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Una pregunta muy común entre quienes reciben una noticia como esta es «¿por qué
a mi?». Mi ateísmo proviene de mi gusto por la ciencia y por mi posición
materialista con la vida. Sabemos sin lugar a dudas que nuestra especie es joven
y que la vida en nuestro planeta lleva varios miles de millones de años.
Asimismo, nuestro universo ha estado aquí por alrededor de 14 mil millones de
años. La vida, nuestro planeta, el sol, nuestra estrella más cercana, y nuestro
universo han existido desde mucho antes que cualquier conciencia o idea. Los
mitos que eventualmente derivaron en religiones son nuestro primer intento de
explicar el mundo natural. De haber tenido la comprensión que poseemos el día de
hoy, la religión nunca se hubiese asentado de la manera que lo hizo en nuestra
historia. Sin embargo, ha llegado el momento de crecer y asumir la adolescencia
de nuestra especie. Es momento de revelarnos contra esas ideas primitivas que
entregan un falso consuelo y asumir las ideas modernas que nos han llevado hasta
donde estamos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por lo anterior, nunca tuve problema en aceptar mi enfermedad. Preguntarme por
qué a mi es un sinsentido. Nací con un boleto para la lotería del cáncer.
Algunos estamos en mayor riesgo que otros por factores genéticos o estilos de
vida poco saludables, más nunca es del cero por ciento. Que hermosa es la
estadística, esa rama de las matemáticas que nos permite entender las
probabilidades de los sucesos. La buena noticia, por ahora, es que el pronóstico
es esperanzador a pesar del molesto tratamiento que se viene.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Nuestro cosmos se mueve en una danza de necesidades y contingencias. El físico
Jaime Hernández en muchas ocasiones me ha contado su visión sobre el azar en la
naturaleza. En el mundo de las cosas muy pequeñas debemos contentarnos con
predecir las posibilidades sin la certeza absoluta de lo que pasará. En el
trabajo que realizamos de divulgación de la ciencia con la Corriente Progresista
de Intelectuales, han sido extensas y reiteradas las discusiones. Las tendencias
y las regularidades, a las cuales solemos llamar leyes, existen sin duda alguna,
pero también son reales las casualidades, las eventualidades, los accidentes y
las coincidencias. No podemos entender la realidad acudiendo a solo uno de los
dos. Por esa razón es que no me sorprende para nada estar enfermo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;¿Qué hice al enterarme? lo que toda persona debería hacer: actuar con rapidez y
acatando el consejo de los expertos. El cáncer es una enfermedad que puede hacer
metástasis, es decir, se puede diseminar a otros órganos y hacer más difícil o
imposible el tratamiento. El consejo aplica para casi cualquier afección.
Retrasar los diagnósticos, exámenes y tratamientos, como suelen hacer las EPS en
Colombia se traducen en complicaciones, menor efectividad de los procesos
médicos, mayores tiempos de recuperación y tasas más altas de mortalidad en
enfermedades curables o tratables. Al momento de escribir estas líneas, he
pagado por mi cuenta lo que he podido para acelerar el diagnóstico y el
tratamiento venidero.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El otro aspecto del que debo preocuparme es el psicológico. Para ello, acudí a
mi familia y amigos más cercanos quienes expresaron su apoyo casi incondicional.
Todos me expresaron sus buenos deseos. Varios de ellos envueltos en un ropaje
religioso, que no es de extrañar en un país mayoritariamente creyente. No es
algo que me moleste, siempre y cuando respeten mi forma de ver el mundo. Si
alguien quiere rezar por mi, bien puede hacerlo si eso le da algo de calma. Yo
por mi parte no participaré de ritual o encantación alguna porque no hay
evidencia de que sean efectivos más allá de un efecto placebo. Soy incapaz de la
inconsecuencia de autoengañarme con una falsa ilusión.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Recuerdo haber escuchado falsas anécdotas de personajes como Charles Darwin, que
afirman que en su lecho de muerte cambiaron de parecer y pidieron perdón. Suelen
ser tergiversaciones sin fundamento alguno que solo sirven de argumento para los
religiosos. De Voltaire, dicen también, que se arrepintió al último momento.
Aunque también dicen que cuando un sacerdote le pidió renunciar a Satanás en sus
últimos días, respondió irónicamente que «no es el momento de hacer enemigos». A
varias personas las he escuchado decir, con cierto placer, que todos se
arrepienten al final, disfrutando de una persona que se encuentra reducida
emocional y físicamente. Todo un chantaje. Como bien dice el gran Christopher
Hitchens, ¿qué pensarían si un grupo de ateos formamos un coro para ir a los
hospitales a convencer a los moribundos de renunciar a su fe y vivir sus últimos
días sin el yugo y el autoengaño de la religión?. A los tratos especiales que
socialmente tiene la religión, como el no pagar impuestos, se le suma esta
licencia para atormentar a los enfermos que no comparten sus ideas, y hasta se
atreven a pensar que es algo humanitario.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Continuando mi caso, mientras me recuperaba de la primera cirugía de toda mi
vida, terminé el maravilloso libro «Cosmos: Mundos posibles» de Ann Druyan. En
uno de los capítulos, la autora relata una enfermedad grave que sufrió uno de
sus hijos durante el rodaje de la temporada más reciente de la serie. Al igual
que yo, recibieron las oraciones de muchas personas cercanas, lo que la hizo
reflexionar sobre un hecho: hace 100 años su hijo hubiese muerto
irremediablemente por su padecimiento. ¿Qué cambió en este tiempo?, seguramente
no lo hizo dios, dice mordazmente. Lo que avanzó fue nuestra comprensión de las
enfermedades, de los tratamientos y de las técnicas médicas. Las religiones
tienden a cambiar poco, porque son un dogma basado en la fe y en la revelación.
Aquello que ya se dijo y que fue inspirado por un ser superior no necesita
actualizarse. No existe evidencia capaz de hacer cambiar de parecer al
dogmático. Las religiones representan una buena parte del aspecto conservador y
atrasado de nuestra cultura; halan hacia el pasado. Para mantener la fe en dios
ante la avalancha de avances científicos y tecnológicos tendríamos que aceptar,
o que aprendió a curar enfermedades que antes no podía, o que cambió de parecer
sobre sanarlas. Dudo que algún católico guste de alguna de esas dos opciones: un
dios imperfecto e ignorante, o uno caprichoso y malicioso.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Recuerdo que este año tuve un encuentro con una señora que hace parte de los
testigos de Jehová. De esas que se hacen en la calle para entregar sus volantes
y su revista de numeroso tiraje. A la salida de un colegio, me abordó para
hablarme de Jehová, su dios, que aunque dicen que es el mismo dios de los
católicos, afirma cosas incompatibles como su postura frente a las transfusiones
de sangre y las estatuas. Trato de no ser grosero con las personas y,
francamente, siempre me causa curiosidad qué dirán esta vez, porque si algo
puedo afirmar, es que nunca puedo adivinar con qué saldrán el día de hoy. Al
expresarle mi no creencia, me preguntó si no me preocupaba un cáncer. No se si
era amenaza o le preocupaba mi salud, más al preguntarle si su fe me blindaba de
una enfermedad tan compleja me dijo que no. No se qué pensar de ese dios tan
ambivalente. Me dicen a veces que es el amor en su máxima expresión, pero luego
lo presentan como el ejemplo canónico de un padre tirano y dictatorial. El tal
libre albedrío no parece incluir la posibilidad de no quererlo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No obstante, no puedo centrarme únicamente en la religión en este ensayo. En una
situación como la mía no han de faltar las seudociencias. Y es que no se
hicieron esperar las recomendaciones de supuestos tratamientos o «medicinas» mal
llamados alternativos. Me han indicado que suspenda todo consumo de azúcar, que
tome una cucharada de bicarbonato de sodio todos los días, que consulte
«médicos» homeópatas, que realice dietas dudosa credibilidad, entre muchas otras
cosas más. Cordialmente respondo que no haré nada sin consultar con el médico
especialista. No por nada es un oncólogo y cirujano de mucha experiencia. Y eso
es lo que le recomiendo a cualquier persona. Su médico debe estar al tanto de
cualquier sustancia que consuman o decisión que tomen. Casos son muchos, como el
del conocido Steve Jobs, creativo de Apple a quien le diagnosticaron un cáncer
de páncreas operable, el cual decidió «tratar» con zumos naturales. Cuando
decidió cambiar de parecer, ya era demasiado tarde. Y hablamos de una persona
con todos los recursos económicos a su disposición, y de tanto reconocimiento
que seguramente le hubiesen dado la máxima prioridad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Volviendo a la religión y al pensamiento supranatural, me llama la atención como
ha monopolizado aspectos de la conciencia humana tales como la moral, el
consuelo y la esperanza. Afirman la idea absurda de que sin un referente moral
absoluto, normalmente el dios de turno, no sabríamos distinguir qué es lo bueno
de lo malo. Como si en los varios milenios de contar con las religiones no
hubiesen servido de justificación para tantos horrores e ideas que hoy
consideramos inconcebibles. La religión ha justificado la esclavitud, y sigue
sosteniendo formas de opresión hacia la mujer como el caso extremo del Islam,
aunque mejor no le demos la oportunidad al cristianismo de demostrar que lo
puede hacer igual de «bien». Personalmente, dudo de la existencia de tales
referentes morales absolutos, sean de procedencia divina o terrenal. Si algo nos
ha mostrado la historia es que la moral superior no cae del cielo; hay que
luchar por obtenerla y por defenderla, de la misma manera en que los derechos no
son de procedencia natural o sobrehumana, sino que se obtienen en las más arduas
contiendas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como escuché alguna vez decir a Hitchens: donde acaba la astrología comienza la
astronomía; donde acaba la alquimia comienza la química y donde acaba la
religión inicia la filosofía. Es esta última la encargada de lidiar con nuestros
problemas éticos y morales. No necesitamos de espejismos para reconocer las
buenas y malas acciones.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Yo por mi parte no necesito de falsas ilusiones. El mundo está lleno de razones
para querer vivir. Cada persona puede labrar su propia definición de felicidad,
o construirla en colectivo. Los logros de nuestra especie son asombrosos para su
poco tiempo de vida. Imaginen todo lo que se viene si logramos lidiar con los
problemas de nuestra especie de la misma forma en que hemos dominado tantos
problemas de la naturaleza. Estamos en la capacidad de visitar Próxima Centauri,
la estrella más cercana a nuestro sistema solar, en medio siglo. Piensen en
ello; podríamos alcanzar a ver la primera foto de una estrella distante muy de
cerca, así como los planetas que la circundan. Por más tortuoso que pueda parece
el camino, el futuro es, sin duda alguna, brillante.&lt;/p&gt;</content><category term="divulgación"/><category term="cáncer"/><category term="ateísmo"/><category term="materialismo"/></entry><entry><title>Crecimientos exponenciales</title><link href="https://cienciaconelpueblo.org/blog/crecimientos-exponenciales/" rel="alternate"/><published>2020-10-01T00:00:00-05:00</published><updated>2020-10-01T00:00:00-05:00</updated><author><name>Corriente Progresista de Intelectuales - Eje Cafetero</name></author><id>tag:cienciaconelpueblo.org,2020-10-01:/blog/crecimientos-exponenciales/</id><summary type="html">&lt;p&gt;En &lt;em&gt;El hombre que calculaba&lt;/em&gt; de Malba Tahan, Beremíz, el calculador, cuenta la
historia del origen del ajedrez&lt;sup id="sf-crecimientos-exponenciales-1-back"&gt;&lt;a href="#sf-crecimientos-exponenciales-1" class="simple-footnote" title="En El Genio de China de Robert K.G. Temple, basado en las investigaciones de Needham se afirma que el ajedrez indio proviene realmente de una variante de un juego relacionado con la adivinación, la astrología y el magnetismo originado en China. Sin embargo, el origen en la India sigue siendo la versión más aceptada. "&gt;1&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt;. El rey Iadava, señor de la
provincia de Taligana en la India se encontraba muy afligido por la muerte de su
hijo, el príncipe Adjamir, en medio de una guerra defendiendo …&lt;/p&gt;</summary><content type="html">&lt;p&gt;En &lt;em&gt;El hombre que calculaba&lt;/em&gt; de Malba Tahan, Beremíz, el calculador, cuenta la
historia del origen del ajedrez&lt;sup id="sf-crecimientos-exponenciales-1-back"&gt;&lt;a href="#sf-crecimientos-exponenciales-1" class="simple-footnote" title="En El Genio de China de Robert K.G. Temple, basado en las investigaciones de Needham se afirma que el ajedrez indio proviene realmente de una variante de un juego relacionado con la adivinación, la astrología y el magnetismo originado en China. Sin embargo, el origen en la India sigue siendo la versión más aceptada. "&gt;1&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt;. El rey Iadava, señor de la
provincia de Taligana en la India se encontraba muy afligido por la muerte de su
hijo, el príncipe Adjamir, en medio de una guerra defendiendo su territorio.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Mucho tiempo pasó el rey encerrado en sus aposentos hasta que Lahur Sessa, un
joven brahmán&lt;sup id="sf-crecimientos-exponenciales-2-back"&gt;&lt;a href="#sf-crecimientos-exponenciales-2" class="simple-footnote" title="En la India perdura un sistema de estratificación social basado en castas, comparable a las clases sociales aunque determinado al nacer. Los brāhmanas son la casta superior y la conformaban sacerdotes y asesores del rey. "&gt;2&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt; llegó hasta él con un nuevo juego que simulaba un campo de batalla
con el cual comprendió que a veces es necesario el sacrificio de una pieza,
inclusive una muy valiosa, para poder obtener la victoria.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El rey quiso premiar al brahmán quien inicialmente rechazó cualquier obsequio.
Ante la insistencia del monarca pidió una solicitud bastante extraña para toda
la corte:&lt;/p&gt;
&lt;div class="text-box mb-5 p-4"&gt; &lt;em&gt; Me daréis un grano de trigo para la primera
casilla del tablero; dos para la segunda; cuatro para la tercera; ocho para la
cuarta; y así, doblando sucesivamente hasta la sexagésima y última casilla del
tablero.
&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;
&lt;p&gt;El rey no pudo dejar de llamar insensato a quien creó el ajedrez, no solo porque
pidió su recompensa en granos de trigo, sino porque, para él, en un puñado de
trigo «hay un número incontable de granos» y «con dos o tres medidas», pensaba
él rey, pagaría sobradamente la petición.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Grande fue su sorpresa cuando sus algebristas, luego de tomarse su tiempo para
realizar los cálculos respectivos concluyeron que es una magnitud &lt;strong&gt;inconcebible
para la imaginación humana&lt;/strong&gt; y afirmaron lo siguiente:&lt;/p&gt;
&lt;div class="text-box mb-5 p-4"&gt; &lt;em&gt;
Calculamos en seguida con el mayor rigor cuántas ceiras correspondían a ese
número total de granos y llegamos a la siguiente conclusión: el trigo que habrá
que darle a Lahur Sessa equivale a una montaña que teniendo por base la ciudad
de Taligana se alce cien veces más alta que el Himalaya. Sembrados todos los
campos de la India, no darían en dos mil siglos la cantidad de trigo que según
vuestra promesa corresponde en derecho al joven Sessa.
&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;

&lt;p&gt;Sabia es la conclusión de Lahur Sessa al señalar las tantas veces que «los
hombres más inteligentes se obcecan a veces no solo ante la apariencia engañosa
de los números sino también ante la falsa modestia de los ambiciosos». El
soberano asumió una «deuda cuya magnitud no puede valorar con la tabla de
cálculo de su propia inteligencia».&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Todos nos encontramos en la misma posición que el rey cuando lidiamos con
números más allá de nuestra imaginación. ¿Cuánto son 40.000 kilómetros? Es la
circunferencia de la Tierra. ¿Y cuánto es la distancia al sol? cerca de 150
millones de kilómetros. También dicen 8 minutos y 20 segundos luz, que es una
unidad de distancia, no de tiempo. Aunque vemos números allí, son difíciles de
comprender y comparar porque no forman parte de las distancias con las que
lidiamos diariamente. Ni hablar del tamaño de nuestro Sistema Solar, de la Vía
Láctea o de todo nuestro Universo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No solo padecemos ante los números grandes, sino también, ante los números muy
pequeños. Existe a nuestro alrededor un mundo de lo muy pequeño que no podemos
ver a simple vista. Existen virus y bacterias, que están compuestos de partes
más pequeñas que ellos mismos, que a su vez están integradas por componentes más
diminutos de materia. Mi cerebro tan solo sabe que son cosas muy pequeñas, y que
unas son más pequeñas que las otras, pero no puede imaginarse realmente lo que
quiere decir eso. No cuestionaré al regente del relato porque no estoy seguro de
haber reaccionado diferente en su lugar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La historia del origen del ajedrez no solo nos lleva a reflexionar sobre números
muy grandes o muy pequeños, sino también sobre el crecimientos acelerado de los
números. Un tablero de ajedrez cuenta con 64 casillas organizadas en 8 filas y 8
columnas, como podemos ver en la siguiente imagen:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;img alt="Tablero de ajedrez vacío" src="./images/chess8x8.svg.png"&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Veamos la cantidad de granos de trigo que tendríamos que pagar al brahmán tan
solo por la primera fila del talero si incurriéramos en semejante deuda:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;img alt="Primera fila" src="./images/first_row.png"&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Vemos números muy familiares. En total hay que pagar 255 granos de trigo en esta
fila. Tal vez nos baste con un puñado para satisfacer nuestra obligación. Son
números que usamos diariamente. No obstante, pensémoslo de otra forma; en tan
solo 7 pasos, saltamos de 1 único grano de trigo en la primera casilla, a 128 en
la octava. Si habláramos de rentabilidad sería una ganancia bastante
considerable: invierto un peso de mi dinero y obtengo 127 extra.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;img alt="Segunda fila" src="./images/row2.png"&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sumamos 65.280 granos de trigo para un total de 65.535 en lo adeudado al
brahmán.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sigue siendo una cantidad de granos que seguramente un rey puede otorgar. Vemos,
no obstante, que creció bastante en comparación a la primera fila. $255 \times
256 = 65280$, lo cual quiere decir que la segunda fila es 256 veces más grande
que la primera.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;img alt="Tercera y cuarta fila" src="./images/third_fourth.png"&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La tercera fila suma a la deuda un total de $16.711.680$ granos de trigo. Esa
cantidad se lee como dieciséis millones setecientos once mil seiscientos
ochenta. Al multiplicar la segunda fila por 256, nos encontramos con el total de
la tercera fila: $65280 \times 256 = 16.711.680$. De la segunda a la tercera,
el resultado creció, nuevamente, 256 veces. ¿A qué equivale esa cantidad?. El
costo de un automóvil o la cuota inicial de una casa (hablando en pesos
colombianos).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;¿Cuánto crece de la tercera fila a la cuarta?. Si multiplicamos $16.711.680
\times 256 = 4.278.190.080$. La cuarta fila se lee como cuatro mil doscientos
setenta y ocho millones ciento noventa mil ochenta. Podemos ver que entre fila y
fila, el total de granos aumenta, siempre, 256.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La primera fila maneja números de un dígito: 1, 2, 4; cifras de dos dígitos: 16,
32; y cifras de tres dígitos: 128. Su total, que es 255 es también de tres
dígitos. La segunda fila posee número de tres, cuatro y cinco cifras. La tercera
y cuarta fila llega hasta los 8 y 10 dígitos. Los millones y los miles de
millones. En tan solo la mitad del tablero hemos realizado un salto abismal y
vemos que cada fila es mucho más grande que la que la precede. Conforme
avanzamos en nuestro tablero de ajedrez, las cantidades se hacen menos comunes.
Rara vez hablamos o hacemos cuentas con miles de millones&lt;sup id="sf-crecimientos-exponenciales-3-back"&gt;&lt;a href="#sf-crecimientos-exponenciales-3" class="simple-footnote" title="Hablar de cantidades tan grandes me recuerda el vídeo Carl Sagan hablando sobre el googol y el googleplex. https://www.youtube.com/watch?v=97CWXZa66C4"&gt;3&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las últimas filas las resumiré en las siguientes tablas:&lt;/p&gt;
&lt;table&gt;
&lt;thead&gt;
&lt;tr&gt;
&lt;th&gt;Fila 5&lt;/th&gt;
&lt;/tr&gt;
&lt;/thead&gt;
&lt;tbody&gt;
&lt;tr&gt;
&lt;td&gt;4.294.967.296&lt;/td&gt;
&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;
&lt;td&gt;8.589.934.592&lt;/td&gt;
&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;
&lt;td&gt;17.179.869.184&lt;/td&gt;
&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;
&lt;td&gt;34.359.738.368&lt;/td&gt;
&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;
&lt;td&gt;68.719.476.736&lt;/td&gt;
&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;
&lt;td&gt;137.438.953.472&lt;/td&gt;
&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;
&lt;td&gt;274.877.906.944&lt;/td&gt;
&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;
&lt;td&gt;549.755.813.888&lt;/td&gt;
&lt;/tr&gt;
&lt;/tbody&gt;
&lt;/table&gt;
&lt;table&gt;
&lt;thead&gt;
&lt;tr&gt;
&lt;th&gt;Fila 6&lt;/th&gt;
&lt;/tr&gt;
&lt;/thead&gt;
&lt;tbody&gt;
&lt;tr&gt;
&lt;td&gt;1.099.511.627.776&lt;/td&gt;
&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;
&lt;td&gt;2.199.023.255.552&lt;/td&gt;
&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;
&lt;td&gt;4.398.046.511.104&lt;/td&gt;
&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;
&lt;td&gt;8.796.093.022.208&lt;/td&gt;
&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;
&lt;td&gt;17.592.186.044.416&lt;/td&gt;
&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;
&lt;td&gt;35.184.372.088.832&lt;/td&gt;
&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;
&lt;td&gt;70.368.744.177.664&lt;/td&gt;
&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;
&lt;td&gt;140.737.488.355.328&lt;/td&gt;
&lt;/tr&gt;
&lt;/tbody&gt;
&lt;/table&gt;
&lt;table&gt;
&lt;thead&gt;
&lt;tr&gt;
&lt;th&gt;Fila 7&lt;/th&gt;
&lt;/tr&gt;
&lt;/thead&gt;
&lt;tbody&gt;
&lt;tr&gt;
&lt;td&gt;281.474.976.710.656&lt;/td&gt;
&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;
&lt;td&gt;562.949.953.421.312&lt;/td&gt;
&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;
&lt;td&gt;1.125.899.906.842.624&lt;/td&gt;
&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;
&lt;td&gt;2.251.799.813.685.248&lt;/td&gt;
&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;
&lt;td&gt;4.503.599.627.370.496&lt;/td&gt;
&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;
&lt;td&gt;9.007.199.254.740.992&lt;/td&gt;
&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;
&lt;td&gt;18.014.398.509.481.984&lt;/td&gt;
&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;
&lt;td&gt;36.028.797.018.963.968&lt;/td&gt;
&lt;/tr&gt;
&lt;/tbody&gt;
&lt;/table&gt;
&lt;table&gt;
&lt;thead&gt;
&lt;tr&gt;
&lt;th&gt;Fila 8&lt;/th&gt;
&lt;/tr&gt;
&lt;/thead&gt;
&lt;tbody&gt;
&lt;tr&gt;
&lt;td&gt;72.057.594.037.927.936&lt;/td&gt;
&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;
&lt;td&gt;144.115.188.075.855.872&lt;/td&gt;
&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;
&lt;td&gt;288.230.376.151.711.744&lt;/td&gt;
&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;
&lt;td&gt;576.460.752.303.423.488&lt;/td&gt;
&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;
&lt;td&gt;1.152.921.504.606.846.976&lt;/td&gt;
&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;
&lt;td&gt;2.305.843.009.213.693.952&lt;/td&gt;
&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;
&lt;td&gt;4.611.686.018.427.387.904&lt;/td&gt;
&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;
&lt;td&gt;9.223.372.036.854.775.808&lt;/td&gt;
&lt;/tr&gt;
&lt;/tbody&gt;
&lt;/table&gt;
&lt;p&gt;Y sus resultados los vemos en esta tabla resumen:&lt;/p&gt;
&lt;table&gt;
&lt;thead&gt;
&lt;tr&gt;
&lt;th&gt;&lt;/th&gt;
&lt;th&gt;&lt;/th&gt;
&lt;/tr&gt;
&lt;/thead&gt;
&lt;tbody&gt;
&lt;tr&gt;
&lt;td&gt;5&lt;/td&gt;
&lt;td&gt;1.095.216.660.480&lt;/td&gt;
&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;
&lt;td&gt;6&lt;/td&gt;
&lt;td&gt;280.375.465.082.880&lt;/td&gt;
&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;
&lt;td&gt;7&lt;/td&gt;
&lt;td&gt;71.776.119.061.217.280&lt;/td&gt;
&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;
&lt;td&gt;8&lt;/td&gt;
&lt;td&gt;18.374.686.479.671.623.680&lt;/td&gt;
&lt;/tr&gt;
&lt;/tbody&gt;
&lt;/table&gt;
&lt;p&gt;La casilla número 64 hospeda un número de 19 dígitos:
$9.223.372.036.854.775.808$. El resultado de la octava y última fila es de 20
dígitos: $18.374.686.479.671.623.680$. Son números muy grandes que escapan a
nuestra imaginación.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El total de granos para todas las casillas del tablero es de
$18.446.744.073.709.551.615$. No hay duda de que es un gran número. Yo, sin
embargo, no podría sacar las conclusiones de los algebristas del rey con tan
solo verlo. Parece una tarea para matemáticos más competentes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hay una forma más simple de obtener el resultado de cada cuadro del tablero. Si
enumeramos cada casilla empezando por el número $1$ (la casilla superior
izquierda) hasta la número $64$ (la casilla inferior derecha), encontramos una
forma de hacer el cálculo en función de ese número.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;img alt="Ajedrez numerado" src="./images/chess8x8_numbered.svg.png"&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En  matemáticas es  muy común  darle nombres  a los  números. Llamemos  $n$ al
número que indica la casilla, como vemos en la imagen. Sabemos ya que la primera
contiene un único grano. Si elevamos el  número $2$ a la potencia $0$ nos da
$1$, es decir: $2^0 = 1$. ¿De dónde salió ese cero?, lo podemos obtener así:
$2 ^{n - 1} = 2 ^ {1 - 1} =  2^0 = 1$. La segunda casilla tiene $n = 2$, por
tanto $2^{2-1} = 2^1  = 2$. La tercera casilla ($n=3$) es  $2^{3-1} = 2^2 =
4$. Hasta  ahora cuadra muy bien.  La octava casilla  nos da $2^{8-1} =  2^7 =
128$. La casilla número 64 es igual a $2^{63} = 9.223.372.036.854.775.808$.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Veamos por qué la potenciación nos da el resultado correcto: Recordemos que en
cada casilla sucesiva se dobla el resultado de la anterior. La segunda casilla
es el resultado de doblar la primera, la tercera es el resultado de doblar la
segunda y así sucesivamente. Cada casilla termina siendo el resultado de doblar
una o varias veces el primer grano.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La casilla 2: $1 \times 2 = 2^1 = 2$. La casilla 3 es $1 \times 2 \times 2 =
2 \times 2 = 2^2 = 4$. La casilla número cuatro es igual a $1 \times 2 \times
2 \times 2 = 2 \times 2 \times 2 = 2^3 = 8$. La octava posición del tablero es
el resultado de doblar 7 veces el primer grano de trigo: $1 \times 2 \times 2
\times 2 \times 2 \times 2 \times 2 \times 2 = 2^7 = 128$.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si el brahmán hubiese pedido que los granos en cada posición del tablero se
triplicaran respecto al anterior, no usaríamos el 2 como base de la potenciación
sino el número 3. La potenciación es una forma mucho más conveniente y resumida
de hacer los cálculos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La matemática nos permite obtener una expresión mucho más compacta no solo para
saber la cantidad de granos de cada posición en el tablero, sino también la suma
total de granos hasta una posición en el tablero. Veamos cuál es:&lt;sup id="sf-crecimientos-exponenciales-4-back"&gt;&lt;a href="#sf-crecimientos-exponenciales-4" class="simple-footnote" title="Gracias a Jaime Hernández Gutiérrez por esta parte. "&gt;4&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt;&lt;sup id="sf-crecimientos-exponenciales-5-back"&gt;&lt;a href="#sf-crecimientos-exponenciales-5" class="simple-footnote" title="Quien esté interesado en conocer la demostración, puede ver la sección al final de este artículo."&gt;5&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;$S_n = 2^{n+1} - 1$&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Podemos aplicar esta ecuación con $n = 63$ para calcular el total de granos
así: $2^{63 + 1} - 1 = 2^{64} - 1 = 18.446.744.073.709.551.615$. Esta fórmula
generalizada serviría para tableros que sean tan grandes como queramos siempre
que sigan la misma regla de duplicarse en cada paso.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Volvamos nuevamente a nuestra dificultad de lidiar con números grandes. ¿Qué
diferencia hay entre 5 y 40?. Lo podemos entender porque son cantidades
familiares para nosotros. Por ejemplo, podemos pensar en dos personas, de 5 y 40
años respectivamente. Es fácil hacerse una idea de cuánto tiempo ha
transcurrido. Es lo mismo que comparar una pena de prisión de 1 año con una de
20 años. Entendemos, más o menos, la diferencia. ¿Y si habláramos de un siglo,
que corresponde a 100 años?. Sabemos que la esperanza de vida de las personas se
ha acercado considerablemente a un siglo. Hay, incluso, personas que viven más
que esa cantidad. Pensemos ahora en un milenio. Se hace más difícil de imaginar,
más sin embargo, tenemos una idea de acontecimientos históricos que ocurren en
un periodo de tiempo así.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aumentemos aún más la escala. Los dinosaurios se extinguieron hace cerca de 66
millones de años. La vida en nuestro planeta apareció hace cerca de 3500
millones de años y nuestro planeta tiene «apenas» 1000 millones de años más que
la vida que aloja. Un uno seguido de 9 ceros. Todo nuestro universo tiene cerca
de 13800 millones de años. No sabemos qué hay antes de nuestro Universo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La historia narrada en el libro de Malba Tahan nos permite intuir las
dificultades que enfrentamos ante números que están fuera de nuestra experiencia
cotidiana. Sabemos que hay personas con fortunas tan grandes que podrían vivir
cientos o miles de vidas cómodas con ellas. La fortuna de Jeff Bezos se estima
en 140.000 millones de dólares, un enorme número de 12 dígitos. Una persona en
Colombia gana hoy en día un mínimo de 877.803 pesos, que vendrían a ser como 230
dólares. En un año equivale a 10.533.636, más una prima que equivale a otro mes
y otra prestaciones más. Redondeemos a 12 millones. En 50 años serían 600
millones de pesos aproximadamente. Claro, el salario mínimo aumenta (una
miseria) cada año, por lo que será más, pero el costo de vida también suele
aumentar, o sea que podemos comprar menos con lo mismo. En dólares, equivale
aproximadamente a 160.000&lt;sup id="sf-crecimientos-exponenciales-6-back"&gt;&lt;a href="#sf-crecimientos-exponenciales-6" class="simple-footnote" title="La tasa de cambio entre divisas cambia casi todos los días. Estas son cifras aproximadas a junio de 2020. "&gt;6&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt; dólares
estadounidenses. Si redondeamos a 200.000 dólares, Jeff Bezos es cerca de
setenta mil veces más rico que lo que una persona con salario mínimo colombiano
ganará en casi toda su vida. La diferencia es enorme, es más o menos como estar
en la 1 casilla del tablero de ajedrez, en comparación a la última casilla de la
segunda fila, más no olvidemos que comparamos una riqueza actual de un solo
individuo con la que tendrá una persona durante 50 años de vida. Si equiparamos
tan solo un año de trabajo, la distancia aumentaría. El tablero de ajedrez se ha
transformado en nuestra escala. En el juego del ajedrez un peón tiene un valor
de una unidad. La reina, que es la pieza más poderosa en cuanto a movimientos
equivale a 10 unidades de valor. El rey se considera más valioso porque con el
mero riesgo de captura perdemos el juego. La diferencia entre los más ricos y
los más pobres es inimaginable, mucho más que la desigualdad entre la realeza en
el ajedrez y un simple peón.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Apliquemos ahora la idea del ajedrez a un caso actual: la COVID-19. La tasa de
contagio del virus es de entre 2 y 3 personas. Es un promedio que indica cuántos
inviduos aproximadamente contagia alguien que tenga el virus. Habrá quien no
contagie a nadie y habrá súpercontagiadores (personas que contagian a muchas).
Es un número, que al igual que otros, hay que saber entender porque puede
escapar a nuestra inteligencia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En Colombia, el primer caso se detectó el 6 de marzo de 2020;&lt;sup id="sf-crecimientos-exponenciales-7-back"&gt;&lt;a href="#sf-crecimientos-exponenciales-7" class="simple-footnote" title="https://www.eltiempo.com/datos/coronavirus-en-colombia-casos-actualizados-y-confirmados-471650"&gt;7&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt;
a los pocos días, el 9 de marzo, ya se había detectado 3 casos y para el 13 de
marzo contábamos 16 contagiados confirmados en el país. El primero de abril
habían 1.065 casos lo que quiere decir que en tan solo un mes los confirmados se
multiplicaron por 1.000. Es dar en un mes un salto de la primera fila a la
segunda del tablero de ajedrez. El primero de mayo contábamos casi 7.000 casos.
En tan solo otro mes los contagios se multiplicaron por 7, o, diciéndolo de una
manera equivalente, en dos meses se multiplicaron por 7.000. El 23 de mayo
habían poco más de 20.000 casos en el país, y en menos de un mes se había más
que duplicado esa cifra. Como pueden ver, el crecimiento es comparable con el de
la historia que contamos al principio. La COVID-19 tiene un crecimiento
exponencial. Conforme avanza el tiempo, se expande cada vez más rápido. De no
tomar medidas, en poco tiempo llegaríamos a números impensables.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Claro está, esa curva de crecimiento es tan solo un modelo matemático que tiene
en cuenta el tiempo y la tasa de contagio del coronavirus únicamente. Las
medidas de aislamiento y bioseguridad, así como el hecho de que quienes se han
recuperado son probablemente inmunes (cuando menos por un tiempo) y las
variaciones mismas del virus producto de la evolución hacen que el crecimiento
se ralentice y puede llegar a reducirlo. Una eventual vacuna puede erradicar al
virus. Del mismo modo, el comportamiento, aunque exponencial, varía de país a
país, con casos tan dramáticos como los de España e Italia. En Colombia el
comportamiento ha sido atípico en comparación con la región; sin embargo, poco a
poco nos estamos poniendo al día, y si un día hay casi 50.000, podemos augurar
que en un mes se estarán superando los 100.000. Y, a mayor cantidad de
contagiados, tanto más serán los muertos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las matemáticas nos deben llevar no al pánico sino a estar alertas. Y sobre
todo, nos deben enseñar a no ser ingenuos y a no menospreciar el virus, de la
misma forma en que el rey de nuestra historia menospreció el pedido de Lassar.
Que no conozcamos a un contagiado no quiere decir que la enfermedad no sea tan
delicada como realmente lo es. Significa tan solo que no ha pasado el tiempo
suficiente. En Colombia la mayoría de casos se han concentrado en Bogotá,
Barranquilla, Cartagena y en el Valle del Cauca. En Pereira, capital de
Risaralda hay pocos casos por ahora. Por mera estadística, es poco probable
conocer a una persona contagiada, por el momento. No nos confiemos ante la
apariencia engañosa de los números.&lt;/p&gt;
&lt;h1&gt;1 Fórmula para la suma hasta una posición del tablero&lt;/h1&gt;
&lt;p&gt;En general, sea la siguiente suma, la cual llamaremos progresión geométrica&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;$S_n = a^0 + a^1 + \ldots + a^n$&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;entonces, multiplicando ambos miembros por $a$:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;$aS_n = a^1 + a^2 + \ldots + a^{n+1}$&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si se resta la primera ecuación de la segunda:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;$S_n(1-a) = a^0 - a^{n+1}$&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;y despejando,&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;$S_n = \frac{a^{n+1} - a^0}{a-1}$,&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para el caso, $a = 2$ que es el caso de nuestra historia tenemos:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;$S_n = \frac{2^{n+1} - 1}{2-1} = 2^{n+1} - 1$&lt;/p&gt;
&lt;h2&gt;Notas al pie&lt;/h2&gt;&lt;ol class="simple-footnotes"&gt;&lt;li id="sf-crecimientos-exponenciales-1"&gt;En El Genio de China de Robert K.G. Temple,
basado en las investigaciones de Needham se afirma que el ajedrez indio proviene
realmente de una variante de un juego relacionado con la adivinación, la
astrología y el magnetismo originado en China. Sin embargo, el origen en la
India sigue siendo la versión más aceptada.  &lt;a href="#sf-crecimientos-exponenciales-1-back" class="simple-footnote-back"&gt;↩︎&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li id="sf-crecimientos-exponenciales-2"&gt;En la India perdura un sistema de estratificación social
basado en castas, comparable a las clases sociales aunque determinado al nacer.
Los brāhmanas son la casta superior y la conformaban sacerdotes y asesores del
rey.  &lt;a href="#sf-crecimientos-exponenciales-2-back" class="simple-footnote-back"&gt;↩︎&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li id="sf-crecimientos-exponenciales-3"&gt;Hablar de
cantidades tan grandes me recuerda el vídeo Carl Sagan hablando sobre el googol
y el googleplex. &lt;a href="https://www.youtube.com/watch?v=97CWXZa66C4"&gt;https://www.youtube.com/watch?v=97CWXZa66C4&lt;/a&gt; &lt;a href="#sf-crecimientos-exponenciales-3-back" class="simple-footnote-back"&gt;↩︎&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li id="sf-crecimientos-exponenciales-4"&gt;Gracias a
Jaime Hernández Gutiérrez por esta parte.  &lt;a href="#sf-crecimientos-exponenciales-4-back" class="simple-footnote-back"&gt;↩︎&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li id="sf-crecimientos-exponenciales-5"&gt;Quien esté interesado en
conocer la demostración, puede ver la sección al final de este artículo. &lt;a href="#sf-crecimientos-exponenciales-5-back" class="simple-footnote-back"&gt;↩︎&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li id="sf-crecimientos-exponenciales-6"&gt;La tasa de cambio entre divisas cambia casi todos
los días. Estas son cifras aproximadas a junio de 2020.  &lt;a href="#sf-crecimientos-exponenciales-6-back" class="simple-footnote-back"&gt;↩︎&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li id="sf-crecimientos-exponenciales-7"&gt;&lt;a href="https://www.eltiempo.com/datos/coronavirus-en-colombia-casos-actualizados-y-confirmados-471650"&gt;https://www.eltiempo.com/datos/coronavirus-en-colombia-casos-actualizados-y-confirmados-471650&lt;/a&gt; &lt;a href="#sf-crecimientos-exponenciales-7-back" class="simple-footnote-back"&gt;↩︎&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;</content><category term="divulgación"/><category term="ajedrez"/><category term="covid"/><category term="Colombia"/><category term="pandemia"/><category term="crecimiento exponencial"/><category term="India"/><category term="castas"/></entry><entry><title>“Laissez-faire” a la peste</title><link href="https://cienciaconelpueblo.org/blog/laissez-faire-a-la-peste/" rel="alternate"/><published>2020-04-01T00:00:00-05:00</published><updated>2020-04-01T00:00:00-05:00</updated><author><name>Corriente Progresista de Intelectuales - Eje Cafetero</name></author><id>tag:cienciaconelpueblo.org,2020-04-01:/blog/laissez-faire-a-la-peste/</id><summary type="html">&lt;p&gt;Don Benja es un señor muy mayor que vive solitario por temporadas en su pequeña
cabaña de barro y guadua de un resguardo indígena clavado entre las montañas.
Apenas cursó pocos años de primaria, pero es un hombre sabio, dueño del
conocimiento que le legaron la vida y sus luchas …&lt;/p&gt;</summary><content type="html">&lt;p&gt;Don Benja es un señor muy mayor que vive solitario por temporadas en su pequeña
cabaña de barro y guadua de un resguardo indígena clavado entre las montañas.
Apenas cursó pocos años de primaria, pero es un hombre sabio, dueño del
conocimiento que le legaron la vida y sus luchas continuas. Es, sobre todo, un
hombre comprometido, que sigue luchando por los derechos de su pueblo, que sigue
enseñando a luchar a los jóvenes. Lo recuerdo en estos días en que los ancianos
se han convertido en las principales víctimas del virus que se propaga con la
velocidad frenética de las ofertas comerciales y los vuelos transplanetarios,
como si los ancianos pobres de mi país no fueran ya las primeras víctimas de
otra epidemia de abandono, miseria e inexistencia total de servicios sociales,
el legado de tres décadas de neoliberalismo furioso.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y entonces repaso algunos de los titulares de los últimos días: “Israel anuncia
que sacará a ancianos de hospitales para dejar sitio a infectados con COVID”
anota La Vanguardia. “Italia: confirman las declaraciones de un médico sobre la
masacre de ancianos” dice El Clarín. “El horror que se vive en algunas
residencias de ancianos de España por la crisis del COVID-19” titula luego la
BBC. ¿Merece existir un orden social que sacrifica y desecha a los más viejos,
con todo lo que significan, con todo lo que representan?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hay un hilo conductor entre la política (neo) liberal, el control demográfico y
la eugenesia social, un discurso que ha experimentado un repentino y epidémico
brote casi al mismo tiempo que el COVID-19. Ese hilo común es el “dejar hacer,
dejar pasar”, la fórmula elegida por los poderes mundiales hace ya cuatro
décadas para superar la crisis de acumulación del capital y, de paso, la debacle
social que la acompaña, especialmente en el tercer mundo. Aunque la fórmula se
aplica principalmente a la no intervención del Estado en la economía y proviene
del siglo XVIII, su influencia se extiende hasta nuestros días y se expresa en
todas las esferas de la vida social.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Robert Malthus fue un influyente pensador inglés de principios del siglo XIX. En
su libro “Ensayo sobre el principio de la población”, Malthus esbozó métodos
brutales y muy crueles de control demográfico, en un lenguaje desparpajado que
parece evocar al de políticos como Donald Trump o Jair Bolsonaro. Aunque era
clérigo, no lo motivaba la preocupación por el prójimo, sino los intereses de su
propia clase que sentía amenazada su riqueza ante el explosivo crecimiento de
los trabajadores. Explícitamente planteaba:&lt;/p&gt;
&lt;div class="text-box mb-5 p-4"&gt; &lt;em&gt;
El hambre parece ser el último y el más terrible recurso de la naturaleza. La
fuerza de crecimiento de la población es tan superior a la capacidad de la
tierra de producir el alimento que necesita el hombre para subsistir, que la
muerte prematura en una u otra forma debe necesariamente visitar a la raza
humana. Los vicios humanos son agentes activos y eficaces de despoblación. Son
la vanguardia del gran ejército de destrucción; y muchas veces ellos solos
terminan esta horrible tarea. Pero si fracasan en su labor exterminadora, son
las enfermedades, las epidemias y la pestilencia quienes avanzan en terrorífica
formación segando miles y aún decenas de miles de vidas humanas. Si el éxito no
es aún completo, queda todavía en la retaguardia como reserva el hambre: ese
gigante ineludible que de un solo golpe nivela la población con la capacidad
alimenticia del mundo”.&lt;sup id="sf-laissez-faire-a-la-peste-1-back"&gt;&lt;a href="#sf-laissez-faire-a-la-peste-1" class="simple-footnote" title="Malthus, Robert. Primer ensayo sobre la población. Altaya editores, 1993, Barcelona, página 128."&gt;1&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt;
&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;

&lt;p&gt;Desde aquellos tiempos, las guerras, el hambre y las pestes han estado
cumpliendo su terrible labor, no siempre con éxito, pues la población no cesa de
crecer. Esto, por supuesto, no ha impedido que las ideas de Malthus se reciclen
en los trabajos de distintas entidades internacionales, desde Naciones Unidas y
el Banco Mundial, hasta el Club de Roma con documentos tan influyentes como “Los
límites del crecimiento”, un informe de 1972 que vuelve sobre la vieja idea
maltusiana del desfase entre el crecimiento de la población y la limitación de
los recursos del planeta, discurso presentado como “científico” para apuntalar
programas de control social y demográfico muy regresivos. Aunque ahora no se
defienden públicamente soluciones al estilo Malthus, si se aplican políticas de
control natal y esterilización forzada en países del tercer mundo, especialmente
hacia minorías étnicas, como ha ocurrido en Centroamérica, o como ocurrió en
Perú en décadas pasadas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Políticas de control demográfico fueron, por ejemplo, las que propuso el premier
británico Boris Johnson el 12 de marzo, cuando afirmó que era conveniente
permitir un contagio controlado de la población, antes de recurrir a medidas más
radicales como el aislamiento social, el cierre de fronteras o la paralización
de la economía. Incluso, su asesor científico sir Patrick Vallance, sugirió que
parte de la estrategia consistiría en gestionar el contagio de la infección para
hacer inmune a la población. La llamada “inmunidad del rebaño” permitiría que el
80% de la población se contagie para crear una autoinmunidad que supuestamente
iba a proteger al 20% más vulnerable. Pero los expertos de la OMS consideran que
este experimento de no intervencionismo se traduciría en unos 510.000 muertos
sólo en el Reino Unido&lt;sup id="sf-laissez-faire-a-la-peste-2-back"&gt;&lt;a href="#sf-laissez-faire-a-la-peste-2" class="simple-footnote" title="https://www.bbc.com/mundo/noticias-51930745"&gt;2&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El gobierno norteamericano ha seguido una estrategia muy similar. Se ha negado a
trazar una política unificada en todo el país, dejando que cada Estado actúe por
su cuenta. Incluso, después de haber ordenado el aislamiento de las ciudades más
afectadas, Donald Trump declaró que “el remedio no puede ser peor que la
enfermedad” y que pronto relajaría las medidas, en una clara defensa de los
negocios por encima de la vida de las personas. El vicegobernador de Texas, Dan
Patrick -republicano acérrimo- lo dijo más claro: “como adulto mayor, estoy
dispuesto a arriesgar la vida a cambio de mantener el Estados Unidos en el que
yo crecí… sí ese es el intercambio, yo estoy dispuesto" &lt;sup id="sf-laissez-faire-a-la-peste-3-back"&gt;&lt;a href="#sf-laissez-faire-a-la-peste-3" class="simple-footnote" title=" https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-52043274"&gt;3&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En la misma tónica anticientífica, se está dejando avanzar a la epidemia en
países como Brasil, Suecia o Bielorusia. Así, Bolsonaro minimizó la enfermedad
llamándola una “gripiña”, S. Loften le dijo al pueblo que “había que
sacrificarse” por la economía y el autoritario Lukashenko afirmó que “estas
cosas pasan”, negándose a tomar medidas efectivas. Esto implica no solo “dejar
hacer” al virus y “dejar pasar” la pandemia en aras de salvar la economía, sino
cobrar la vida de millones de personas por todo el mundo. ¿Qué ideologías
fomentan una infamia tan grande?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Francis Galton, primo de Charles Darwin y padre de la teoría eugenésica, propuso
a mediados del siglo XIX la mejora de los rasgos hereditarios mediante diversas
formas de selección humana. Buscando garantizar la continuidad de los más
fuertes, sanos e inteligentes (según criterios muy sesgados), Galton defendió la
no reproducción y hasta la muerte de personas que no encajaban en dichos
estereotipos. Según su lógica, proteger a los minusválidos, los enfermos o los
tarados, era ir contra la ley natural de la “supervivencia del más apto”,
fomentando la continuidad de las enfermedades y llevando a la decadencia de “la
especie”. Por eso se opuso al tratamiento de estos enfermos dejando que la “ley
natural” de la enfermedad los eliminara, considerando esto como un “ahorro” de
recursos para el Estado y la sociedad. El reverso de la eugenesia derivó, es
bien sabido, hacia los campos de exterminio masivo de los nazis.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los sistemas de asistencia social y de aseguramiento en salud cumplen
precisamente la función de prolongar la vida de la gente y hacerla más
llevadera. En parte, gracias a ellos, se ha logrado una esperanza de vida de 72
años en promedio mundial, cifra que para mediados del siglo pasado llegaba
apenas a los 50 años. Está claro que la pandemia de coronavirus atacará con más
fuerza a las masas urbanas y especialmente a mayores de edad, enfermos crónicos,
inmigrantes, desplazados, desempleados, habitantes de calle y adictos a las
drogas. Esta es la población que políticos de derecha como Nicolás Zarkozy
llamaron “la racaille”, la escoria, al igual que Trump cataloga a los
inmigrantes de “plaga” y Bolsonaro de “peste” a los delincuentes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De modo que siguiendo aquel concejo de W. Churchill de “nunca desaprovechar una
buena crisis”, estos políticos de la derecha están aprovechando la pandemia para
aplicar un programa eugenésico de dimensiones planetarias. Regidos por su
fanatismo político y religioso, consideran que es el momento de deshacerse de
millones de personas por improductivas, que son una onerosa “carga” para el
Estado. La “masacre de ancianos” de la que se hablaba hace unas semanas en
Italia, será en los hechos un fabuloso incremento en la rentabilidad de los
fondos privados de pensiones. Incluso atacan a aquellos trabajadores productivos
como los inmigrantes, considerándolos “parásitos”, al estilo de una perversa
película coreana, invirtiendo completamente la realidad de quién alimenta a
quién en esta sociedad. Este odio y desprecio se extiende a las minorías
nacionales de afroamericanos, amerindios, asiáticos, gitanos, considerados
ciudadanos de tercera clase, vidas que no valen, gente que no duele, carne de
cañón para las guerras, las fábricas o los prostíbulos. Desde hace siglos se
experimenta con ellas y se les somete a exterminio.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aunque en apariencia el virus no diferencia clases sociales, en realidad veremos
que cuando se complete el ciclo del desastre y aparezcan las grandes
estadísticas, el pueblo será quién ponga la mayoría de los muertos. En parte
porque el acceso a los sistemas de salud y a las medidas de prevención del virus
como auto aislarse y confinarse también acaban sujetas a condicionamientos de
cada clase social. Ahí están la educación, la ciencia, la cultura, la
posibilidad de reservar comida para uno o dos meses, el acceso a un grifo con
agua potable para lavarse las manos, cuestiones que faltan a media humanidad.
Así funciona este sistema en su base, reproduciendo la segregación, la
marginación, la opresión, en cada ciclo, en cada crisis, en cada generación.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Adam Smith se hizo célebre al plantear que la búsqueda de los intereses egoístas
de los distintos agentes económicos conlleva de manera inconsciente el máximo
bienestar social para el conjunto. Adujo que una “mano invisible” –el mercado-
conducía todo el proceso hacia sus nobles objetivos. No intervenir, no regular,
no colocar barreras; permitir que el mercado se desenvolviera como un orden
natural, que se limita y se regula a sí mismo. Pero el discurso del libre
mercado esconde la necesidad de rotación del capital, vital para su
supervivencia. Sus “nobles objetivos” hoy están a la vista: hambre, pestes,
guerras, degradación social, debacle ambiental. La quietud o el enlentecimiento
de su incesante ciclo, significan la muerte del capital. No importa que haya que
sacrificar a millones para acelerarlo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;¡Dejen pasar a la peste, dejen hacer a la epidemia! El futuro del capital está
en juego.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;CORRIENTE PROGRESISTA DE INTELECTUALES EJE CAFETERO&lt;/p&gt;&lt;ol class="simple-footnotes"&gt;&lt;li id="sf-laissez-faire-a-la-peste-1"&gt;Malthus, Robert. Primer ensayo sobre la población. Altaya editores, 1993, Barcelona, página 128. &lt;a href="#sf-laissez-faire-a-la-peste-1-back" class="simple-footnote-back"&gt;↩︎&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li id="sf-laissez-faire-a-la-peste-2"&gt;&lt;a href="https://www.bbc.com/mundo/noticias-51930745"&gt;https://www.bbc.com/mundo/noticias-51930745&lt;/a&gt; &lt;a href="#sf-laissez-faire-a-la-peste-2-back" class="simple-footnote-back"&gt;↩︎&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li id="sf-laissez-faire-a-la-peste-3"&gt;&lt;a href="
https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-52043274"&gt;
https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-52043274&lt;/a&gt; &lt;a href="#sf-laissez-faire-a-la-peste-3-back" class="simple-footnote-back"&gt;↩︎&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;</content><category term="crítica"/><category term="libre mercado"/><category term="capitalismo"/><category term="pandemia"/><category term="coronavirus"/><category term="covid-19"/><category term="eugenesia"/></entry><entry><title>Cosmos, mundos posibles</title><link href="https://cienciaconelpueblo.org/blog/cosmos-mundos-posibles/" rel="alternate"/><published>2020-02-01T00:00:00-05:00</published><updated>2020-02-01T00:00:00-05:00</updated><author><name>Corriente Progresista de Intelectuales - Eje Cafetero</name></author><id>tag:cienciaconelpueblo.org,2020-02-01:/blog/cosmos-mundos-posibles/</id><summary type="html">&lt;p&gt;La famosa frase de Carl Sagan, “no quiero creer, quiero saber”, sintetiza el
objetivo trazado por la serie COSMOS iniciada por él mismo en 1980 y continuada
por su viuda Anne Druyan en la segunda temporada de 2014. A lo largo de las dos
series mencionadas se ha expuesto el …&lt;/p&gt;</summary><content type="html">&lt;p&gt;La famosa frase de Carl Sagan, “no quiero creer, quiero saber”, sintetiza el
objetivo trazado por la serie COSMOS iniciada por él mismo en 1980 y continuada
por su viuda Anne Druyan en la segunda temporada de 2014. A lo largo de las dos
series mencionadas se ha expuesto el avance de la ciencia desde la antigua
Grecia hasta nuestros días en dura lucha contra el pensamiento místico, la
ignorancia y la superstición. La serie ha educado a cientos de millones de
personas en los principios de la ciencia, a lo largo de varias generaciones y en
multiplicidad de países, así como su importancia para la supervivencia de la
especie y de la vida en el planeta.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Nunca como hoy ha sido tan urgente y necesaria la ciencia para la continuidad de
la especie humana. No solo porque se ha incorporado a todo lo largo y todo lo
ancho de la vida social, -desde la producción económica, la vida política, la
comunicación y la cultura-, sino además y, ante todo, porque sin una clara
visión científica de la realidad será imposible superar los grandes problemas
que nos amenazan como especie.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Fue precisamente Carl Sagan en 1980, quién alertó al mundo sobre la posibilidad
de un calentamiento global debido al “efecto invernadero” provocado por el uso
de combustibles fósiles y otro tipo de emisiones humanas de “gases de
invernadero”. Hoy es una realidad amenazante reconocida por el pleno de la
comunidad científica y que ha generado un poderoso movimiento ambiental global
que clama con fuerza por cambios fundamentales en la manera como se produce y se
vive, la llamada sociedad del consumo y el desecho.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;También se defendió con gran claridad la ciencia de la evolución, aquella que
permite entender la gran diversidad de formas de vida en el planeta y sus
distintas formas de adaptación, todas descendientes de una forma primigenia
basada en la genética del ADN, diversidad de especies con las cuales compartimos
los humanos un origen común. No somos “criaturas especiales” hechas a “imagen y
semejanza de dios” como plantean las distintas tradiciones y libros sagrados y
no existe tampoco una escalera evolutiva ni un destino manifiesto, solo el azar
de la mutación genética y la necesidad de la selección natural actuando al
unísono. De esa manera nos ayudó a ubicarnos como especie.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero COSMOS también nos ayudó a ubicarnos en el espacio y en el tiempo.
Descubrimos a través de sus “historias de viajeros”, que la tierra tiene 4.500
millones de años, que no es el centro del universo y entendimos que nuestra
galaxia –la vía láctea- es otra más de las miles de millones de galaxias del
universo conocido. Con su épico relato acerca de aquel &lt;a href="https://www.youtube.com/watch?v=898Z8M51Io4"&gt;“punto azul
pálido”&lt;/a&gt;, abrió nuestros ojos ante
el peligro del fanatismo religioso, la ceguera política o la discriminación de
género. Somos una sola especie, dividida sí por abismos terribles de clase,
nación y género, pero que clama por su reunificación emancipada. De ahí la
intrigante pregunta de Carl a todas las naciones y vertientes políticas de su
época: “¿quién habla en nombre de la tierra?”&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ahora enfrentamos la amenaza de una pandemia global y de nuevo afloran las
visiones irracionales, los fanatismos políticos, el odio “racial”, la xenofobia.
Liderazgos políticos retardatarios aplican programas eugenésicos con su política
de “no hacer nada” (la llamada “inmunidad del rebaño”) y el resultado será una
gran “limpieza social”: limpieza de ancianos (por “improductivos”), de enfermos
crónicos (por ser “una carga para el Estado”), de habitantes de calle (por
“desechables”) y de pobres y desamparados (por “potenciales rebeldes”). Pero la
ciencia, una vez más la ciencia, clama por aplicar una política sanitaria
distinta que salvará a millones de personas por todo el planeta, aunque amenace
los intereses de los grandes grupos de capital y los negocios.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La voz profética de Sagan nos grita desde el otro lado del silencio: ¿quién
podrá derrotar los demonios del mundo? ¿quién encenderá una luz en la oscuridad?
Esperamos que la nueva serie que se inicia hoy (su tercera temporada), nos
permita encender la luz de la razón y de la ciencia entre millones y millones de
seres humanos, para enfrentar colectivamente los grandes desafíos y pensando en
las nuevas generaciones, de cara al futuro. Los invitamos a COSMOS, mundos
posibles.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;CORRIENTE PROGRESISTA DE INTELECTUALES.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;EJE CAFETERO.&lt;/p&gt;</content><category term="crítica"/><category term="cosmos"/><category term="mundos posibles"/><category term="2020"/><category term="Carl Sagan"/><category term="Ann Druyan"/><category term="Neil deGrasse Tyson"/></entry><entry><title>Los subterráneos de la libertad</title><link href="https://cienciaconelpueblo.org/blog/los-subterraneos-de-la-libertad/" rel="alternate"/><published>2018-02-01T00:00:00-05:00</published><updated>2018-02-01T00:00:00-05:00</updated><author><name>Corriente Progresista de Intelectuales - Eje Cafetero</name></author><id>tag:cienciaconelpueblo.org,2018-02-01:/blog/los-subterraneos-de-la-libertad/</id><summary type="html">&lt;p&gt;El rescate de los mineros chilenos invita a serias reflexiones. En principio, el
papel jugado por la ciencia sin el cual hubiera sido imposible la operación.
Basta pensar en la exacta ubicación del sitio, la efectiva comunicación con los
atrapados, el traspaso de provisiones, la apertura de un túnel y …&lt;/p&gt;</summary><content type="html">&lt;p&gt;El rescate de los mineros chilenos invita a serias reflexiones. En principio, el
papel jugado por la ciencia sin el cual hubiera sido imposible la operación.
Basta pensar en la exacta ubicación del sitio, la efectiva comunicación con los
atrapados, el traspaso de provisiones, la apertura de un túnel y la introducción
de una cápsula, en una operación muy bien ejecutada. Todo esto requiere
profundos conocimientos de geología, física, ingeniería, medicina,
comunicaciones, etc., y de una tecnología muy avanzada, que demuestran el alto
nivel de conocimiento y manejo de las leyes de la naturaleza. En contravía de
estas realidades, algunos pensadores acusan a la ciencia de ser la responsable
de las peores tragedias modernas&lt;sup id="sf-los-subterraneos-de-la-libertad-1-back"&gt;&lt;a href="#sf-los-subterraneos-de-la-libertad-1" class="simple-footnote" title="De la bomba de Hiroshima, de los campos de concentración, de la crisis ambiental, etc., etc."&gt;1&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt;, la tildan de
“dogmática”, “autoritaria” y “excluyente”. Pero si bien es cierto que no existe
ciencia en sí, sino que existe ciencia en un contexto económico, político y
social, en otro tipo de sociedad, la ciencia podría cumplir un gran papel
liberador para la especie humana.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En segundo lugar, aparecieron de nuevo los trabajadores, borrados por el
discurso de la “economía posindustrial” y la “sociedad del conocimiento”. De
pronto unos mineros atrapados nos devuelven a la realidad: alguien tiene que
hacer el trabajo material, alguien tiene que arrancar de la tierra el cobre para
los cables de energía, para las bovinas de los motores, para las piezas de los
aparatos electrónicos. De repente captamos que el conocimiento no trabaja solo,
se encarna en gente muy real y concreta que hace girar la cadena global de
producción. Gente que hace enormes esfuerzos y sí, ¡sacrificios!, para que la
sociedad funcione. Es el secreto “mejor guardado” de la globalización, una
verdad sepultada, ya no por toneladas de roca, sino de libros y discursos que
pronosticaron la “desaparición del proletariado” y el “fin del trabajo”. En un
artículo de esta semana se lee: “Ya no hay burgueses y proletarios como los que
Diego Rivera mostraba en sus murales”.&lt;sup id="sf-los-subterraneos-de-la-libertad-2-back"&gt;&lt;a href="#sf-los-subterraneos-de-la-libertad-2" class="simple-footnote" title="José Steinsleger, Lecciones ecuatorianas, Miércoles, 13 de Octubre de 2010, La Jornada."&gt;2&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt; El autor es de
la izquierda posmoderna.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A continuación se pone de presente la hipocresía de la sociedad chilena. Los
explotadores aparecen como redentores. El multimillonario Piñera es ahora “el
salvador”, junto a la aristocracia chilena (pinochetista). La realidad es que
los mineros atrapados se convirtieron en un problema político. ¿Cómo dejarlos
morir una vez se supo que podían sobrevivir semanas, incluso meses? ¿No
resultaba más rentable dejarlos morir -así no más-, como cientos de veces sucede
en minas por todo el mundo? Sí, era más rentable, pero “políticamente
incorrecto”. De un momento a otro se convierten en la “gran causa nacional”,
aquella que hermana al potentado con el minero, la que borra toda diferencia de
clase. Es la soñada comunidad de intereses entre el capital y el trabajo. Las
imágenes del presidente abrazando a cada minero, parecen confirmarlo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero no es así. Nos enteramos que en la mina se trabaja por menos del salario
mínimo, que la mayoría de mineros entraron al oficio siendo niños, que varios
han pasado ya por accidentes similares (incluso en la misma mina) y que otros
están mutilados o padecen graves enfermedades a sabiendas de la empresa. La
terrible silicosis de algunos mineros (la destrucción pulmonar por el polvillo
de las minas), es calificada de “enfermedad normal” por la gran prensa. Bajamos
entonces a la cruda realidad: las ganancias priman sobre la vida humana, el oro
y el cobre están manchados con la sangre de los mineros, el hambre los obliga a
trabajar en condiciones peligrosas. Incluso se supo que el padre de Luis Urzúa,
el héroe de la jornada y último minero en salir, fue asesinado por la dictadura
fascista del general Pinochet.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Antofagasta en el norte de Chile, tienen una larga historia de saqueo,
explotación, lucha y represión sangrientas. El territorio fue arrebatado a
Bolivia en 1883 perdiendo éste país, no solo la salida al mar, sino la mina de
cobre más importante del mundo. Las salitreras explotadas por los británicos,
motivaron la matanza de cientos de mineros en Iquique en 1907&lt;sup id="sf-los-subterraneos-de-la-libertad-3-back"&gt;&lt;a href="#sf-los-subterraneos-de-la-libertad-3" class="simple-footnote" title="La Cantata “Santa María de Iquique” del grupo Quilapayún, se inspiró en esta gesta obrera."&gt;3&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt;. Cuando decayó el salitre vino la explotación del oro, de la plata
y del cobre por parte de las trasnacionales norteamericanas. Es conocido el
papel activo que éstas jugaron a través de la CIA en el golpe militar que
derrocó y asesinó al presidente Salvador Allende en 1973. Esta feroz dictadura
se mantuvo con el apoyo estadunidense hasta 1990. Una protesta convocada por la
Confederación de Trabajadores del Cobre, fue el principio del fin para la
dictadura.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hace apenas unos meses, 73 mineros murieron sepultados en una mina en Amagá,
Antioquia. El regenerador Uribe Vélez fue a darse pantalla y a ratificar que su
gobierno dejaría morir a los afectados. Cumplió su palabra. Era “minería
artesanal” y no se dio el hecho político que “justificara la inversión” del
rescate. Solo los demás mineros hicieron esfuerzos denodados por salvar a sus
hermanos, pues saben que se puede sobrevivir semanas después de un accidente. El
esfuerzo fue en vano sin ayudas técnicas y logística adecuada. Ahora, en el
momento final del rescate en Chile, se informa de dos mineros atrapados en una
mina artesanal en Boyacá.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Semanalmente las minas por todo el mundo se tragan vivos a aquellos que ofrecen
su carne a esa vorágine horrorosa, a esa fantástica y alucinante fiesta de la
riqueza capitalista. Incluso en tiempos coloniales, ya el cerro maldito de
Potosí en Bolivia se había tragado la vida de ocho millones de indios a lo largo
de 300 años, cerca, muy cerca de donde ocurrió el accidente chileno. Y hoy la
fiebre del coltán, la bauxita, los diamantes y el petróleo se tragan la vida de
países, pueblos y regiones incendiadas por guerras que los países imperialistas
financian en su afán de ganancias. La Fuerza Aérea Colombiana bombardeó la
comunidad indígena del Resguardo Uradá Jiguamiandó, en los límites entre
Antioquia y Chocó, el 30 de enero de 2010. La clara intención del bombardeo era
desplazar a la comunidad indígena y negra, para dar vía libre al proyecto minero
Mandé Norte. Eso también sucedió cerca, muy cerca de donde yacen los cadáveres
de los mineros de Amagá. La novela Germinal de Emilio Zolá, epopeya que exalta
la lucha de los mineros franceses a finales del siglo XIX, termina con estas
palabras: “Echó andar de prisa, contemplando la vida sombría de aquel pueblo
subterráneo de esclavos. Pero allí abajo también crecían los hombres, un
ejército oscuro y vengador, que germinaba lentamente para quien sabe que futuras
cosechas, y cuyos gérmenes no tardarían en hacer estallar la tierra.”&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Referencias:&lt;/p&gt;&lt;ol class="simple-footnotes"&gt;&lt;li id="sf-los-subterraneos-de-la-libertad-1"&gt;De la bomba de Hiroshima, de los campos de
concentración, de la crisis ambiental, etc., etc. &lt;a href="#sf-los-subterraneos-de-la-libertad-1-back" class="simple-footnote-back"&gt;↩︎&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li id="sf-los-subterraneos-de-la-libertad-2"&gt;José Steinsleger, Lecciones
ecuatorianas, Miércoles, 13 de Octubre de 2010, La Jornada. &lt;a href="#sf-los-subterraneos-de-la-libertad-2-back" class="simple-footnote-back"&gt;↩︎&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li id="sf-los-subterraneos-de-la-libertad-3"&gt;La Cantata
“Santa María de Iquique” del grupo Quilapayún, se inspiró en esta gesta
obrera. &lt;a href="#sf-los-subterraneos-de-la-libertad-3-back" class="simple-footnote-back"&gt;↩︎&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;</content><category term="crítica"/><category term="subterra"/><category term="minería"/><category term="Chile"/><category term="Colombia"/></entry><entry><title>La homeopatía mata</title><link href="https://cienciaconelpueblo.org/blog/la-homeopatia-mata/" rel="alternate"/><published>2017-04-01T00:00:00-05:00</published><updated>2017-04-01T00:00:00-05:00</updated><author><name>Corriente Progresista de Intelectuales - Eje Cafetero</name></author><id>tag:cienciaconelpueblo.org,2017-04-01:/blog/la-homeopatia-mata/</id><summary type="html">&lt;p&gt;La semana pasada nos encontramos con la siguiente noticia en el Espectador
titulada: Homeopatía, ¿debe ser expulsada de la Nacho?. La respuesta es
sencilla: ¡Sí!.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La noticia hace referencia a un diplomado que ofrece la Universidad Nacional que
supuestamente "mezcla las teorías de Einstein con esencias florales" del que se …&lt;/p&gt;</summary><content type="html">&lt;p&gt;La semana pasada nos encontramos con la siguiente noticia en el Espectador
titulada: Homeopatía, ¿debe ser expulsada de la Nacho?. La respuesta es
sencilla: ¡Sí!.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La noticia hace referencia a un diplomado que ofrece la Universidad Nacional que
supuestamente "mezcla las teorías de Einstein con esencias florales" del que se
dice lo siguiente:&lt;/p&gt;
&lt;div class="text-box mb-5 p-4"&gt; &lt;em&gt; En el primer módulo del diplomado
“Homeopatía y terapias alternativas en el ámbito farmacéutico”, que ofrece la
Universidad Nacional por $2’900.000, se estudia al ser humano desde “la física
newtoniana y la física cuántica”. Luego se revisan conceptos de electricidad,
magnetismo para pasar de ahí a diversas manifestaciones “energéticas y
vibracionales de los organismos”. A lo largo del curso se mezcla la medicina
china con plantas medicinales y esencias florales. Los matriculados también
reciben una introducción a las doshas (vata, pitta y kapha) y su relación con
los pulsos. &lt;/em&gt; &lt;/div&gt;

&lt;p&gt;Este párrafo bien puede acompañar como ejemplo a una definición de seudociencia
en cualquier diccionario o enciclopedia. La mezcla de conceptos científicos
usados de manera confusa como lo es la mecánica cuántica o la "energía" con
términos no científicos como doshas, pulsos o manifestaciones "energéticas y
vibracionales de los organismos" es típica de la seudociencia. Se aprovechan del
prestigio que tiene la ciencia y también de términos atractivos y misteriosos
(cuántico, energía) para parecer ciencia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El diplomado generó críticas y reclamos de usuarios de redes sociales y el mismo
exrector de la Universidad, Moisés Wassserman, escribió:&lt;/p&gt;
&lt;div class="text-box mb-5 p-4"&gt; &lt;em&gt; “Es increíble que en la principal facultad
de ciencias del país se promocione la superchería”. &lt;/em&gt; &lt;/div&gt;

&lt;p&gt;En la noticia nos enteramos también que junto a este diplomado, la Nacional
cuenta con un programa de maestría en "medicina alternativa" que incluye, además
de homeopatía, medicina tradicional china y acupuntura, osteopatía, entre otras
seudociencias. En el perfil del egresado, la universidad afirma que busca
mezclar los conceptos de toda esta superchería con "…los de la Medicina Clásica
bajo la concepción de una sola medicina". Dicho esfuerzo puede ser válido si se
hace con el enfoque científico correcto, pero no con el enfoque ecléctico que
parece proponer la maestría en el que se combinan cosas que simplemente no
pueden mezclarse, y hace pasar por ciencia aquello que no lo es.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El artículo dice a continuación:&lt;/p&gt;
&lt;div class="text-box mb-5 p-4"&gt; &lt;em&gt; En 1993 Edzard Ernst, un famoso médico de
terapias alternativas, se vinculó a la enseñanza e investigación de estas
prácticas en la universidad y publicó más de 100 artículos. En 2015 fue un libro
titulado Un científico en el país de las maravillas, en el que recapituló su
“búsqueda de la verdad”, en la que sólo encontró problemas. Después de 20 años
de investigación, como lo resumió en un artículo para el periódico The Guardian,
concluyó varias cosas: 1a. “Nuestros ensayos demostraron que la homeopatía no es
más que un placebo”. 2a. “Nuestras revisiones demostraron que el más confiable
de los aproximadamente 230 ensayos de homeopatía publicados no tuvo efectos
positivos”. 3a. “Los estudios con animales confirmaron los resultados obtenidos
en seres humanos”. 4a. “Las encuestas y los informes de casos sugieren que la
homeopatía puede ser peligrosa. 5a. “Las afirmaciones hechas por los homeópatas
para curar enfermedades como el cáncer, el asma o incluso el ébola eran falsas”.
6a. “La promoción de la homeopatía no es ética”. &lt;/em&gt; &lt;/div&gt;

&lt;p&gt;Y es que si, la homeopatía no solo puede ser peligrosa sino que es peligrosa. El
debate aparece con una sincronía frente a una noticia que sucedió en Italia hace
algunas semanas; el caso de la muerte de un niño de 7 años en Italia por una
otitis. Sus padres se negaron a administrar antibióticos a su hijo ya que no
"creen" en la medicina y optaron por la homeopatía. Tristemente, la infección se
propagó y el niño fue declarado en estado de muerte cerebral.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ya para terminar, nos encontramos con lo siguiente:&lt;/p&gt;
&lt;div class="text-box mb-5 p-4"&gt; &lt;em&gt; Claudia Vacca, profesora del mismo
Departamento, dice que hoy existe “mucha evidencia científica” del papel que
cumple el “efecto placebo” en la actuación de los medicamentos homeopáticos.
Este efecto es la capacidad de autocuración del cuerpo humano cuando está bajo
algún tipo de sugestión. Por ejemplo, el beneficio que arroja en algunos casos
creer que una pastilla inocua es un poderoso tratamiento. “Mi postura es crítica
sobre el asunto, en especial porque esto no proviene de un acercamiento cultural
sólido, sino de especular sobre el conocido efecto placebo”. &lt;/em&gt; &lt;/div&gt;

&lt;p&gt;O sea que la profesora Vacca está afirmando aquí que la homeopatía no tiene
efecto más allá del efecto placebo y que, por tanto, no tiene más efectividad
que una menta o caramelo cualquiera, siempre y cuando el "terapeuta" y el
paciente crean en ella. Queda entonces la pregunta: ¿Por qué un diplomado (y una
maestría) para promocionar sustancias y terapias sin ninguna evidencia
científica?.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como referencia, el "efecto placebo" se refiere a toda mejoría que no es
atribuible a un tratamiento o medicación. Hoy en día se cree que el efecto
placebo se debe a una combinación de muchos factores como una posible mejora
espontánea (porque un paciente puede curarse de muchas enfermedades sin
necesidad de medicamentos o tratamiento), reducción del estrés, errores de
diagnóstico, condicionamiento clásico y un largo
&lt;a href="http://skepdic.com/placebo.html"&gt;etcétera&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;</content><category term="crítica, opinión"/><category term="homeopatía"/><category term="pseudociencia"/></entry><entry><title>¡Más, no menos feminismo!</title><link href="https://cienciaconelpueblo.org/blog/mas-no-menos-feminismo/" rel="alternate"/><published>2017-02-01T00:00:00-05:00</published><updated>2017-02-01T00:00:00-05:00</updated><author><name>Corriente Progresista de Intelectuales - Eje Cafetero</name></author><id>tag:cienciaconelpueblo.org,2017-02-01:/blog/mas-no-menos-feminismo/</id><summary type="html">&lt;p&gt;Nos sorprende el “librepensador” Alejandro Gaviria con su columna del domingo 29
de enero titulada el feminismo en la práctica, donde arremete en contra de las
mujeres y de su importante movimiento de liberación, que ya cumple varios siglos
de existencia en el mundo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lo que hace el columnista es …&lt;/p&gt;</summary><content type="html">&lt;p&gt;Nos sorprende el “librepensador” Alejandro Gaviria con su columna del domingo 29
de enero titulada el feminismo en la práctica, donde arremete en contra de las
mujeres y de su importante movimiento de liberación, que ya cumple varios siglos
de existencia en el mundo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lo que hace el columnista es repetir las tradicionales babosadas y lugares
comunes que, con argumentos más ingeniosos, han escrito ya los cruzados de la
reacción en otros momentos: los papas y los obispos, los filósofos de la
aristocracia, los emperadores de viejo y nuevo cuño, los literatos de levita y
de camándula. Y que lamentable espectáculo ofrece el señor Gaviria al llamar al
sexo masculino a un contraataque contra el feminismo, supuestamente para salvar
a la humanidad de sus graves peligros. Pero, ¿dónde están realmente los peligros
y quienes son las víctimas?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La realidad es que el mundo es completamente intolerable, es un espectro
colorido de injusticias, donde sobresalen las desiguales relaciones entre los
sexos, con una marcada opresión de la mujer en el terreno económico, político,
de acceso a la cultura y al conocimiento científico. Eso no lo inventamos las
feministas señor Gaviria, es una realidad reconocida por todos los
investigadores honestos en el mundo. El movimiento de liberación de la mujer, es
parte de un movimiento más grande que ya cumple varios siglos, por parir una
nueva humanidad, por zafarla de fardos tan pesados como la opresión nacional, el
racismo, el sexismo, el abismo de clases y se necesita aún mucho más
cuestionamiento y cambio, no menos como pretende el columnista.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Poniendo la realidad patas arriba, este señor alega que el feminismo puede
causar efectos adversos sobre la educación y el desarrollo personal de los niños
y jóvenes, cuando es precisamente al contrario: el contenido patriarcal de
nuestra educación está arruinando de hecho la vida de millones y millones de
mujeres por todo el mundo, reproduciendo “valores” que afianzan el derecho
masculino a disponer de la vida y el cuerpo de la mujer, ya sea mediante la
violencia directa contra ellas, ya sea discriminándolas en el trabajo o timando
su derecho a acceder en un plano de igualdad a los beneficios del progreso.
¿Será que el señor Gaviria, reconocido investigador social, no conoce las
montañas de estudios que confirman esta situación de manera aplastante? Tal vez
las conozca, en cualquier caso no le importan y asume una actitud muy cínica,
tal vez debido al mundo cómodo en que ha vivido y a su visión interesada de la
realidad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En su fanatismo, el columnista afirma que el comportamiento femenino se
convirtió en el patrón de oro. Tamaña mentira: basta mirar la realidad cercana
(sino la propia, la de las vecinas) para darse cuenta de los pocos cambios de
fondo entre las relaciones humanas (incluidas las sexuales). Sí, es cierto que
ha habido ciertos progresos en cuanto a escolaridad femenina, acceso al mercado
laboral o modernos métodos de planificación familiar, pero este avance
cuantitativo no ha significado una ruptura profunda con las relaciones
tradicionales sino más bien se ha dado una reproducción de viejas conductas
patriarcales, revestidas de un halo de modernidad y progresismo. Por ejemplo,
hoy se puede acceder (y comprar) mujeres a través de Internet, de manera rápida
y anónima, un privilegio masculino tan antiguo como el profeta Isaac.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Este señor se escandaliza de las desastrosas consecuencias por la ausencia del
padre en la educación de los hijos. Ignora que con frecuencia los padres
abandonan a sus hijos (el equivalente de un aborto) al negar su paternidad o
abandonar a sus parejas, fenómeno masivo que ya constituye el 25% de todos los
hogares colombianos. Eso sí, no dijo nada en el caso del aborto femenino, que se
castiga en Colombia como el peor de los crímenes, pero que de hecho es una ley
criminal que condena a unas 35.000 mujeres a la muerte cada año. Mueren más
mujeres por abortos clandestinos, que todas las muertes por violencia callejera,
guerra civil, accidentes de tránsito y suicidios, que de por sí ya constituyen
una cifra escandalosa. ¿No le parece esto una desastrosa consecuencia señor
Gaviria?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El mundo necesita mucha más liberación femenina y no menos. Tod@ aquel que se
atreva a ver la realidad tal como es y a sacar las conclusiones pertinentes,
debería exhortar a los hombres junto con nosotras, para que contraataquen a
favor de un mundo radicalmente diferente, un mundo sin machismo y sin
discriminación de ningún tipo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Grupo ¡De Pie, Mujer!&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pereira, febrero 6 de 2006&lt;/p&gt;</content><category term="opinión"/><category term="mujer"/><category term="feminismo"/><category term="De Pie Mujer"/></entry><entry><title>Comentario a la bobada global</title><link href="https://cienciaconelpueblo.org/blog/comentario-a-la-bobada-global/" rel="alternate"/><published>2017-01-01T00:00:00-05:00</published><updated>2017-01-01T00:00:00-05:00</updated><author><name>Corriente Progresista de Intelectuales - Eje Cafetero</name></author><id>tag:cienciaconelpueblo.org,2017-01-01:/blog/comentario-a-la-bobada-global/</id><summary type="html">&lt;p&gt;Leyendo su columna recordé a dos autores que dan luces para el entendimiento de
estas situaciones, situaciones que podrían calificarse de absurdas,
incomprensibles y hasta demenciales si se miran superficialmente, pero que
pueden entenderse en tanto no se trata de tendencias aisladas del contexto
social, sino por el contrario situaciones …&lt;/p&gt;</summary><content type="html">&lt;p&gt;Leyendo su columna recordé a dos autores que dan luces para el entendimiento de
estas situaciones, situaciones que podrían calificarse de absurdas,
incomprensibles y hasta demenciales si se miran superficialmente, pero que
pueden entenderse en tanto no se trata de tendencias aisladas del contexto
social, sino por el contrario situaciones que se reproducen en muchos lugares
del planeta y en grupos sociales muy distintos, en tanto concurran condiciones
similares. Añado acá, algunas ideas sobre el extremo grado de destructividad que
han mostrado estas “barras bravas” contra personas y bienes y que ha tenido gran
impresión en la opinión pública por su carácter aparentemente “ciego e
irracional”.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Dos cuestiones a mi juicio merecen un análisis más detenido y las planteo a manera de preguntas:&lt;/p&gt;
&lt;ol&gt;
&lt;li&gt;¿Cómo se construye la identidad de un individuo? ¿Quién la construye en la
   época de la sociedad globalizada?, ¿De qué manera lo hace?&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;   ¿Por qué asumen actitudes cada vez más destructivas (y autodestructivas) los
   sujetos actuales y especialmente los jóvenes de los sectores populares?&lt;/li&gt;

&lt;/ol&gt;

&lt;p&gt;Con relación al primer interrogante, dice Estanislao Zuleta en “Tribulación y
felicidad del pensamiento” (ensayo recogido en el libro “Sobre la idealización
en la vida personal y colectiva” y otros ensayos, Procultura, Bogotá, 1985,
página 41):&lt;/p&gt;
&lt;div class="text-box mb-5 p-4"&gt;
&lt;em&gt;
“La descomposición progresiva y acelerada de las formaciones colectivas
tradicionales, como son la familia patriarcal, las culturas regionales
diferenciadas por rasgos lingüísticos y costumbres características y, en
general, la disolución de los grupos de origen que determinaban formas de
identidad – independientemente de si el individuo se rebelara contra ellos o
acentuara su pertenencia – es algo que ha terminado por crear una crisis
colectiva de identidad. (Ahora...) los individuos se encuentran bajo la amenaza
de una normalidad que es una despersonalización esquizoide, una normalidad en
la cual, más que sujetos del discurso, son sujetos hablados, trasmisores de
discursos anónimos y más que sujetos del deseo, son ejecutantes de demandas
programadas y aspiraciones codificadas con sus respectivos signos. Una
situación esquizoide crea siempre la tentación deprecipitarse en cualquier
propuesta de identidad que se le ofrezca, una teoría, una formación colectiva,
que como son adoptadas en un movimiento reactivo contra la pérdida de
identidad, resultan tanto más tentadoras cuanto más paranoicamente garantizados
contra toda crítica se presenten...”.
&lt;/em&gt;
&lt;/div&gt;

&lt;p&gt;Esta sociedad, escalonada y violenta, jerárquica y competitiva, ha ofrecido de tiempo atrás unos criterios de identidad cerrados y estrechos donde el individuo renuncia a su propia identidad para aceptar la de un grupo, dogmático y rígido, al estilo de las iglesias y grupos religiosos, los grupos empresariales, los partidos políticos, los grupos fanáticos, o ideales supremacistas del tipo masculino, nacional o “racial”. En estos ambientes se hace imposible la expresión del propio pensamiento y la conducta humana se reduce al problema de los efectos, es decir no una conducta propia y espontánea, sino de una conducta calculada y canalizada. El individuo empeña su libertad a la seguridad de un pensamiento ya establecido, un líder que encarna todas las “verdades”, un patrón de conducta aceptado y uniforme. Se forma así la llamada personalidad autoritaria, la base social de todos los fascismos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero, a la par con esto, es más, como reacción a éste dogmatismo que ofrece una seguridad incuestionable, se ha generado otro criterio que es su opuesto, una especie de pensamiento difuso, que concilia y empareja todas las diferencias, “abierto sin resistencia a todas las ideas, las costumbres y las modas que entran en circulación”(E. Z. Obra citada). Cualquier criterio de identidad puede llegar ahora y actuará en nuestra conciencia como “piedras lanzadas contra huevos”, pues los individuos ya no tienen desde donde resistir: ninguna identidad definida, ninguna historia asumida, ninguna convicción por la cual vivir y morir. Nuestros mayores podían hacer un duelo por la pérdida de esta identidad (“porque se volvió ciudad, murió mi pueblo pequeño”, L.C. González), no así nuestra juventud que acoge como propia cualquier basura, cualquier veneno, el veneno de la globalización consumista por ejemplo, que no es ninguna “bobada” sino una cosa muy seria, la marea detergente que lo inunda todo y que viene arrasando con el planeta y todo lo que lleva encima. Aquí la despersonalización es absoluta, nada a que aferrarse, el “todo vale” posmodernista.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Estas dos tendencias contrapuestas explican por igual en estos suburbios, por un lado la proliferación de sectas religiosas de garaje y la adhesión sin principios a la más baladí de las causas... hacerse matar por el Real Madrid.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Con respecto a la segunda pregunta, comenta Erich Fromm en “El miedo a la libertad” (página 222 de la edición popular de Paidos, Buenos Aires, Argentina):&lt;/p&gt;
&lt;div class="text-box mb-5 p-4"&gt;
&lt;em&gt;
La vida posee un dinamismo íntimo que le es peculiar; tiende a extenderse, a
expresarse, a ser vivida. Parece que si esta tendencia se ve frustrada, la
energía encauzada hacia la vida sufre un proceso de descomposición y se muda en
una fuerza dirigida hacia la destrucción. En otras palabras: el impulso de vida
y el de destrucción no son factores mutuamente independientes, sino que son
inversamente proporcionales. Cuanto más el impulso vital se ve frustrado, tanto
más fuerte resulta el que se dirige a la destrucción; cuanto más plenamente se
realiza la vida, tanto menor es la fuerza de la destructividad. Ésta es el
producto de la vida no vivida. Aquellos individuos y condiciones sociales que
conducen a la represión de la plenitud de la vida, producen también aquella
pasión destructiva que constituye, por decirlo así, el depósito del cual se
nutren las tendencias hostiles especiales contra uno mismo o los otros”.
&lt;/em&gt;
&lt;/div&gt;

&lt;p&gt;Todavía estamos en el positivismo más simple en tanto pretendemos “explicar”
esta violencia por la simple referencia a lo sucedido, por terrible que sea la
descripción de los hechos. Pretender que el hecho se explica por sí mismo (que
es el enfoque de nuestro periodismo, pero más grave aún, de nuestros
sociólogos), es dar por sentado que los valores establecidos se justifican por
sí mismos. No es así; hay que preguntarse qué valores ataca o cuestiona esta
violencia aparentemente “ciega”... ¿la propiedad?, ¿la supuesta “libertad”?, ¿la
olvidada “fraternidad”?. De ahí la importancia del planteamiento de Fromm... de
una sociedad que no ofrece nada a su juventud, sobre todo a la juventud más
pobre, ni propiedad, ni libertad, ni fraternidad (sino todo lo contrario), ¿por
qué asombrarse de que esto suceda?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Columna referenciada: http://www.latarde.com/opinion/columnistas/111863-la-bobada-global&lt;/p&gt;</content><category term="crítica, opinión"/><category term="comentario"/><category term="crítica"/><category term="globalización"/><category term="cultura"/><category term="barras bravas"/></entry><entry><title>La ciencia en la historia y su impacto en la sociedad</title><link href="https://cienciaconelpueblo.org/blog/la-ciencia-en-la-historia-y-su-impacto-en-la-sociedad/" rel="alternate"/><published>2015-04-01T00:00:00-05:00</published><updated>2015-04-01T00:00:00-05:00</updated><author><name>Corriente Progresista de Intelectuales - Eje Cafetero</name></author><id>tag:cienciaconelpueblo.org,2015-04-01:/blog/la-ciencia-en-la-historia-y-su-impacto-en-la-sociedad/</id><summary type="html">&lt;p&gt;Lo que distingue a la historia humana de la historia del resto de la naturaleza,
incluyendo la de los animales y las plantas, es que el hombre ha aprendido a
producir y reproducir sus propios medios de existencia. Al actuar sobre la
naturaleza, el hombre modifica el mundo natural y …&lt;/p&gt;</summary><content type="html">&lt;p&gt;Lo que distingue a la historia humana de la historia del resto de la naturaleza,
incluyendo la de los animales y las plantas, es que el hombre ha aprendido a
producir y reproducir sus propios medios de existencia. Al actuar sobre la
naturaleza, el hombre modifica el mundo natural y el propio mundo humano. Por
medio del trabajo, con la ayuda de la ciencia y la técnica, se sostiene y
profundiza la existencia material de la sociedad. Sin el trabajo y sin la
ciencia, sería imposible el florecimiento del espíritu humano, el arte, la
educación y la cultura.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No obstante, en sus orígenes, el saber científico no tenía el impacto que tiene
en la época moderna. Los grandes adelantos tecnológicos de etapas anteriores,
fueron más producto del ingenio de gente sencilla y no patrimonio de científicos
o altos centros del pensamiento y la técnica. El fuego, la agricultura, el
pastoreo, la rueda, la fundición de los metales, el arco y la flecha, el barco y
la vela, fueron todos desarrollos que se dieron al margen de centros
especializados del conocimiento y asimismo se difundieron.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Posteriormente, dichos saberes fueron formalizados en las distintas disciplinas
científicas y en las academias y universidades, estableciendo una división del
trabajo entre los que piensan y los que hacen, los que trabajan con su cabeza y
los que trabajan con sus manos. Esta división, si bien necesaria en un comienzo,
impide ahora a inmensas mayorías acceder al conocimiento científico, así como
tomar control de sus beneficios.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El desarrollo de la ciencia no ha sido uniforme, ha tenido febriles períodos de
auge, largos períodos de estancamiento, e incluso, algunos de retroceso. Se dice
que más del 90% de los científicos de todas las épocas están vivos en la
actualidad, lo cual dice mucho del crecimiento exponencial de la industria
científica en nuestras sociedades.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Durante el renacimiento y los siglos subsiguientes, la ciencia se volcó al
estudio de las cosas particulares, olvidándose de la visión abarcadora de la
antigüedad, volviéndose concreta y analítica. El científico moderno reunificó la
ciencia y la técnica. Por lo menos desde Galileo, la ciencia ha venido
enfocándose hacia el experimento, a actuar sobre el mundo para controlarlo y
darle utilidad. El impacto sobre la sociedad fue directo e inmediato, alterando
la estructura toda de la sociedad humana.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hoy nuestra civilización no podría sostenerse sin el apoyo de la ciencia y la
técnica y lo será aún más en el futuro. La aldea global se ha hecho realidad con
la revolución de los transportes, la informática y las telecomunicaciones. El
estudio del genoma ha puesto de presente la unidad orgánica de toda la vida
terrestre, de modo que hoy sabemos que no hay “razas” humanas y que todos
provenimos de un antecesor común que vivió en África unos seis millones de años
atrás.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La ciencia ha sido una fuerza civilizadora, una fuerza propulsora del desarrollo
liberando a la humanidad de las garras de la superstición y la escasez. La
ciencia sirve para crear nuevos objetos, nuevas ideas, nuevas tecnologías y
nuevas formas sociales. Hoy en día la ciencia es una fuerza directa de
producción. No podemos seguir considerando la ciencia, la investigación, el
trabajo y la vida social como cosas separadas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No obstante, tenemos que estar alertas frente a la tendencia a convertir la
ciencia en un factor de dominación. La ciencia misma puede ser utilizada para
concentrar el poder económico, ejercer dominación política y controlar a las
personas. Hoy, la devaluación del mundo de los hombres, está en proporción
directa con el creciente valor del mundo de las cosas. Y la ciencia parece estar
contribuyendo a profundizar este fenómeno.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La ciencia es vital para la supervivencia de la especie, al tiempo que una
amenaza de continuar realizándose y utilizándose como se hace. No es la
racionalidad científica la que regula la economía y la política: es la
racionalidad económica y política la que regula la ciencia y la somete. La
sociedad actual nos han suministrado algunas cosas magnificas, pero al mismo
tiempo, nos han enseñado muy malas maneras de utilizarlas. El uso del petróleo y
sus derivados -con sus secuelas de calentamiento global y desastres ambientales-
es una clara muestra de ello.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Estas reflexiones apuntan a entender que el ejercicio de la ciencia no está
separado del entorno social y estructura de poder determinados. Y que dicho
entorno social puede favorecer u obstaculizar el quehacer de los científicos y
mejorar o estropear la sociedad humana. Los científicos tienen que reflexionar
sobre esto y ojalá asumir una postura.&lt;/p&gt;</content><category term="crítica, opinión"/><category term="ciencia"/><category term="historia"/><category term="sociedad"/></entry><entry><title>Morir en los tiempos del cólera</title><link href="https://cienciaconelpueblo.org/blog/morir-en-los-tiempos-del-colera/" rel="alternate"/><published>2015-03-01T00:00:00-05:00</published><updated>2015-03-01T00:00:00-05:00</updated><author><name>Corriente Progresista de Intelectuales - Eje Cafetero</name></author><id>tag:cienciaconelpueblo.org,2015-03-01:/blog/morir-en-los-tiempos-del-colera/</id><summary type="html">&lt;p&gt;En 1967 o 68 llegó a la casa de mis abuelos una novela con tantos personajes,
todos de nombre tan raro, que para leerla era necesario ir escribiendo en un
papelito cuál era el hijo de cuál, hermano de quién y marido de aquella. Además,
la soberana costumbre de adjudicar …&lt;/p&gt;</summary><content type="html">&lt;p&gt;En 1967 o 68 llegó a la casa de mis abuelos una novela con tantos personajes,
todos de nombre tan raro, que para leerla era necesario ir escribiendo en un
papelito cuál era el hijo de cuál, hermano de quién y marido de aquella. Además,
la soberana costumbre de adjudicar el mismo nombre de los antepasados a los
descendientes enredaba todavía más la vaina.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;–Te la recomiendo. Es de un tipo periodista en El Espectador.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Con esas palabras mi abuelo se la pasó a su cuñada, que abrió la primera página
por la tarde y cerró la última en la madrugada. Ebria, poseída, narcotizada por
la historia. Tal era el efecto de Cien años de soledad sobre aquellos que se
aventuraban en sus líneas: un efecto perturbador y a la vez adictivo, una
sensación maravillosa y fascinante, de embrujo, pero también salvaje, violenta,
que recreaba como ningún otro relato la tragedia colombiana en una impresionante
metáfora. O en un vallenato largo, cómo dijo su autor. Es lo mismo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De 1967 a hoy probablemente toda mi familia -como tantas otras- ha leído una o
varias veces las obras de Gabo, en distintas generaciones, sin perder vigencia.
Igual que el guerrillero derrotado en la guerra de los mil días, a todos nos
infectó la admiración y la sorpresa el día que nuestro padre nos dio a conocer
el hielo. Por eso esa obra nos sigue fascinando. Y cada que un feroz combate
deja cómo única víctima a un caballo muerto de infarto, cada que el número de la
lotería aparece escrito el día anterior en el vientre de un bagre rayado de
cualquier villorrio polvoriento del Caribe, cada que en el Chocó o el Caquetá se
descubre la imagen del Cristo redentor bosquejada en las líneas de la caparazón
de una tortuga, nadie esconde las risas y las alusiones al Nobel: si es que Gabo
no se inventó nada –dicen– en éste país la realidad supera la ficción. Gabo nos
dijo que ese Nobel no era de él. Era de nosotros.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y es verdad, García Márquez no se inventó nada. Lo “real maravilloso”, se leía
ya con mayor fuerza en las narraciones de Alejo Carpentier, Juan Rulfo y Miguel
Ángel Asturias, gigantes precursores de la auténtica literatura latinoamericana.
Incluso Héctor Rojas Erazo, un desconocido escritor paisano y coterráneo de
Gabo, imaginó años antes otro pueblo enloquecido e inverosímil, otro Macondo que
podría ser cualquiera de los caseríos miserables de la Costa colombiana, ayer,
hoy, con toda seguridad también mañana.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El asunto, creo yo, es de invertir los términos: éste país se inventó a García
Márquez. Ésta tierra desbordada lo creó, lo alimentó, lo erigió como su
consciencia clarividente, una consciencia del desastre. Nuestra realidad
monstruosa y deformada, desde toda lógica terrible, también era pretendiente
para la belleza. Cuando Gabo comenzó a devolvernos eso en novelas y cuentos, se
conjuró el hechizo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hoy se dirá que la obra de García Márquez es grandiosa, imperecedera, se dirá
que es genial, inmortal o sublime. Puede que sea cierto, como puede que Cien
años de soledad sea la mejor novela del siglo XX. Pero deberían recordar los
afectos al elogio frívolo, que esa obra se cimenta en la tragedia de una nación
enfrentada desde el principio consigo misma. Hoy se muere el escritor en tiempos
donde el cólera y la malaria siguen matando negros pobres en Cartagena o Quibdó.
Su obra es grande, precisamente porque está escrita con el dolor de los
colombianos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Gabo fue un tipo excepcional, de eso no hay duda. Leyó a los norteamericanos
como ninguno lo había hecho en esta provincia perdida. Revolucionó el periodismo
y sus cuentos tienen la puntería de un narrador único. No se conformó con
escribir una novela impresionante, nos dejó varias. La mala hora es quizá el
mejor retrato del conflicto partidista entre liberales y conservadores en los
años 50. El amor en los tiempos del cólera probablemente la historia de romance
mejor lograda en este país. El coronel no tiene quien le escriba refleja con
dureza el olvido proverbial de los trópicos y sus gentes, la misma soledad que
impregnará su obra posterior. Su ópera prima La hojarasca es una de las apuestas
literarias más atrevidas y mejor logradas de la literatura colombiana. Crónica
de una muerte anunciada deviene en un relato que se ha recreado tantas veces en
tantas partes, que uno no sabe si la maestría está en la forma de contarlo o en
la identificación del lector con los sucesos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cómo cineasta Gabo fue muy mediocre, aunque Tiempo de morir, un filme con guión
suyo, resulta en clásico a la hora de explorar la obsesión colombiana y
garciamarquiana por la violencia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y ahí me quedo. El García Márquez que aparecía de blanco con nuestros
Presidentes genocidas, el que escribía novelas exaltando la prostitución
infantil, el que hizo un libro a los delfines mimados de la aristocracia
bogotana, ese era otro García Márquez, reducido a la sombra de un Nobel que no
era para él, sino para nosotros.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Me resisto a entender que Gabriel García Márquez haya muerto hoy por la tarde a
los 87 años. No lo creo. Con lo mamagallista y adicto a las bromas que era,
esperaba que falleciera a los 100 años encerrado en un armario viejo o que se
convirtiera en pescadito de oro o en nube de mariposas. El escritor que
deslumbró a todas las últimas generaciones de colombianos desapareció en
realidad hace décadas, cuando silenció su pluma fantasiosa. Prefiero al otro, al
que se fue a recibir un premio Nobel en guayabera, ese que les dijo en la cara a
los europeos que somos los herederos de su barbarie, el que se exilió en México
porque de lo contrario terminaría como sus personajes, frente a un paredón de
fusilamiento. En su obra habitamos nosotros, con todas nuestras taras, con todos
nuestros muertos, con todo nuestro sufrimiento a cuestas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No encuentro otro caso dónde un escritor y el alma adolorida de una nación sean
la misma cosa. No se asombren si mañana, Colombia sigue enloquecida de eternos
guerrilleros derrotados muriéndose de viejos, de amantes que se quieren a
machetazos, de pueblos donde las matronas adivinan el futuro y los hombres
descubren la gloria de una parranda infinita entre el desangre. ¿Habrá para
nosotros una segunda oportunidad sobre la tierra?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;@camilagroso&lt;/p&gt;</content><category term="opinión"/><category term="homenaje"/><category term="Gabriel García Márquez"/></entry><entry><title>Sobre la nueva serie cosmos</title><link href="https://cienciaconelpueblo.org/blog/sobre-la-nueva-serie-cosmos/" rel="alternate"/><published>2015-02-01T00:00:00-05:00</published><updated>2015-02-01T00:00:00-05:00</updated><author><name>Corriente Progresista de Intelectuales - Eje Cafetero</name></author><id>tag:cienciaconelpueblo.org,2015-02-01:/blog/sobre-la-nueva-serie-cosmos/</id><summary type="html">&lt;p&gt;El nuevo COSMOS se lanzó el pasado 11 de marzo por el canal Nat. Geo. (canal #40
en UNE) y continuará todos los martes a las 10 PM. Con la propia viuda de Sagan,
Ann Druyan, en la producción ejecutiva y la conducción del astrofísico y
divulgador científico Neil deGrasse …&lt;/p&gt;</summary><content type="html">&lt;p&gt;El nuevo COSMOS se lanzó el pasado 11 de marzo por el canal Nat. Geo. (canal #40
en UNE) y continuará todos los martes a las 10 PM. Con la propia viuda de Sagan,
Ann Druyan, en la producción ejecutiva y la conducción del astrofísico y
divulgador científico Neil deGrasse Tyson, la nueva serie comenzó bien en su
primer capítulo en cuanto a rigor científico, profundidad filosófica y belleza
artística se refiere. Solo en Estados Unidos el lanzamiento de la serie fue
vista por 8,5 millones de personas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Fue central en este primer programa, el filósofo italiano Giordano Bruno,
importante pensador materialista del renacimiento quién fue el primero en
plantear la infinitud del universo. Su vida fue un ejemplo claro de cómo la
ciencia solo ha podido avanzar en cruenta lucha contra la religión (todas las
religiones) pues, debido a sus ideas, fue acusado de “herejía” y quemado en
Campo dei Fiori (Roma) el 17 de febrero del año 1600. Al contrario de Galileo,
Bruno nunca abjuró de sus ideas, aunque hubiera salvado su vida si así lo
hiciera. Recomendamos a todos la película EL HEREJE: Giordano Bruno, realizada
en los años 70´s, donde podrán conocer otras facetas de su vida como científico,
filósofo, hedonista y opositor a la inquisición. Adjuntamos una breve nota
biográfica y algunas frases del filósofo extractadas de la película que podrán
leer en este enlace.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En otros aspectos el programa siguió el esquema del anterior COSMOS con su nave
viajera a través del universo, el calendario cósmico, etc., pero en esta serie
hay más claridad en la defensa de la INFINITUD DEL UNIVERSO, algo que no era tan
claro para C. Sagan, sobre todo el planteamiento de un sin fin de universos
posibles en una trama hermosamente tejida y recreada en el documental. C. Sagan
solo planteó esto en su programa 10, "Al filo de la eternidad", y solo como
hipótesis.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El programa hizo una defensa de la ciencia y su método, pero quedaron por fuera
algunos aspectos importantes. No basta solo centrarse en la evidencia (ese solo
factor no hace la ciencia), pues la evidencia puede confundirse con la
apariencia y llevar fácilmente al positivismo y el culto al hecho (una
manifestación del idealismo filosófico). A nuestro juicio hay que resaltar la
importancia del intelecto humano, del razonamiento y la abstracción, la
construcción de teorías para trascender la evidencia y agarrar la ley que
subyace a la apariencia misma del fenómeno. De la mano de lo anterior, está el
papel predictivo de la ciencia, su capacidad para anticiparse al hecho mismo y
superarlo por firme y seguro que éste parezca. Y aún más importante, su papel
para TRANSFORMAR EL MUNDO, de canalizar las fuerzas de la naturaleza en la
búsqueda de objetivos conscientes, algo que –sobre todo en el campo de la
transformación social-, no quieren ni oír hablar los servidores del aparato
tecnocientífico capitalista.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Fue muy valioso el rescate que se hace de Carl Sagan, la defensa de su vida, no
solo como divulgador, sino como científico activo, pero sobre todo el conmovedor
testimonio del enorme ser humano que era, para nada un tecnócrata, un científico
aislado del mundo o insensible, sino todo lo contrario. Ese humanismo que está
presente a todo lo largo y ancho de la serie de los 70´s, es una de las mejores
características de la misma, lo cual contribuyó a hacer de ella una obra
maestra, así como el discurso interrelacionado de ciencia, historia, arte y
cultura.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es muy importante la figura del presentador, el astrofísico Neil deGrasse Tyson,
discípulo de Sagan en los años 70. De entrada hay un mensaje antiracista, pues a
diferencia de otros divulgadores y defensores de la ciencia como Richard
Dawkins, Neil no es blanco, no es "bello", no es aristocrático, pero sí es
culto, agradable y elegante en sus intervenciones, irradiando un espíritu
sencillo como el del movimiento “ciencia para el pueblo”.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Algunas de las reacciones de los fundamentalistas religiosos en E.U. que lo
tacharon de ateo, confirman que la serie empezó muy bien, en la misma línea del
programa histórico el cual también fue muy atacado en su momento. Invitamos a
todos a ver mañana martes el segundo programa de la serie, con un espíritu
crítico, el espíritu de la ciencia, al cual no pueden escapar siquiera, nuestras
mejores producciones.&lt;/p&gt;</content><category term="crítica"/><category term="ciencia"/><category term="cosmos 2014"/><category term="cosmos"/><category term="Carl Sagan"/><category term="Neil deGrass Tyson"/></entry><entry><title>Sobre Columna de Klaus Ziegler</title><link href="https://cienciaconelpueblo.org/blog/sobre-columna-de-klaus-ziegler/" rel="alternate"/><published>2015-01-01T00:00:00-05:00</published><updated>2015-01-01T00:00:00-05:00</updated><author><name>Corriente Progresista de Intelectuales - Eje Cafetero</name></author><id>tag:cienciaconelpueblo.org,2015-01-01:/blog/sobre-columna-de-klaus-ziegler/</id><summary type="html">&lt;p&gt;(8 DE ENERO DE 2014 EN EL ESPECTADOR)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;http://www.elespectador.com/opinion/intelectuales-acientificos-columna-467545&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;He leído este columnista muchas veces; él y el profesor Antonio Vélez Montoya
(autor de libros como "Del Big Bang al homo sapiens" y "Homo sapiens"),
adhirieron hace rato al determinismo biológico para explicar la conducta …&lt;/p&gt;</summary><content type="html">&lt;p&gt;(8 DE ENERO DE 2014 EN EL ESPECTADOR)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;http://www.elespectador.com/opinion/intelectuales-acientificos-columna-467545&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;He leído este columnista muchas veces; él y el profesor Antonio Vélez Montoya
(autor de libros como "Del Big Bang al homo sapiens" y "Homo sapiens"),
adhirieron hace rato al determinismo biológico para explicar la conducta humana
(la escuela de Richard Dawkins, Edward Wilson, Steven Pinker), escuela que ha
chocado duramente con otras escuelas, entre ellas la marxista encabezada por
Richard Lewontin y Stephen Jay Gould ("La falsa medida del hombre", "No está en
los genes", etc.). Cuando el autor dice en la columna, que en esencia el hombre
primitivo y el ser humano de hoy “siguen siendo la misma fiera”, su enfoque y
método ahistórico, quedan al desnudo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La columna de Ziegler me parece típica de los positivistas: dice algunas cosas
ciertas sobre la ciencia y la historia, en medio de una cantidad de
inexactitudes, verdades a medias y lugares comunes. Por ejemplo, ven con
claridad la importancia que ha cobrado la ciencia en la sociedad contemporánea,
pero se niegan a ver en qué contexto se produce la ciencia, quiénes la controlan
y para qué fines se utiliza. Es una exaltación unilateral de la ciencia, un
culto religioso, una especie de fe (en esto siguen a su maestro Auguste Comte).
La cita de Popper es típica: ¿”nivel de vida” para quién?, ¿”libertad” para
quién? ¿”Oportunidades económicas” para quién? Eso no lo dicen los dogmáticos de
la ciencia y el “progreso”, negándose a ver la realidad de una ciencia atada a
los intereses del capitalismo y marchando al ritmo de sus necesidades. En otro
aparte el autor dice que han desaparecido los flagelos sociales, en contravía de
la dura realidad de millones de personas que siguen padeciendo la esclavitud, de
la epidemia de violencia contra las mujeres y los homosexuales, y que los
gobiernos siguen apelando a la tortura de manera rutinaria para arrancar
confesiones a los detenidos, etc. Es ceguera voluntaria o ingenuidad que raya
con la ignorancia. A ellos estos temas de la sociedad y la política nunca les
han gustado mucho, tal vez no les parezcan “científicos” o los consideren temas
para “humanistas”.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Más adelante habla de “Agricultura tecnificada” que no es otra cosa que
“Revolución verde”, la misma que está creando desiertos aceleradamente en muchos
puntos del planeta, arrasando la biodiversidad y arruinando a los pequeños
agricultores y comunidades indígenas y campesinas. Es muy útil a las
trasnacionales del agro, pero ni siquiera ha logrado erradicar el hambre en el
mundo donde 1.200 millones de personas la padecen en la actualidad (según datos
de la ONU). El abuso de la medicina tecnificada y el divorcio humano de la
naturaleza asociado al urbanismo capitalista, no solo ha visto resurgir con
indicadores alarmantes antiguas enfermedades que el autor considera erradicadas
(como la tuberculosis, la sífilis, la lepra, etc., entre otras cosas por el
abuso de los antibióticos y otros fármacos asociados a la gran industria de
medicamentos), sino que no ha podido tratar enfermedades que son una vergüenza
para la humanidad, como la malaria (un millón de víctimas cada año), el Chagas
(18 millones de infectados en América Latina), la leishmaniasis, para no
mencionar la simple diarrea, enfermedades ya conocidas pero a las que no se
presta mayor atención porque se concentran en los estratos más pobres y para
solución se requieren cambios estructurales que nadie quiere acometer. Ni hablar
de toda la patología que ha brotado de la vida moderna y tecnificada, creada por
el “progreso” y en parte por las aplicaciones de la ciencia, la industria
química, la industria de alimentos, la generación de energía, las radiaciones de
las telecomunicaciones, todas muy contaminantes y que afectan directamente la
salud humana con la consecuente epidemia de cáncer, enfermedades autoinmunes,
alérgicas, que eran muy raras en otros tiempos. O el sedentarismo asociado a la
vida moderna y las dietas basura que han hecho de las enfermedades
cardiovasculares el mayor asesino moderno y de nuevo con tasas muy bajas en
otros tiempos. En todo esto tiene la ciencia y los científicos al servicio de la
ganancia capitalista, una gran responsabilidad histórica (para no mencionar la
ciencia y la tecnología de guerra).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Oponerse al progreso tecnológico no es malo por definición: ¿vamos a aceptar la
energía nuclear con todos sus desastres a la vista, como en el más reciente caso
de la planta de Fukushima en Japón? Es claro que montaron plantas nucleares
desde los años 60s por todo el mundo sin saber que iban a hacer con los desechos
radiactivos ¿Está bien seguir moviendo el mundo a base de hidrocarburos con sus
reconocidas consecuencias nefastas sobre el medio ambiente? El calentamiento
global es una consecuencia necesaria de todo esto. Un hecho tan simple y
observable a simple vista como la masificación del transporte urbano en
motocicleta, una tecnología tan anti humana y anti ecológica, despierta rechazo
en cualquier mente medianamente razonable. O el uso indiscriminado de las TIC
que terminaron por aislarnos unos de otros mediando el contacto humano a través
de artefactos. Realmente no estamos obligados a aceptar este tipo de tecnología
que ha desarrollado el sistema pensando en el lucro y en las ganancias, no en el
planeta y los seres humanos. Mucha de esa ciencia y de esa tecnología tendrá que
ser suprimida y erradicada.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No hay porqué contraponer como dos enemigos irreconciliables, las humanidades y
las ciencias. Nosotros hablamos de ciencias sociales, es decir el estudio
científico de la sociedad, que no se reduce a las esferas del mundo inanimado y
ni siquiera a las biológicas, aunque se construya sobre estos campos hasta
llegar a la conciencia, la conducta, la historia, el arte y la filosofía. No se
puede negar la especificidad del fenómeno humano pues “es completamente errónea
la suposición de que comportamientos sociales humanos complejos puedan estar
ligados a programas genéticos específicos”1. Por supuesto hay que integrar la
biología al estudio de lo humano (y la física, las matemáticas, etc., de hecho
hace siglos se viene haciendo), pero repito, no se reduce a esto. Grandes
científicos han sido a la vez grandes humanistas, el mismo Bertrand Rusell o
Linus Pauling; y grandes humanistas han sido a la vez científicos, vale decir,
el filósofo Manuel Kant el padre de la teoría de la nebulosa par la formación
del sistema solar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Una pregunta interesante para estos señores positivistas es la que formula la
filósofa Marta Nusbaum: ¿sirve de algo leer El Quijote? ¿Valen de algo las artes
y la filosofía? ¿La ética y la política?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aunque F. Savater es un “filósofo” de medio pelo y algunos lo consideran más un
mercachifle periodístico, tiene razón en la tesis (que no es suya) de que la
ética es exclusivamente humana. La razón es muy sencilla: solo la materia que
toma conciencia de la existencia de sí misma en el espacio y en el tiempo, es
susceptible de comportamientos éticos. Nosotros podemos calcular las
consecuencias de nuestra conducta y proyectarlas en el tiempo, los animales y
las plantas no. Nosotros podemos tomar decisiones a favor o en contra de la
vida, el universo inanimado y los animales y plantas no pueden hacerlo. Ellos
están atados a leyes físicas o biológicas, nosotros podemos escapar a ellas y
eso es lo que nos hace propiamente humanos: el trabajo consciente y la acción
planificada. De allí nace la ética, el conflicto sobre lo correcto o incorrecto
de nuestras acciones.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Una última cuestión sobre lo “vivificante” de la ciencia en esta sociedad:
cuantas inteligencias se apagan porque bajo un sistema clasista y racista como
éste, los amplios sectores populares reciben una educación de tercera y para las
amplias masas populares ni soñar en entrar al mundo de la ciencia que sigue
siendo para unos cuantos privilegiados. Esa es la dura realidad del desarrollo
científico y tecnológico bajo este sistema y no puede ocultarse viendo solo un
aspecto de la cuestión e ignorando los otros. Eso… ¡no es científico!&lt;/p&gt;</content><category term="crítica"/><category term="positivismo"/><category term="ciencia"/><category term="crítica"/></entry></feed>